viernes, 25 de febrero de 2022

Los océanos suman una nueva (e impactante) comunidad: las islas de plásticos se están convirtiendo en hogar de especies costeras





El 13 de mayo de 2020 los lugareños del sur de Oregón se encontraron con una estampa curiosa en su costa, a orillas del Pacífico: una barcaza varada, sucia, cochambrosa, sacudida por las olas y con la pintura descascarillada y comida por el sol. El hallazgo no tendría mayor trascendencia si no fuera por el origen de la nave. Al igual que otros muchas lanchas y chalupas, era parte de los escombros que generó el gigantesco tsunami que sacudió el este de Japón en 2011.

Para más inri la barca de Oregón no estaba vacía. Al contrario. A bordo los biólogos encontraron una decena de especies de invertebrados, ejemplares vivos, activos, todos representativos de la costa del Océano Pacífico noroccidental, como el mejillón Musculus cupreus .

El descubrimiento de Oregón — está lejos de ser una mera curiosidad; responde, en realidad, a un fenómeno que cada vez capta más atención de los biólogos: cómo los residuos plásticos que vagan a la deriva por los océanos se están convirtiendo en buques improvisados para especies costeras, una suerte de trasatlánticos fuertes y robustos que les permiten cruzar distancias que hace décadas, cuando dependían de ramas, semillas o algas, todas biodegradables, resultaban inabordables.

No solo eso. El plástico está cada vez más presente en los océanos. Para 2050, según los investigadores, la generación total podría situarse en 25.000 millones de toneladas métricas.

Grandes "barcas" para recorrer miles de kilómetros

Como detallan los propios autores del estudio, los desechos plásticos flotantes, resultado de la contaminación, están “sustentando una nueva comunidad de la superficie del mar compuesta por especies costeras y oceánicas”. Tirando de sensibilidad poética y metáfora deportiva, los expertos hasta tienen un nombre para esa clase de viajes a bordo de escombros: “rafting en el océano”. A la vida localizada en residuos como la barca de Oregón lo llaman “comunidad neopelágica”.

“La presunta capacidad de las especies costeras para sobrevivir a los tránsitos oceánicos ha sido un principio fundamental de la biogeografía de las islas y se cree que explica la presencia de especies derivadas del continente en las islas oceánicas”, reflexionan los investigadores en su artículo de Nature, y advierten: “Las barreras biogeográficas impuestas por océanos y continentes se están volviendo con rapidez obsoletas, social, económica y ahora ecológicamente”.

El tsunami de 2011 ha permitido a los biólogos comprender hasta qué punto vale la pena estar pendientes del fenómeno. “Cientos de especies marinas costeras japonesas se encontraron vivas en los escombros que aterrizaron en las costas del Pacífico de América del Norte y las islas de Hawai, habiendo viajado más de 6.000 km a través del Océano Pacífico, el evento de rafting en el océano más grande conocido en la literatura científica hasta la fecha”, apuntan. Los organismos no solo sobrevivieron y crecieron, algunos incluso llegaron a reproducirse en el océano.

“El descubrimiento demostró que los desechos antropogénicos, que estaban compuestos en gran parte por plásticos flotantes, proporcionaron balsas habitables y de larga duración. Superaron nuestras expectativas de supervivencia de especies costeras en el mar”, abundan los expertos.

La primera consecuencia es que el océano abierto deja de actuar, en cierto modo, como la gran “barrera física y biólogica” para la dispersión de especies, lo que supone “un cambio de paradigma en nuestra comprensión de la biogeografía marina”. Otra es la existencia de “comunidades costeras autosuficientes en alta mar” más allá de los neuston, organismos preparados para sobrevivir por sus propios medios en la capa superficial del agua, como los copépodos.

El fenómeno descrito en Nature tiene otra implicación importante: ¿Hasta qué punto puede favorecer la dispersión de especies invasoras? “Comprender la ecología y biogeografía de las comunidades neopelágicas en plásticos flotantes proporcionará información esencial sobre el papel de los plásticos como vectores de especies no nativas —recoge el artículo de Nature—. La colonización de desechos plásticos en el mar por especies costeras sugiere que la expansión continua de la plastifera crea una fuente nueva de especies no nativas en alta mar […]. Como resultado, los eventos de rafting que eran raros en el pasado podrían alterar los ecosistemas oceánicos y cambiar la dinámica de la invasión a escala global”.

No es una inquietud nueva. Sobre el riesgo de que los desechos plásticos acaben facilitando la dispersión de especies invasoras ya advertían hace meses, por ejemplo, investigadores de la Universidad de Florida en un estudio publicado en Scientific Repors




Abraham fue en realidad Akenatón ?

 

 


 

Ni Abraham era el patriarca bíblico que nos cuenta el Antiguo Testamento, ni Moisés un descendiente de la tribu de Leví. El primero era, en realidad, el faraón Akenaton, y Moisés, uno de los generales del imperio egipcio, asegura un reciente estudio.

Abraham, el padre de los creyentes y la piedra angular de las tres grandes religiones monoteístas, no era el patriarca bíblico, sino el faraón Akenaton. Y Moisés no era, como cuenta la Biblia, hijo de «un hombre y una mujer de la tribu de Leví», sino un general egipcio, seguidor de la religión de Abraham. Esta es al menos la tesis que sostienen dos investigadores franceses, judíos para más señas, llamados Roger y Messod Sabbah, autores de Los secretos del Éxodo. Hace más de 20 años, los dos hermanos se plantearon la siguiente pregunta: ¿Cómo es posible que Abraham y Moisés en particular, y el pueblo hebreo en general, no dejaran rastro alguno en el antiguo Egipto, pese a ser éste el escenario de gran parte del Antiguo Testamento? Y la respuesta la encontraron después de más de dos décadas de exhaustivos estudios filológicos, lingüísticos y arqueológicos.

Lo primero que hicieron los dos hermanos judíos fue comparar los textos de la Biblia hebrea y aramea a partir de la exégesis de Rachi (1040-1105), autor de un comentario del Antiguo Testamento basado en el Pentateuco hebreo y en la Biblia aramea. Después, realizaron excavaciones en Egipto y estudiaron a fondo las pinturas murales que ornan las tumbas del Valle de los Reyes, donde descubrieron, escondidos entre los jeroglíficos, diversos s ímbolos de la lengua hebrea. Y poco a poco fueron uniendo los cabos del rompecabezas que les condujo a este excepcional hallazgo: que los judíos son de origen egipcio.

El éxodo

Según Roger y Messod, el famoso Éxodo bíblico fue la expulsión de Egipto de los habitantes monoteístas de Aket-Aton. Ésta era la ciudad de Akenaton y de su mujer Nefertiti. Akenaton adoraba a un solo Dios y era, por lo tanto, monoteísta. Le sucedió Tutankamon y, a éste, el faraón Aï, que reinó del 1331 al 1326 antes de Cristo.

Fue precisamente este último faraón, furibundo politeísta, el que dio la orden de expulsar del país a los habitantes monoteístas de la ciudad de Aket-Aton.

Más aún, los egipcios expulsados hacia Canaán, provincia situada a 10 días de marcha desde el valle del Nilo, no se llamaban hebreos, sino yahuds (adoradores del faraón) y, años después, fundaron el reino de Yahuda (Judea).

A partir de este descubrimiento, ambos investigadores descifran el libro del Génesis y comprueban que reproduce punto por punto la cosmogonía egipcia.

Y es que la Biblia, al hablar de Abraham, respeta el orden cronológico de la vida del faraón monoteísta y refleja su biografía en perfecta sintonía con la egiptología: desde el sacrificio de su hijo a la ruptura con el politeísmo, pasando por la destrucción de los ídolos o las intrigas entre sus esposas. Sólo así se explicaría el hecho de que no se hayan descubierto en los jeroglíficos egipcios testimonios de un pueblo que vivió 430 años en Egipto (210 como esclavo) bajo distintos faraones. Y sólo así se explicaría que los expulsados pudieran instalarse en Canaán, administrada por Egipto durante gran parte de su historia, sin que la autoridad faraónica reaccionara. Y sólo así se explicaría cómo un pueblo tan impregnado por la sabiduría de Egipto pudo desaparecer de la manera más misteriosa, sin dejar rastro o huella alguna ni en las tumbas ni en los templos.

Sigmund Freud llegó, por intuición, a la misma conclusión. «Si Moisés fue egipcio, si transmitió su propia religión a los judíos, fue la de Akenaton, la religión de Aton».

Los otros «disfraces» bíblicos

Los investigadores franceses sostienen que Abraham, Moisés, Sara, Isaac, Rebeca, Jacob o Israel ocultan nombres y títulos de la realeza egipcia. Por ejemplo, Aaron, el hermano de Moisés, era el faraón Hormed. El propio Moisés era, en realidad, el general egipcio Mose (Ramesu), que después se convertirá en Ramsés I. Y Josué, el servidor de Moisés, es su primogénito. De hecho, ambos comparten los mismos símbolos (la serpiente y el bastón, los cuernos y los rayos) y un mismo destino: servir de acompañantes a los disidentes a través del desierto. Y es que la Biblia, amén de ser el libro sagrado del judaísmo y del cristianismo, es una joya de la Literatura, en la que se mezcla la Historia con la leyenda y el mito con el rito. Son muchos los personajes bíblicos, hasta ahora tenidos por históricos, que pertenecen al ámbito de los relatos legendarios. Está claro que Adán y Eva, por ejemplo, no existieron. Y lo mismo cabe decir de sus hijos Caín, Abel y Set. Tampoco es histórico el personaje de Noé y sus hijos. Al reino del mito pertenecen igualmente los relatos sobre Lot, el sobrino de Abraham, o la destrucción de las depravadas ciudades de Sodoma y Gomorra. Como dicen muchos biblistas católicos, «los patriarcas son apenas asibles como figuras históricas». O sea, la penumbra casi absoluta cubre toda una época de la existencia de Israel, desde el siglo XVIII al XIV a.C. Incluso algunos exegetas extienden este periodo de brumas históricas hasta la época mosaica, el siglo XII a.C. Dos épocas que «los historiadores de Israel plasmaron con un puñado de recuerdos legendarios». 

Por: José Manuel Vidal

Diario El Mundo
24 de diciembre de 2000


jueves, 24 de febrero de 2022

En Recuadro :

 

 

 


 

Cuento Budista: Tú Gobiernas tu Mente, no tu Mente a ti

 

 

 



Un estudiante de zen, se quejaba de que no podía meditar: sus pensamientos no se lo permitían. Habló de esto con su maestro diciéndole: “Maestro, los pensamientos y las imágenes mentales no me dejan meditar; cuando se van unos segundos, luego vuelven con más fuerza. No puedo meditar. No me dejan en paz”. El maestro le dijo que esto dependía de él mismo y que dejara de cavilar. No obstante, el estudiante seguía lamentándose de que los pensamientos no le dejaban en paz y que su mente estaba confusa. Cada vez que intentaba concentrarse, todo un tren de pensamientos y reflexiones cortas, a menudo inútiles y triviales, irrumpían en su cabeza…

El maestro entonces le dijo: “Bien. Aferra esa cuchara y tenla en tu mano. Ahora siéntate y medita”. El discípulo obedeció. Al cabo de un rato el maestro le ordenó: ”¡Deja la cuchara!”. El alumno así hizo y la cuchara cayó obviamente al suelo. Miró a su maestro con estupor y éste le preguntó: “Entonces, ahora dime ¿quién agarraba a quién, tú a la cuchara, o la cuchara a ti?.

miércoles, 23 de febrero de 2022

ASI CURABAN ELLOS

 


 

 



En el Egipto del faraón Akhenatón como en la Palestina de las comunidades esenias, siempre

me ha sorprendido constatar que esos Centros estaban lejos de ser simples hospitales o dispensarios.

En esos tiempos que nos parecen más remotos de lo que son en realidad, las nociones de salud y de

enfermedad estaban necesariamente vinculadas -deberías decir encadenadas- a la dimensión sagrada del ser humano.


El cuerpo no era considerado como un mecanismo terrestre perfeccionado. Se le consideraba,

esencialmente, la parte tangible de un Todo que hundía sus raíces en un universo celeste

inconmensurable, el universo de lo Divino.


Lo físico -lo palpable- era pues abordado como eslabón final de la cadena de la Creación. La

materia densa representa el primer peldaño de la escalera por la que correspondía al hombre volver a subir hasta el sutil Océano de las Causas.


Todo terapeuta maestro de su arte sabía también que tenía que subir lo más alto posible a lo largo de

esa escalera para identificar el o los orígenes de una enfermedad para poder neutralizarla.

Ya que al ser humano se le percibían como un árbol con raíces ante todo celestes, no podía

permitirse tocar su equilibrio en cualquier situación o en cualquier lugar.


Por eso la mayoría de los Centros de cuidados eran también templos. Todo se ordenaba entorno a la

dimensión sagrada del ser. Por otro lado, no era raro que se les diera el nombre de Casas de Vida y

que estuvieran estrechamente ligados a lugares de iniciación, es decir, que fueran lugares de pasaje,

en todos los sentidos del término. Por tanto, no se podía llegar a ser terapeuta sin previamente ser

sacerdote, o, dicho de otro modo, sin haber consagrado el tiempo suficiente a una auténtica

reflexión metafísica.


Esta formación desembocaba de forma natural en una toma de altura que hacía que la muerte no

fuera percibida como algo opuesto a la vida, no más que la enfermedad lo estaba a la salud. Salud,

enfermedad y muerte se percibían como diferentes fases de la metamorfosis de una gran Corriente

de Vida en perpetuo movimiento. Fases cuyas múltiples manifestaciones no tenían en definitiva más

que un gran y sublime objetivo: la maduración de la conciencia y de su depuración de cara a una

felicidad futura.


Por tanto, contrariamente a las apariencias, se enseñaba que nada se oponía a nada. La muerte no

suponía la derrota de la vida y la enfermedad traducía simplemente una falta de diálogo armonioso

entre el alma y el cuerpo.


Partiendo de estas certezas, las distintas Escuelas de terapeutas siempre han procurado operar en un

entorno que tuviera en cuenta el carácter eminentemente sagrado del Océano de Vida en el que estamos inmersos... y que nos atraviesa en cada instante.


¿Qué hospital o qué consultorio puede decir honestamente que es un lugar sagrado? ¿Cuántos

médicos o profesionales médicos tienen la sensación de ir a trabajar cada mañana, con felicidad, a

un lugar en el que se respira la esperanza de la curación? Sin duda muy pocos.


¿Qué enfermo puede dejarse llevar y hablar de su alma a un técnico que maneja una máquina que va

a “seccionar” su cuerpo en partes?


Debemos tomar del pasado lo mejor que este tiene que enseñarnos: su

visión luminosa de Lo que somos y su búsqueda de un entorno donde la belleza y la dulzura

jueguen también su papel sanador.


(de “Así curaban ellos” de Daniel Meurois-Givaudan)

lunes, 21 de febrero de 2022

Acuérdate de soltar el vaso

 

 

 



Un psicólogo, en una sesión grupal, levantó un vaso de agua. Todo el mundo esperaba la típica pregunta: “¿Está medio lleno o medio vacío?” Sin embargo, preguntó: – ¿Cuánto pesa este vaso? Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos. El psicólogo respondió: «El peso absoluto no es importante. Depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo un minuto, no es problema. Si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo. Si lo sostengo un día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, es siempre el mismo. Pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, y más difícil de soportar se vuelve.»

Y continuó: «Las preocupaciones, los pensamientos negativos, los rencores, el resentimiento, son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas en ellos todo el día, empiezan a doler. Y si piensas en ellos toda la semana, acabarás sintiéndote paralizado, e incapaz de hacer nada.» ¡Acuérdate de soltar el vaso!

LA FRASE :

 

 

 


 

 

«Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen. El mundo al revés nos entrena para ver al prójimo como una amenaza y no como una promesa, nos reduce a la soledad y nos consuela con drogas químicas y con amigos cibernéticos.»

 


Eduardo Galeano

Hombres de Negro (HDN): Regresan los agentes del silencio

 

 


 

Los Hombres de Negro alegadamente hostigan a los testigos de avistamientos o encuentros cercanos con ovnis, presentándose en los hogares de los testigos y a menudo en sus lugares de trabajo, mayormente antes de que dichos testigos se hayan decidido a publicar sus experiencias. Tradicionalmente vestidos en trajes negros, camisas blancas con corbatas rojas o negras (aunque muchas veces los tejidos no se asemejan a nada producido por un telar común y corriente), los HDN viajan en grupos de tres, desplazándose en flamantes automóviles de marca descartada o desconocida. Con algunas excepciones, el mensaje que suelen impartir es el mismo: en el caso de un testigo, aconsejándole a este a no divulgar lo que ha visto; en el de un investigador, instándole a abandonar sus pesquisas.

Estos "agentes del silencio" han adquirido dimensiones míticas dentro del fenómeno ovni a lo largo de los años. Desde la primera aparaición de un hombre de traje negro y corbata roja poco después del notorio "montaje" de Maury Island, amenazando al práctico Harold Dahl a mantener silencio, los HDN son considerados como parte fundamental del mundo sobrenatural.

En América del Norte, los primeros avistamientos de ovnis a menudo culminaban con la intervención de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, ya que esta era considerada como la máxima autoridad para investigar el extraño fenómeno de los platívolos. Oficiales de la USAF acostumbraban visitar a los testigos en sus casas para formularles preguntas acerca de sus avistamientos, y en algunas ocasiones, para confiscar cualquier evidencia obtenida como resultado del encuentro con lo extraño. Esto fue lo que sucedió en 1954 en el caso del periodista R. DeWitt Miller (autor del libro You Do Take It With You), quien tenía en su poder una muestra del controversial "cabello de ángel" que caracterizaba los casos de la infancia de la ufología. Cuando comenzaron a presentarse hombres de facciones asiáticas en trajes negros alegando ser parte de la Fuerza Aérea, nadie se molestó en verificar si esto era cierto. No obstante, el comportamiento altamente extraño de algunos HDN, así como sus considerables habilidades psíquicas, no tardaron en crear sospechas.

 

El fenómeno de los Hombres de Negro adquirió vida propia cuando Albert K. Bender, director de la International Flying Saucer Bureau, anunció que se retiraba de la investigación del fenómeno ovni debido las amenazas hechas por "tres hombres de negro". Mientras que circulaban los rumores acerca del posible origen de tan temibles personajes, el mismo Bender declaró que no eran agentes del FBI, "sino de otra agencia". La distancia no representaba un obstáculo para estos personajes: Edgar J. Jarrold, director de la Australian Flying Saucer Bureau, recibió a un misterioso visitante quien le aconsejó que "la situación en cuanto a la realidad de los ovnis era más fantástica de lo que podía concebirse ordinariamente". Jarrold desapareció por completo unos años después de este encuentro, mientras Bender intentó explicar el motivo por su alejamiento de la ufología en el libro titulado UFOs and the Three Men, describiendo su viaje a Kazik, el lúgubre mundo de los hombres de negro, y las experiencias que pasó en manos de estos. Albert Bender tuvo la dudosa distinción de ser el primer investigador en ser hostigado por estos personajes desconocidos, y su historia se repetiría en las vidas de un sinnúmero de investigadores más. (archivo Misión Rahma)

Contaminación por plástico: un problema a escala mundial que ahoga los océanos del mundo

 

 

 



Buenos Aires, enero de 2021 – La contaminación por plástico es uno de los problemas ambientales globales que más aumentó en los últimos años, generando graves consecuencias: daña especies y hábitats marinos muy valiosos, y causan importantes impactos económicos al afectar la seguridad de la pesca, el turismo y la navegación. Una alarma que nos indica que la contaminación por plástico y el manejo de los residuos derivados, necesita ser parte de las soluciones para proteger los océanos del mundo. 
 

La basura que encontramos en el mar proviene principalmente de los desperdicios derivados de los pluviales, desechos arrojados directamente en la vía pública y las playas, desperdicios y redes de pesca de los barcos pesqueros y la pérdida de carga de buques comerciales. El aumento en la producción de plásticos (620% desde 1975), el tamaño de la población costera y la falta de manejo de la basura urbana, industrial y marítima están relacionados con la cantidad de plástico que termina en el mar. Por el movimiento natural de los mares, la basura deriva hacia otras costas o se desplaza mar adentro formando las “islas de basura” que encontramos en los giros oceánicos.  
 

Se considera basura marina a cualquier material persistente de fabricación humana, sólido, que es descargado o abandonado en el medio marino y costero. El 80% de la basura marina proviene del continente debido a la mala disposición y manejo de los residuos urbanos o de las aguas pluviales no tratadas; el restante, de lo que pierden los barcos comerciales y pesqueros. Más allá de su origen, los indicios de la interacción de materiales no orgánicos con la fauna marina son preocupantes. Los desechos plásticos en las aguas oceánicas pueden representar numerosos peligros para la vida marina. Su ingestión, por ejemplo, puede conducir a deficiencias nutricionales o inanición por obstrucciones estomacales. Los residuos plásticos también pueden enredar, ahorcar y ahogar a animales como peces, tortugas, ballenas, lobos y aves marinas, delfines y tiburones. En este sentido Fernando Miñarro, Director de Conservación de Fundación Vida Silvestre, enfatiza que “la solución a este problema debe abordarse desde distintos aspectos. Necesitamos cambiar drásticamente el enfoque para cuidar nuestro ambiente, disminuir el consumo excesivo de plásticos, aplicar una correcta disposición de los residuos e incluir acciones de reutilización y reciclado de materiales. Regular el uso de los productos descartables plásticos y promover una correcta separación de la basura en origen, que permita recuperar los plásticos para fomentar la economía circular, son pasos cruciales hacia una mejora de esta problemática. Para poder brindar respuestas integrales a nivel local, es indispensable que Argentina legisle sobre una ley de presupuestos mínimos para la gestión integral de los residuos, regida por la responsabilidad extendida al productor” 

  

Otro factor que incide y agrava esta situación es el impacto de los microplásticos en los ecosistemas marinos, creando una amenaza invisible para nuestras mares. Estos microplásticos, una vez que entran en la red alimentaria del ecosistema, afectan no solo la salud de los animales. De acuerdo al estudio Ningún plástico en la naturaleza: evaluación de la ingestión de plástico de la naturaleza a las personas”- basado en un estudio solicitado por la Organización Mundial de Conservación, entidad que Fundación Vida Silvestre Argentina representa en nuestro país, y realizado por la Universidad de Newcastle - sobre el consumo de microplásticos en los seres humanos, determinó que una persona en promedio podría estar consumiendo aproximadamente cinco gramos de plástico por semana, es decir, el equivalente al peso de una tarjeta de crédito. En vías de mejorar esta problemática, Argentina es el primer país latinoamericano en prohibir la producción, importación y comercialización de microplásticos en la industria cosmética, para reducir la cantidad de plástico que termina en los sistemas fluviales y marinos.  
 

Cifras clave sobre la contaminación plástica: 

  • Se espera que las emisiones totales de CO2 producto del ciclo de vida del plástico aumenten en un 50%, mientras que el aumento de CO2 proveniente de la incineración del plástico se triplicará para el 2030, debido a decisiones que aún no han conseguido una correcta gestión de residuos. 

  • 13 millones de toneladas de contaminación plástica terminan en el mar cada año. Es el equivalente a que un camión de basura vuelque su carga completa de plásticos por minuto al océano. 

  • Otros 104 millones de toneladas métricas de plástico están en riesgo de entrar a nuestros ecosistemas para el año 2030 si nuestro enfoque no se cambia drásticamente. 

  • Desde el año 2000, el mundo ha producido la misma cantidad de plástico que en todos los años anteriores, de lo cual un tercio contamina a la naturaleza. 

  • A nivel mundial se ha documentado que más de 270 especies han sufrido por el enredo, mientras más de 240 especies han ingerido plástico. 

     

    vidasilvestre.org

miércoles, 16 de febrero de 2022

RAHMA Y LA CUARTA DIMENSION




Captando la idea, que el hombre se ha olvidado de sí mismo; deducimos entonces que debe volver a recordarse. El recuerdo, es el tercer estado de conciencia, que por derecho y desde que nacemos nos pertenece y podemos lograr, en este planeta de tercera dimensión. El recuerdo es la respiración de la conciencia. Allá arriba, de donde vienen los Guías, hay mundos en donde viviríamos solo a condición de recordarnos a cada instante. Aquí, debemos empezar a aprender a respirar con la conciencia, recordándonos siquiera de vez en cuando.

Interiorizando estos conceptos, diríamos, que aquí ( al interior de la Humanidad y del mismo hombre ) existen mundos o planos elevados, a los cuales podemos llegar y estar en ellos, si vivimos concientes de nosotros mismos recordándonos. Con el tercer estado de conciencia podemos llegar o estar en la cuarta dimensión. La cuarta dimensión, es el tiempo en la línea vertical, es un estado libre del tiempo horizontal. No se llega a él por los eventos o las formas, sino por un estado de conciencia.


Rahma es un estado de conciencia por eso cuando nos preguntan: ¿por qué estamos en Rahma? en realidad todavía no estamos en Rahma. Rahma debe dejar de ser solo una emoción, un sentimiento o una bonita experiencia, para luego transformarse en el despertar de conciencia, que como fogonazos nos irá alumbrando, hasta convertirse en un puente de luz permanente: En un estado de Conciencia.


Rahma en nuestro plano apareció como una idea, como un mensaje que fue vistiéndose de formas; y esto fue necesario bien lo sabemos. Pero solo cuando dejemos de transitar por las formas, y vivamos en su Esencia, seremos llamados los verdaderos instructores: Empezando por nosotros mismos.


La Frase :

 

 


 

«Nos pasamos la vida soñando con deseos incumplidos, recordando cicatrices, construyendo artificial y mentirosamente lo que pudimos haber sido. Constantemente nos estamos frenando, conteniendo. Constantemente estamos engañando y engañándonos. Cada vez somos menos verdaderos, más hipócritas; cada vez tenemos más vergüenza de nuestra verdad.» Mario Benedetti

Encuentran una compleja red de canales de piedra previamente desconocida en la antigua ruta hacia Machu Picchu

 

 



Un equipo de arqueólogos polacos ha descubierto una red "única" de canales fluviales en un yacimiento arqueológico en las proximidades de la antigua ciudad inca de Machu Picchu cuya función era estrictamente ritual, según un estudio publicado en la edición de enero de la revista Journal of Archaeological Science.

Las estructuras de suministro de agua fueron encontradas entre la densa vegetación en los alrededores del sitio arqueológico de Chachabamba, que se encuentra en la antigua ruta hacia Machu Picchu. Debido a que la difícil topografía de la zona y la vegetación entorpecía una exploración clásica, los investigadores recurrieron al uso de nuevas tecnologías como el escáner LiDAR, utilizado por primera vez en la región.

Con la combinación del LiDAR y un dron, se reveló una serie de estructuras hasta ahora desconocidas, incluyendo un sistema de canales hecho con bloques de piedra que abastecía de agua al complejo ceremonial de Chachabamba.

"Solo personas muy privilegiadas podían llegar a Machu Picchu, porque era un lugar muy especial", dijo la subdirectora de organización y desarrollo del Centro de Estudios Andinos de la Universidad de Varsovia, Dominika Sieczkowska, quien dirigió la investigación. "Cuando ibas allí, tenías que parar en Chachabamba para tomar un baño espiritual para estar limpio y puro para llegar a Machu Picchu", agregó.

Chachabamba, que se encuentra en el valle de Vilcanota, en el sureste de Perú, está compuesto por un altar principal de piedra rodeado por catorce baños que, según Sieczkowska, probablemente eran usados para abluciones rituales. El agua fluía hasta el sitio a través de canales alimentados por el río Urubamba.

Actualidad rt

lunes, 14 de febrero de 2022

13 millones de personas en riesgo de hambruna por la sequia extrema en los Cuernos de África

 

 



Se calcula que 13 millones de personas en el Cuerno de África se enfrentan a una grave situación de hambre, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas.

Las condiciones de sequía han afectado a las poblaciones de pastores y agricultores en el sur y el sureste de Etiopía, el sureste y el norte de Kenia y el centro-sur de Somalia, y las previsiones de precipitaciones por debajo de la media amenazan con empeorar las ya difíciles condiciones en los próximos meses.





miércoles, 2 de febrero de 2022

El cataclismo de Damocles

 

 

 







Gabriel García Márquez pronunció el siguiente discurso el 6 de agosto de 1986, en Ixtapa, México, en el aniversario 41 de la bomba de Hiroshima.

Un minuto después de la última explosión, más de la mitad de los seres humanos habrá muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo. Un invierno de lluvias anaranjadas y huracanes helados invertirá el tiempo de los océanos y volteará el curso de los ríos,

cuyos peces habrán muerto de sed en las aguas ardientes, y cuyos pájaros no encontrarán el cielo. Las nieves perpetuas cubrirán el desierto del Sahara, la vasta Amazonía desaparecerá de la faz del planeta destruido por el granizo, y la era del rock y de los corazones transplantados estará de regreso a su infancia glacial. Los pocos seres humanos que sobrevivan al primer espanto, y los que hubieran tenido el privilegio de un refugio seguro a las tres de la tarde del lunes aciago de la catástrofe magna, sólo habrán salvado la vida para morir después por el horror de sus recuerdos. La Creación habrá terminado. En el caos final de la humedad y las noches eternas, el único vestigio de lo que fue la vida serán las cucarachas.

Señores presidentes, señores primeros ministros, amigas, amigos:

Esto no es un mal plagio del delirio de Juan en su destierro de Patmos, sino la visión anticipada de un desastre cósmico que puede suceder en este mismo instante: la explosión -dirigida o accidental- de sólo una parte mínima del arsenal nuclear que duerme con un ojo y vela con el otro en las santabárbaras de las grandes potencias.

Así es: hoy, 6 de agosto de 1986, existen en el mundo más de 50.000 ojivas nucleares emplazadas. En términos caseros, esto quiere decir que cada ser humano, sin excluir a los niños, está sentado en un barril con unas cuatro toneladas de dinamita, cuya explosión total puede eliminar 12 veces todo rastro de vida en la Tierra. La potencia de aniquilación de esta amenaza colosal, que pende sobre nuestras cabezas como un cataclismo de Damocles, plantea la posibilidad teórica de inutilizar cuatro planetas más que los que giran alrededor del Sol, y de influir en el equilibrio del Sistema Solar. Ninguna ciencia, ningún arte, ninguna industria se ha doblado a sí misma tantas veces como la industria nuclear desde su origen, hace 41 años, ni ninguna otra creación del ingenio humano ha tenido nunca tanto poder de determinación sobre el destino del mundo.

El único consuelo de estas simplificaciones terroríficas -si de algo nos sirven-, es comprobar que la preservación de la vida humana en la Tierra sigue siendo todavía más barata que la peste nuclear. Pues con el sólo hecho de existir, el tremendo Apocalipsis cautivo en los silos de muerte de los países más ricos está malbaratando las posibilidades de una vida mejor para todos.

En la asistencia infantil, por ejemplo, esto es una verdad de aritmética primaria. La UNICEF calculó en 1981 un programa para resolver los problemas esenciales de los 500 millones de niños más pobres del mundo, incluidas sus madres. Comprendía la asistencia sanitaria de base, la educación elemental, la mejora de las condiciones higiénicas, del abastecimiento de agua potable y de la alimentación. Todo esto parecía un sueño imposible de 100.000 millones de dólares. Sin embargo, ese es apenas el costo de 100 bombarderos estratégicos B-1B, y de menos de 7.000 cohetes Crucero, en cuya producción ha de invertir el gobierno de los Estados Unidos 21.200 millones de dólares.

En la salud, por ejemplo: con el costo de 10 portaviones nucleares Nimitz, de los 15 que van a fabricar los Estados Unidos antes del año 2000, podría realizarse un programa preventivo que protegiera en esos mismos 14 años a más de 1.000 millones de personas contra el paludismo, y evitara la muerte -sólo en África- de más de 14 millones de niños.
En la alimentación, por ejemplo: el año pasado había en el mundo, según cálculos de la FAO, unos 565 millones de personas con hambre. Su promedio calórico indispensable habría costado menos de 149 cohetes MX, de los 223 que serán emplazados en Europa Occidental. Con 27 de ellos podría comprarse los equipos agrícolas necesarios para que los países pobres adquieran la suficiencia alimentaría en los próximos cuatro años. Ese programa, además, no alcanzaría a costar ni la novena parte del presupuesto militar soviético de 1982.

En la educación, por ejemplo: con sólo dos submarinos atómicos tridente, de los 25 que planea fabricar el gobierno actual de los Estados Unidos, o con una cantidad similar de los submarinos Typhoon que está construyendo la Unión Soviética, podría intentarse por fin la fantasía de la alfabetización mundial. Por otra parte, la construcción de las escuelas y la calificación de los maestros que harán falta al Tercer Mundo para atender las demandas adicionales de la educación en los 10 años por venir, podrían pagarse con el costo de 245 cohetes Tridente II, y aún quedarían sobrando 419 cohetes para el mismo incremento de la educación en los 15 años siguientes.

Puede decirse, por último, que la cancelación de la deuda externa de todo el Tercer Mundo, y su recuperación económica durante 10 años, costaría poco más de la sexta parte de los gastos militares del mundo en ese mismo tiempo. Con todo, frente a este despilfarro económico descomunal, es todavía más inquietante y doloroso el despilfarro humano: la industria de la guerra mantiene en cautiverio al más grande contingente de sabios jamás reunido para empresa alguna en la historia de la humanidad. Gente nuestra, cuyo sitio natural no es allá sino aquí, en esta mesa, y cuya liberación es indispensable para que nos ayuden a crear, en el ámbito de la educación y la justicia, lo único que puede salvarnos de la barbarie: una cultura de la paz.

A pesar de estas certidumbres dramáticas, la carrera de las armas no se concede un instante de tregua. Ahora, mientras almorzamos, se construyó una nueva ojiva nuclear. Mañana, cuando despertemos, habrá nueve más en los guadarneses de muerte del hemisferio de los ricos. Con lo que costará una sola alcanzaría -aunque sólo fuera por un domingo de otoño- para perfumar de sándalo las cataratas del Niágara.

Un gran novelista de nuestro tiempo se preguntó alguna vez si la Tierra no será el infierno de otros planetas. Tal vez sea mucho menos: una aldea sin memoria, dejada de la mano de sus dioses en el último suburbio de la gran patria universal. Pero la sospecha creciente de que es el único sitio del Sistema Solar donde se ha dado la prodigiosa aventura de la vida, nos arrastra sin piedad a una conclusión descorazonadora: la carrera de las armas va en sentido contrario de la inteligencia.

Y no sólo de la inteligencia humana, sino de la inteligencia misma de la naturaleza, cuya finalidad escapa inclusive a la clarividencia de la poesía. Desde la aparición de la vida visible en la Tierra debieron transcurrir 380 millones de años para que una mariposa aprendiera a volar, otros 180 millones de años para fabricar una rosa sin otro compromiso que el de ser hermosa, y cuatro eras geológicas para que los seres humanos a diferencia del bisabuelo pitecántropo, fueran capaces de cantar mejor que los pájaros y de morirse de amor. No es nada honroso para el talento humano, en la edad de oro de la ciencia, haber concebido el modo de que un proceso milenario tan dispendioso y colosal, pueda regresar a la nada de donde vino por el arte simple de oprimir un botón. Para tratar de impedir que eso ocurra estamos aquí, sumando nuestras voces a las innumerables que claman por un mundo sin armas y una paz con justicia. Pero aún si ocurre -y más aún si ocurre-, no será del todo inútil que estemos aquí. Dentro de millones de millones de milenios después de la explosión, una salamandra triunfal que habrá vuelto a recorrer la escala completa de las especies, será quizás coronada como la mujer más hermosa de la nueva creación. De nosotros depende, hombres y mujeres de ciencia, hombres y mujeres de las artes y las letras, hombres y mujeres de la inteligencia y la paz, de todos nosotros depende que los invitados a esa coronación quimérica no vayan a su fiesta con nuestros mismos terrores de hoy. Con toda modestia, pero también con toda la determinación del espíritu, propongo que hagamos ahora y aquí el compromiso de concebir y fabricar un arca de la memoria, capaz de sobrevivir al diluvio atómico. Una botella de náufragos siderales arrojada a los océanos del tiempo, para que la nueva humanidad de entonces sepa por nosotros lo que no han de contarle las cucarachas: que aquí existió la vida, que en ella prevaleció el sufrimiento y predominó la injusticia, pero que también conocimos el amor y hasta fuimos capaces de imaginarnos la felicidad. Y que sepa y haga saber para todos los tiempos quiénes fueron los culpables de nuestro desastre, y cuán sordos se hicieron a nuestros clamores de paz para que esta fuera la mejor de las vidas posibles, y con qué inventos tan bárbaros y por qué intereses tan mezquinos la borraron del Universo.