sábado, 16 de junio de 2012

La Noticia: Los polos magnéticos de la Tierra amenazan con invertirse



Los polos de la Tierra quizás estén comenzando un proceso de inversión. Esta es la opinión de un grupo de investigadores que han detectado extrañas anomalías en el campo magnético de nuestro planeta.
El campo magnético está formado por un flujo de hierro fundido que se encuentra bajo la capa de la Tierra. Este fluido en circulación se ve afectado por la rotación del planeta, gracias a la cual se alinea con el eje del globo formando los polos magnéticos del norte y del sur. La forma en la que los minerales se han ido ubicando en las distintas capas terrestres, muestra que los dos polos llegarán a desaparecer tal y como hoy los conocemos.
Cuando inviertan sus fuerzas comenzarán a trasladarse y dejarán a su paso un campo magnético mucho más complicado, pues estará compuesto de pequeños y múltiples polos que afectarán a la ubicación de las placas tectónicas situadas bajo la superficie terrestre. La última inversión magnética conocida sucedió hace aproximadamente 780.000 años. El proceso de cambio se prolongó durante varios miles de años.
Ahora Gauthier Hulot, del Instituto Geológico de París asegura haber encontrado señales de una muy próxima inversión similar a la anterior. Estos datos han sido obtenidos gracias al Ørsted, satélite utilizado para el estudio del campo magnético terrestre. Sin embargo el Ørsted tan solo puede conseguir datos viables para los próximos 20 años y estos resultan escasos para una predicción acertada de futuras rotaciones que podrían afectar a nuestro planeta.
La mayor preocupación actual de los investigadores, se centra en la gran placa encontrada bajo Sudáfrica. Ésta señala en la dirección opuesta del resto del campo de la Tierra y crece constantemente. Las anomalías en la placas terrestres han reducido ya la fuerza total del campo magnético cerca del 10 por ciento. Si continúan creciendo de esta manera, los polos de la Tierra, norte y sur, comenzarán a desaparecer en el plazo de dos milenios. En ese momento la corteza terrestre comenzará a sufrir grandes deformaciones debido al desplazamiento magnético y de las placas.