miércoles, 16 de agosto de 2017

¿Qué hablan los extraterrestres?

Me constaba que esta cuestión preocupaba a los científicos de la NASA desde hacía décadas. No había vuelta de hoja. Para elaborar el mensaje que lleva consigo la sonda Pioneer 10, al menos los científicos del proyecto tendrían que haberse planteado la cuestión.
La Pioneer 10 fue lanzada al espacio el 3 de marzo de 1972 rumbo a los confines del Universo, apuntando a las proximidades de las constelaciones de Tauro y Orión, con la esperanza de ser interceptada por una civilización extraterrestre. Era algo así como una botella con un mensaje lanzado al espacio por los seres humanos.
Adosada en un lateral, la nave transportaba una placa de aluminio con oro anodinado, con un diseño que permitiría a las hipotéticas civilizaciones alienígenas identificar su procedencia. Algo que -sinceramente- no sé si es bueno ya que ignoramos las verdaderas intenciones que puedan tener nuestros vecinos cósmicos, tal y como puso de relieve el célebre científico Stephen Hawking:
Algunos extraterrestres evolucionados podrían haberse convertido en nómadas y tener intención de colonizar los planetas a los que llegaran.

Con todo, y a pesar de que Carl Sagan solía decir que “el único lenguaje que compartimos con los extraterrestres es la ciencia”, el diseño de su "plaquita" tuvo algo de artístico. Muestra una mujer y un hombre desnudos, este último levantando su mano derecha en actitud de buena voluntad. El mensaje incluía un esquema de nuestro sistema solar, así como la posición del Sol en relación a una serie de púlsares, de forma que nuestra ubicación puede ser triangulada desde puntos fijos en el espacio. En la parte superior se podía ver también, el esquema de un átomo de Hidrógeno, el elemento químico más abundante del Universo.
En 1977, las sondas Voyager llevaron consigo al espacio un disco de oro titulado "Los sonidos de la Tierra" con saludos de medio centenar de lenguas habladas en nuestro planeta, sonidos de ballenas, fragmentos de grabaciones representativas, como las voces de hombres prominentes y música: desde jazz, pasando por ritmos tradicionales africanos, hasta fragmentos de las variaciones Goldberg de Bach y de las sinfonías de Beethoven. Claro que, para escucharlo, los alienígenas necesitarían de un tocadiscos que no incluía el envío. Somos así de genios. Por demás decir que esta tecnología -a pesar de que los melómanos han hecho regresar- fue descartada hace ya tiempo en pos de lo digital. ¿Tendrán los alienígenas mp3? Casi que nos entenderemos mejor telepáticamente, ¿no? (Ironía, modo on)

En serio, ¿es que ninguno de los científicos puede imaginar qué lengua hablan nuestros vecinos cósmicos? Entonces, ¿para qué escuchamos?
Si no hemos sido capaces de traducir antiguos escritos humanos -un ejemplo claro de lo que digo es el conocido Manuscrito Voynich- sin algún conocimiento de la lengua hablada que representan, qué perspectivas tenemos de ser capaces de comprender las transmisiones de radio procedentes de otros mundos, para los cuales no tenemos ninguna "Piedra Rosetta"?
Aunque poco conocido, este escenario ya se habría producido. Lo sabemos ahora gracias al abogado de Arizona Peter Gersten, que se ha especializado en demandas de la FOIA (Freedom Of Infomation Act). A través de esta ley, promulgada a raíz del escándalo Watergate, planteó una demanda a la administración norteamericana que se resolvió a su favor en 2004. Pese a todo, la todopoderosa NSA (Agencia de Seguridad Nacional) no desclasificó parte de sus archivos hasta el 21 de abril de 2011 ¡Siete años más tarde! Los documentos incluían un llamativo informe relativo a la decodificación de mensajes del "espacio exterior" en el ya lejano 1957. ¿No me crees? Yo también era escéptico.
El informe estaba firmado por el doctor Howard Campaigne y hacía referencia a la decodificación de una transmisión que habría sido captada accidentalmente mientras los norteamericanos trataban de escuchar el bip del histórico satélite Sputnik.
Y es que, el satélite ruso, disponía de dos transmisores de radio, que emitían entre los 20,007 y 40,002 MHz., cuyas señales debían proporcionar información sobre la concentración de los electrones en la ionosfera. Fue así como los norteamericanos, que seguían atentamente la señal del Sputnik, captaron la transmisión.

Cuando accedí a ellos y vi el sello "UNCLASSIFIED" estampado en el papel, un escalofrío recorrió mi espalda, como presintiendo que ya nada volvería a ser igual. En los documentos figuraba el número de la demanda presentada por Gersten, el caso #41472. En inglés, bajo el título "Inteligencia Extraterrestre" el criptógrafo Howard H. Campaigne hacía referencia nada menos que a una serie de 29 mensajes y, añadía:
"Recientemente un número de mensajes han sido recibidos desde el espacio exterior. La transmisión no fue continua sino que tiene pausas que segmentan piezas que pueden ser tomadas como unidades, que son repetidas una y otra vez."
Me emocioné.

El Dr. Howard Campaigne fue considerado uno de los mejores criptógrafos del planeta. Comenzó su carrera durante la Segunda Guerra Mundial y fue una pieza fundamental e integral de la seguridad de Estados Unidos desde entonces. Formó parte de los servicios de inteligencia, trabajó durante años al servicio de la Naval Security Group, la Army Security Agency y la National Security Agency. En otras palabras, Campaigne era parte de la crème de la crème de la criptología mundial y, sin embargo, según explicaba, no pudo descifrar su contenido, salvo parcialmente.
Al parecer, se centró en un par de mensajes que resultaron ser ecuaciones matemáticas. Aunque los documentos de la NSA están llenos de palabras como "posiblemente", "supuestamente" y "probablemente", los mensajes contendrían la lista de todos los elementos de nuestra tabla periódica.
Aun suponiendo que estos documentos no constituyan la prueba irrefutable de que la NSA guarda en sus archivos "secretos extraterrestres", sí demuestra el entusiasmo entre sus criptógrafos por escuchar y comprender señales del espacio lo que, a la postre, terminaría convirtiéndose en la génesis del proyecto SETI. Este proyecto, lamentablemente, apenas ha dado frutos. Al menos, eso es lo que nos cuentan oficialmente porque, en diciembre de 2008, un astrónomo de la organización, Ragbir Bhathal logró captar un misterioso y único pulso de luz proveniente de los alrededores de la estrella Gliese 581.
Se trata de una enana roja situada a tan sólo 20,5 años luz de la Tierra. Al otro lado de la esquina, en términos astronómicos.
Intrigado por el descubrimiento, este científico de la Universidad de Sídney siguió escrutando, durante varios meses más, los alrededores de Gliese 581. No obtuvo ninguna respuesta. De todas formas, como ocurrió en el registro del "WOW!" dejó una anotación de su puño y letra, en el papel donde se registró el pulso que rezaba: ¿Es esto ET?
Lo más llamativo es que, apenas unos meses después de que se captara la señal de radio, los astrónomos anunciaron el descubrimiento de tres planetas extrasolares alrededor de Gliese 581. Sospechoso, ¿verdad? Sobre todo porque, a partir de entonces hemos asistido a un desconcertante bombardeo de informaciones relacionadas con la exobiología, incluyendo la predicción de la NASA de hallar vida extraterrestre en 2025. ¿Acaso tratan de prepararnos para algo?
En cualquier caso, nadie sabe a ciencia cierta si en el sistema de Gliese 581 orbita una civilización avanzada pero, al menos uno de ellos, el Gliese 581g figura en la lista de planetas extrasolares con condiciones similares a la Tierra, una lista que ha sido elaborada por la NASA, dentro de la misión Kepler. Todo encaja.(Año Cero)

viernes, 11 de agosto de 2017

Nuevas oleadas de OVNIS triangulares

El último año y medio ha resultado especialmente activo en cuanto al fenómeno OVNI. Se tiene constancia de una nueva oleada de OVNIS triangulares. ¿Qué son o pretenden? Presentamos las experiencias más escalofriantes.

Tanto 2016 como lo que llevamos de 2017 han sido prolijos en avistamientos de OVNIS con aspecto triangular. Lo sorprendente es que dichas aeronaves –que han sido filmadas y fotografiadas en diversas ocasiones– hacen gala de una tecnología propia de ciencia ficción: aceleraciones imposibles, cambios de forma, apariciones y desapariciones instantáneas e incluso peligrosas aproximaciones a los atónitos testigos.
En 2016 tuvo lugar una intensa oleada de OVNIs triangulares en todo el mundo: Suiza, Holanda, Irán, Nueva Zelanda, Canadá, Gran Bretaña, etc. Pero el país en el que se registraron mayoría de casos fue EE UU. MUFON (Mutual UFO Network), la mayor organización del planeta centrada en la investigación del fenómeno ufológico, dio a conocer decenas de casos en dicho año…Y los avistamientos continúan en 2017. El último tuvo lugar el 19 de marzo, cuando un antiguo militar de la Fuerza Aérea se encontraba en las cercanías de su casa en Alexandria (Virginia) fumándose un cigarrillo. Alrededor de las 20:30 horas observó un enorme objeto volador en forma de bumerán y en el que se distinguían cinco grandes luces. Lo que más llamó su atención es que se desplazaba sin emitir ningún tipo de sonido. «Fue realmente increíble, porque estoy acostumbrado a ver aviones y todos los motores hacen ruido», declaró nuestro protagonista.
Unas semanas antes, el 14 de febrero de 2017, otra persona ya se había topado con un No Identificado triangular. Según publicó MUFON, un hombre conducía por las proximidades de su domicilio en Dauphin (Pensilvania) a las 20:30 horas,  momento en el que avistó un gigantesco OVNI triangular que se estaba acercando a su vehículo. «Volaba muy bajo y tenía un par de luces blancas intermitentes y otra roja –aseguró–. Además, destacaban otras luces blancas parpadeantes que delimitaban su aspecto triangular». En un visto y no visto, la misteriosa aeronave se colocó justo sobre el coche del atónito testigo. «Pude observarla a través del techo solar del automóvil. Su fuselaje parecía metálico. Estuve viendo aquello cerca de un minuto, porque enseguida hizo un rápido cambio de dirección y desapareció a toda velocidad en un segundo». Al igual que en el caso  anterior, el protagonista del que nos ocupa quiso destacar su extrañeza porque el OVNI volaba en completo silencio. ¿Cómo es posible que no emitiera sonido alguno? Ahora bien, lo que carece de toda explicación es que desapareciera con tal rapidez. ¿Qué sistema de propulsión empleaba? Sin duda, uno muy cercano a la ciencia-ficción…
A unos ochenta kilómetros de Dauphin se encuentra la ciudad de Lancaster, donde otro testigo observó un OVNI triangular que también volaba sin hacer ningún ruido. Ocurrió el 22 de febrero de 2017 a las 20 horas. Un hombre estaba dentro de su coche, esperando a que el semáforo cambiara a verde, cuando se fijó en que una línea de luces brillantes destacaban en el firmamento. Dibujaban un triángulo y se encontraban más o menos sobre el conductor, quien concluyó que todas formaban parte de un objeto sólido. Inmediatamente realizó un par de movimientos y se quedó flotando en el aire. Presa del pánico, el conductor arrancó y se alejó del lugar. Sin embargo, no pudo evitar la curiosidad, así que frenó y miró hacia atrás. El OVNI había desaparecido.

jueves, 10 de agosto de 2017

Cuatro pruebas del poder curativo de la espiritualidad

Experimentos de laboratorio e investigaciones científicas muestran que la oración y la intención pueden contribuir a sanarnos

VISIÓN REMOTA:
Esta capacidad innata recibe el nombre de presentimiento, «un sentimiento que viene antes». Estos experimentos son ciertamente importantes, porque demuestran concluyentemente que el conocimiento humano no está limitado por el tiempo ni está limitado al presente. La capacidad para adquirir información de forma no local no es una mera curiosidad de laboratorio, puesto que se le ha dado también un uso práctico. El arqueólogo Stephan A. Schwartz, fundador del campo conocido como «visión remota» –viajar con los ojos de la mente–, ha utilizado esta técnica repetidas veces para encontrar barcos hundidos y emplazamientos arqueológicos enterrados que se habían perdido a lo largo de la historia.
La probabilidad de que estos descubrimientos se deban al azar es simplemente ridícula, y es una evidencia de que el conocimiento no local puede proporcionar beneficios prácticos a todos aquellos que tengan el coraje de reclamarlo y de darle uso en su vida.  De hecho, como hemos apuntado, el conocimiento no local se viene utilizando con éxito desde hace décadas en el campo de la arqueología. Esta historia, poco conocida por otra parte, viene detallada por el mismo Schwartz en su fascinante libro The secret vaults of time (Las bóvedas secretas del tiempo).
La capacidad para funcionar mentalmente de forma no local puede haberse codificado en nuestros genes a lo largo de la evolución, porque es probable que esta capacidad contribuyera poderosamente a la supervivencia de aquellos individuos que la poseyeran. Saber de antemano dónde se halla el peligro o dónde encontrar comida o refugio, constituiría una ventaja obvia en el juego de elevadas apuestas que es la supervivencia. Por tanto, la capacidad de sentir el futuro debería de seguir operando de este modo incluso en nuestra vida moderna.

CERCANÍA EMOCIONAL:
En The power of premonitions (El poder de las premoniciones), ofrezco muchos ejemplos de personas que sintieron un desastre inminente, lo evitaron y sobrevivieron. Existe una gran cantidad de información que sugiere que podemos adquirir información no local de otras personas que están más allá de todo contacto sensorial. Se han documentado cientos de estas experiencias. Las personas implicadas suelen tener cierta cercanía emocional; pueden ser cónyuges, padres e hijos, hermanos, enamorados. El autor británico David Lorimer denomina a estas conexiones «resonancia empática», resaltando así los sentimientos íntimos que subyacen al fenómeno. El investigador Guy Playfair ha documentado la ocurrencia frecuente de estos fenómenos en gemelos. El investigador parapsicológico Dean Radin considera que estas experiencias son una evidencia de «mentes entrelazadas».
Las conexiones transespaciales entre personas distantes han quedado demostradas en estudios donde se examinaron las funciones cerebrales correlacionadas entre individuos distantes. En resumen, cuando se estimula el cerebro de una persona de determinada manera, el cerebro de otra persona distante con la que mantiene un vínculo muestra el mismo cambio. Las dos personas distantes suelen tener cierta cercanía emocional. Estas correlaciones se han demostrado en experimentos mediante la utilización del electroencefalógrafo (EEG) –el cual mide la actividad eléctrica del cerebro– y de las imágenes por resonancia magnética funcional (IRMf ), que indican la actividad metabólica del cerebro. Ahora bien, la cara B de la adquisición no local de información es la inserción no local de información. Como demuestran los experimentos de sanación remota, podemos insertar información a distancia, no sólo en el espacio, sino también en el tiempo. Radin ha revisado docenas de experimentos que sugieren la retrocausalidad, la «influencia hacia atrás» de intenciones sobre acontecimientos del pasado, los cuales suponemos que ya han ocurrido, pero que pueden ser modificados bajo determinadas condiciones.

ACCIÓN MENTAL NO LOCAL:
La posibilidad de que la intención mental de una persona pueda ejercer su influencia fuera del aquí y el ahora se considera, en términos generales, una blasfemia científica. Como dice Radin: «Sugerir esto (la acción mental no local) es, evidentemente, una herejía de primer orden Pero creo que, si las evidencias científicas se siguen acumulando, las acusaciones de herejía serán una conclusión inevitable que tendremos que terminar afrontando. También creo que las implicaciones de estos trabajos están lo suficientemente alejadas de formas de pensamiento demasiado arraigadas como para que la primera reacción a este estudio sea la del convencimiento de que se trata de un error. La segunda reacción será la del espanto ante la posibilidad de que los resultados sean correctos. La tercera será la de la confianza ante lo que es obvio».

CREENCIA UNIVERSAL Y MILENARIA:
Una de las formas más antiguas en las cuales los seres humanos han intentado insertar información de manera no local en el mundo ha sido a través de las intenciones curativas. Cuando este empeño se desarrolla en un contexto espiritual o religioso se le suele denominar oración. La idea de que la oración puede afectar a los organismos vivos es una creencia universal que atraviesa  ideologías, religiones, culturas y razas, y perdura desde al menos los últimos cincuenta mil años. Como afirma S. Schwartz: «El arte rupestre chamánico de Altamira, Tres Frères y Lascaux ofrece un convincente testimonio de que nuestros antepasados genéticos tenían una compleja visión de la renovación espiritual y física, una visión que ha sobrevivido inmutable hasta el presente en al menos un aspecto fundamental: la intención de sanar a uno mismo o a otro, independientemente de que se exprese como Dios, una fuerza, una energía o uno entre muchos dioses, se ha tomado sistemáticamente como un factor capaz de generar un resultado terapéutico».
Pero, ¿qué es la espiritualidad? Para mí es la sensación de conexión con «algo más elevado», con una presencia que trasciende el sentido individual del yo. Yo diferencio entre espiritualidad y religión, que es un sistema codificado de creencias, prácticas y comportamientos que tienen lugar, normalmente, en una comunidad de creyentes de mentalidad similar. La religión puede incluir, o no, un sentido de lo espiritual; y las personas espirituales pueden ser, o no, religiosas. Considero que la oración es una comunicación con el Absoluto, o como se le quiera llamar, y no importa la forma que esta comunicación pueda tomar. La oración puede ser dirigida a un Ser Supremo o puede no hacerse así. Por ejemplo, hay muchas formas de budismo que no son teístas y, sin embargo, la oración dirigida al universo es una parte fundamental de la tradición budista. (Rev. Año Cero)

lunes, 7 de agosto de 2017

Científicos aportan nuevas evidencias de la existencia de Universos Paralelos

En el marco de un estudio sobre la zona del espacio llamada 'Punto Frío', detectada por primera vez por un satélite de la NASA en 2004, científicos de la Universidad de Durham defienden una nueva versión sobre su origen. Según un estudio  publicado en Monthly Notices de la Royal Astronomical Society, las evidencias hablan a favor de la existencia de universos paralelos.
La controvertida idea de la existencia de universos paralelos surgió como una teoría dentro de la mecánica cuántica alrededor de 1957. En resumen, mantiene que el universo se ramifica en un montón de nuevos cosmos alternativos.
En 1964, dos científicos utilizaron un receptor de microondas para escuchar el silbido de radio que constituye  el remanente moderno del Big Bang. Aunque después de la gran explosión del universo era inimaginablemente caliente, a lo largo de los eones se ha enfriado y las mediciones muestran que la temperatura del universo es es extraordinariamente uniforme y se establece en unos -270,15 C… salvo en la zona conocida como Punto Frío que fue grabado por el satélite artificial Planck en este Mapa de la radiación de fondo de microondas (CMB).
La comunidad científica suele explicar la diferencia de temperaturas de este punto frío con su entorno, de alrededor de 0,00015 grados Celsius, por el número inferior de galaxias que contiene, hasta 10.000 menos que otras regiones del espacio. Sin embargo, los autores del estudio presuponen que este punto frío habría podido formarse como resultado de una colisión entre los universos.
Tom Shanks, profesor y astrónomo de la Universidad de Durham y coautor del estudio, subraya que no se puede "descartar por completo" que el fenómeno del 'Punto Frío' "haya sido causado por una fluctuación improbable que explica por el modelo estándar [de la física de partículas]".
"Pero si esa no fuera la respuesta, entonces hay más explicaciones exóticas", sostiene el científico, que añade que "la más emocionante" de ellas es que la diferencia de temperaturas "fue causada por una colisión entre nuestro universo y otra 'burbuja' de universo".
"Si el análisis sucesivo y más detallado de los datos de la radiación de fondo de microondas (CMB) confirma que eso fue lo que pasó en el caso del 'Punto Frío'" —explica Shanks— eso sería "la primera evidencia del multiverso". "Miles de millones de otros universos como el nuestro podrían existir", recalca el astrónomo.
Si tales conjeturas científicas resultaran ser ciertas  podría significar que la teoría del 'multiverso' es correcta y el cosmos tiene una cantidad infinita de universos paralelos con un número de realidades alternativas también ilimitado. (Año Cero)

viernes, 4 de agosto de 2017

Ya nos comimos la Tierra


El 2 de agosto, habremos consumido todos los recursos que el planeta tenía para entregarnos durante este año. Esto es lo que se desprende de combinar los indicadores de biocapacidad (lo que el planeta puede producir) y el de huella ecológica (lo que la humanidad consume).

Hace ya varias décadas que los humanos consumimos cada año más que lo que la Tierra es capaz de regenerar anualmente. Pero cada año, la fecha del “exceso” –el día del calendario que alcanzamos a consumir los recursos disponibles– se adelanta. En la década de 1970 se llegaba a este límite sobre los últimos días de octubre; pero este año, ese día será mañana. Al finalizar 2017 habremos consumido 60% más que lo que el planeta tiene para darnos. En 2030 necesitaremos dos planetas para sobrevivir.

Pero no habrá dos planetas para nosotros. Como cuando el cuerpo humano deja de recibir alimentación y comienza a consumir sus propios músculos, así estamos destruyendo la capacidad de regeneración del planeta. Nos estamos almorzando el tejido planetario.

La causa de esta autofagia es la ideología del crecimiento económico. El orden social que hemos construido necesita una economía que cada año produzca un poco más que el anterior, trazando lo que en matemáticas se conoce como función exponencial: una curva que tiende a infinito.

Sin embargo, nada puede tender razonablemente al infinito dentro de una biosfera que es finita. Esto es lo que desde hace varias décadas se conoce como los “límites del crecimiento”. En 1972, un famoso estudio elaborado por el Club de Roma dibujó estas funciones de crecimiento exponencial y concluyó que la civilización colapsaría en 2030. Más allá de los varios cuestionamientos que el informe tuvo y tiene, lo cierto es que las trayectorias previstas de los indicadores de aquel trabajo están siguiendo las curvas proyectadas.

Para la izquierda latinoamericana el informe del Club de Roma fue parte de una estrategia de los países desarrollados para limitar el desarrollo de los países pobres. Así que se propuso un informe alternativo. Este se conoció en 1975 como Modelo Mundial Latinoamericano y, entre otras cosas, afirmaba que el crecimiento económico y el desarrollo eran posibles para la región apelando a soluciones como la energía nuclear y la deforestación de la Amazonia para cultivar alimentos.

Ni el norte ni el sur, ni los países ricos ni los países pobres, están dispuestos a bajarse de la exponencial y autodestructiva curva del crecimiento. Los países más pobres, en vías de desarrollo, periféricos o como se les quiera llamar, corren tras el objetivo de transformarse en países desarrollados; es decir, tener sus mismos niveles de producción, consumo y confort. Y no dejan de culpar a estos últimos por ser los responsables del descalabro ecológico del planeta. Las víctimas de hoy tratan desesperadamente de ser los victimarios del mañana.

Pero la salida de la pobreza por la vía del crecimiento económico en nuestra realidad actual tiene una única estrategia: el “derrame”. Es decir, los ricos se harán cada vez más ricos, pero por el derrame que genera el consumo en la riqueza, los pobres saldrán de pobres.

Esta sesuda teoría económica, sostenida bastante acríticamente durante décadas, tuvo su mejor expresión en boca del entonces presidente José Mujica y su proverbial verborragia. En momentos en que se estaban por vender unos terrenos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca en Rocha, defendió su idea aplicando la teoría del derrame: “Es una hermosa costa atlántica y hay que rematarla en pedazos. Eso vale en pila: van a venir turistas, van a hacer casas, y el pobrerío de la zona les va a cuidar el jardincito, les va a cuidar la casa y ahí van viviendo”. Para el ex presidente, aquellos eran campos “yermos”, “improductivos”, lo mismo que sostuvieron los intelectuales latinoamericanos en su modelo global de 1975 respecto de la selva amazónica.

El crecimiento requiere inversiones, y las inversiones necesitan ser atraídas. Siguiendo el ejemplo de Mujica, para lograr el desarrollo de la zona seguramente haya que tener algunas consideraciones hacia los previsibles turistas inversores. Por ejemplo, construir algunas carreteras para llegar hasta el lugar, ofrecer algunos incentivos fiscales, reducir algunos costos. Es decir, darles a los ricos ciertas garantías de que podrán seguir siendo ricos para que puedan derramar hacia los pobres. Salir de la pobreza por la vía del derrame es seguir alimentando el consumo depredador de la riqueza para que los demás “vayan viviendo”.

Un tercio de la población mundial vive aún bajo la línea de pobreza. Superar esa situación por la vía del crecimiento económico y el derrame significaría una presión insostenible para los músculos planetarios. Algo de esto fue lo que dijo el filósofo Noam Chomsky en su reciente visita a Montevideo. Según su visión, los países latinoamericanos son ricos, pero sus riquezas han sido destinadas al beneficio de un pequeño sector de la sociedad y de los inversores extranjeros, aun bajo gobiernos progresistas. La ideología del crecimiento económico no respeta derechas o izquierdas.

Es tiempo de pensar la pobreza desde otras perspectivas. Por un lado, no considerar sólo la pobreza material de la sociedad. Hay varias “pobrezas”, y no todas se solucionan con bienes materiales. Pero, sobre todo, hay que pensar en estrategias de salida de la pobreza material que no dependan del crecimiento económico y del aumento del consumo general. Algunos deberán aumentar su riqueza, pero otros deberán disminuirla. No se puede combatir a la pobreza sin, a la vez, combatir la riqueza. No, al menos, al nivel de consumo al que hemos llegado el día de hoy, en el cual ya nos hemos comido la Tierra.
(Gerardo Nonty sociologo, La Diaria)

LAS SIERRAS DEL RONCADOR

En el inmenso estado brasileño de Mato Grosso, se esconde un enigma de proporciones similares a la geografía selvática que enfrentamos: En la zona de las chapadas zonas bajas y pantanosas de las Sierras del Roncador, se hallaría el ingreso a un mundo perdido que se protege tras la impenetrable selva y las flechas de los aguerridos indios del Parque Xingú. Al dar un vistazo a este paisaje, es inevitable asociarlo con el enigma de Paititi en la jungla peruana, aun más al encontrar claros indicios que apuntan a una raza de seres superiores que vivirían en las entrañas de la tierra y que, por si fuera poco, estarían custodiando la "verdadera historia de la humanidad, su origen y misión".
Ya en 1925, el investigador George Lynch sostenía en la prestigiosa revista Science at Vie que en el Mato Grosso se hallaba el origen de todas las civilizaciones de occidente. Recordemos que ese mismo año, el Coronel inglés Percy Harrison Fawcett (medalla de oro de la Real Sociedad de Geografía de Inglaterra y jefe de la comisión encargada de delimitar las fronteras entre Perú y países vecinos) llevó a cabo una arriesgada expedición en pos de aquellas misteriosas selvas, de donde nunca más regresaría.
Fawcett iba en busca de una ciudad perdida, denominada "Z". Hasta hoy no se sabe qué ocurrió con el esquivo Coronel, que estaba acompañado aquel entonces por su hijo Jack (22) y el fotógrafo Raleigh Rimmel. Un detalle intrigante en torno a su desaparición en el Roncador fue revelado en 1952 por otro de sus hijos, Brian, quien afirmó que si su padre entró en la ciudad perdida que buscaba, la "gente" de allí no lo habría dejado salir... ¿Quiénes no lo habrían dejado salir?
Matalir-Araracanga sería la ciudad subterránea que genera aquellos "sonidos", aunque algunos místicos suponen que en verdad nos hallamos ante los Mantrans o cánticos sagrados de los intraterrestres del Mato Grosso.

martes, 1 de agosto de 2017

Menhires para dominar el clima

Los menhires son monumentos megalíticos consistentes en una piedra alargada y erecta con su base enterrada. Su nombre tiene origen francés y quiere decir «piedra larga». Solo en Europa los arqueólogos han catalogado decenas de miles, aunque se encuentran también en América, Asia, África y Oceanía. Algunos miden escasamente un metro de altura, pero otros superan los siete. Los hay rústicos, sin tallar, y grabados con distintos motivos, como figuras de dioses.
Bajo algunos de estos monumentos pétreos se han encontrado restos de enterramientos humanos, pero de momento su verdadera función sigue siendo un enigma. Lo que parece claro es que diferentes pueblos asociaron su forma fálica con la fertilidad. Es así que en el sur de Francia algunos menhires eran utilizados para diferentes rituales relacionados con la capacidad de tener descendencia. No obstante, determinados autores sospechan que en realidad nuestros antepasados los empleaban a modo de elementos dominadores del clima en su entorno. Por ejemplo, el periodista francés Louis Charpentier sugiere en su libro Los gigantes y el misterio de los orígenes que los menhires son una suerte de agujas de acupuntura del planeta, colocadas por una antigua civilización para mantener la estabilidad telúrica y cuya presencia todavía hoy beneficia a los campos donde se encuentran esta clase de monumentos pétreos.
Para apoyar su teoría, cita dos testimonios de campesinos, uno de Marruecos y otro el centro de Francia, que conservaban las piedras en sus terrenos. «No sé si es por la piedra; sea como fuere, lo cierto es que constituye mi mejor prado, y los que más se benefician de él son los animales –cita Charpentier a un campesino galo–. Si yo supiera hacerlo, colocaría otras en los demás prados. A despecho de lo que se diga, los que pusieron ahí esa piedra, tuvieron una idea original. Quizás eran más listos de lo que creemos…». Asimismo, Charpentier destaca que un labrador marroquí estaba convencido de que los menhires de su campo «los colocó Alá», y que si los retiraba, «la tierra se quedaría seca».
Para defender su teoría, el periodista alude al Mont Saint-Michel, una pequeña comuna en el oeste de Francia, situada sobre un promontorio rocoso de una isla mareal. Según Charpentier, la retirada de los megalitos de la isla habría afectado a las mareas. Llegados a este punto, cabe preguntarse si los megalitos fueron erigidos por  capricho o por azar, o si su construcción responde a un saber perdido.  De hecho, estos conocimientos todavía continúan vivos en las tradiciones populares.

EN LA PENÍNSULA IBÉRICA
En infinidad de lugares del noroeste español se conservan aún ritos en los que los menhires se utilizan para cambiar el clima. Así, en el monte lucense de Santa Mariña, en Formigueiros (Lugo), junto a una desaparecida ermita dedicada a esta santa, se realizaba hasta hace poco una ceremonia para manipular las condiciones atmosféricas, según cuenta Tomé Martínez en su obra Galicia secreta. Si la comunidad necesitaba que luciese el sol, se levantaba el menhir; mientras que para que lloviese se tumbaba Según la creencia popular, una función similar tiene un conjunto pétreo situado en la sierra de Avión (Ourense), conocido como O Touzo y A Touza. Se trata de dos piedras –«macho» y «hembra»-, situadas a casi un kilómetro de distancia una de otra. Ambas debían erguirse si lo que se buscaba era sol, y se tumbaban en caso de que los oficiantes pretendiesen lluvias para los campos. A Touza y O Touzo, de metro y medio de altura, se encuentran rotas, ya que buscadores de tesoros las partieron hace unos años, pues se decía que contenían oro en su interior.
En todo caso, los moradores de la sierra de Avión estaban tan convencidos de su efectividad, que incluso hubo disputas importantes entre vecinos que se dedicaban a la agricultura o al pastoreo, pues diferían sobre las condiciones climáticas más adecuadas y, por tanto, no se ponían de acuerdo sobre cómo manejar A Touza y O Touzo. En otras zonas de la Europa Atlántica existían tradiciones similares. En la isla de Boreray, en Escocia, se celebraba un rito muy parecido. Junto a la iglesia de Santa María había una piedra con forma de cruz y metro y medio de altura que los pobladores erguían cuando querían que lloviese, y acostaban si ya no necesitaban el líquido vital para los campos.

LOS «SANTOS» MENHIRES DESMONTABLES
En Saubusse, Gascuña (Francia), los moradores que necesitaban lluvia ponían de pie un miliario romano para que luciese el sol y lo tumbaban para que lloviese. Ceremonias similares se realizaban en diferentes localidades de la península Ibérica. En Bot (Tarragona) existía antiguamente una «piedra de la lluvia» que tenía dos posiciones, una de reposo y otra que proporcionaba abundantes precipitaciones.
El pedrusco en cuestión desapareció durante una riada. En Galicia existían otras piedras a las que se les atribuía la propiedad de cambiar el clima, como las del Sol y del Agua de O Incio (Lugo), utilizadas con la misma finalidad que las de la sierra de Avión. También las Piedras del Sol y la Lluvia del Monte Aloia, en la frontera de Galicia con Portugal, servían para este propósito. Según la conveniencia, a uno u otro monumento pétreo se acercaba en procesión una imagen de San Julián para atraer el buen tiempo o acabar con la sequía.
Pero los más llamativos son quizá unos menhires desmontables que aún se conservan en algunos montes gallegos, levantados con la misma intención de atraer el sol o la lluvia. En Tomonde (Cerdedo-Pontevedra), junto a una pista forestal de difícil acceso, son visibles dos curiosas construcciones conocidas como los «santos»: una especie de menhires hechos con pequeñas piedras que, según la tradición, servían para atraer el sol o la lluvia y ahuyentar las temidas tormentas. Al igual que las piedras situadas en la sierra de Avión, se trata de un «macho» y una «hembra », aunque en este caso están una al lado de la otra. El «macho» tiene ligera forma de cruz, mientras que la «hembra» luce un aspecto más o menos cónico y es de un tamaño algo menor.
En cuanto a su funcionalidad, cuando se deseaba tiempo seco, se disminuía su estatura retirando algunos guijarros, y si era al contrario, se aumentaba la altura de ambos. En todo caso, protegían a Tomonde de las tormentas y podían alcanzar hasta los tres metros de altura. De más está decir que, a pesar de su nombre, no se trata de ninguna advocación cristiana. Seguramente, el nombre de «santos» se debe a la cristianización de una práctica pagana anterior. De hecho, monte abajo existe una gran cruz que es mucho más visible que los «santos», construida a mediados del siglo pasado por recomendación eclesiástica.

UNA TRADICIÓN MUY VIVA
Según la investigación realizada por Carlos Solla, autor de Carta arqueolóxica do concello de Cerdedo, la última vez que se modificaron los «santos» de Tomonde fue en los años sesenta. Lo hizo un emigrante retornado que, durante algún tiempo, rescató la tradición. Aunque estos menhires desmontables no son demasiado conocidos, también existen en otras localidades de la provincia de Pontevedra, como en Esperiña, en el municipio de Cotobade. Más recientemente, fueron levantadas varias construcciones similares en Outeiro Grande, en la parte interior de la ría de Vigo. Allí se han erigido en los últimos años varias de estas construcciones ante la sorpresa de algunos vecinos y de la prensa local. Y es que la tradición, más allá de su efectividad, continúa muy viva.
Los «santos» de Tomonde también protegían al pueblo de las tormentas. Esa misma función tenían los «pilones», monumentos pétreos de gran altura que levantaban los pastores de la sierra de Erata, en Huesca, utilizando guijarros apilados con el fin de ahuyentar a las temidas tempestades. Sin duda, estos ritos esconden un saber milenario que, por fortuna, aún no se ha perdido del todo.
(de Año Cero)

lunes, 24 de julio de 2017

Campaña de la ONU contra los plásticos en mares

¿Cuáles son los impactos que provocan los plásticos en los mares? En primer lugar, sobre la vida marina.
Cada día se dan a conocer nuevos datos sobre el problema de la creciente presencia de plásticos en mares en todos los rincones del planeta, teniendo en cuenta además que hace 30 o 40 años su consumo era muy bajo. Según el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (Pnuma),
Cada año se arrojan en los mares 8 millones de toneladas de plásticos.
Entre el 60 por ciento y el 90 % de la basura marina está compuesta por diferentes tipos de polímeros de plásticos.
En 2015 se produjeron 322 millones de toneladas de plásticos, es decir, el equivalente a 900 Empire State Building.
¿Cuáles son los impactos que provocan los plásticos en los mares? En primer lugar, sobre la vida marina. Se calcula que, para 2050, el 99 % de las aves marinas habrán ingerido plásticos, 600 especies marinas están hoy afectadas por los plásticos, el 15 % de ellas son especies en riesgo, tanto por ingerir como por estrangulamiento. Los plásticos además permanecen en el ambiente por cientos de años y pueden entrar en la cadena alimentaria.
En los últimos años se ha sumado un riesgo por un nuevo tipo de plásticos, denominados microplásticos, menores a los 5 milímetros. Se utilizan para, por ejemplo, dar color y textura a productos de tocador o cosméticos y pueden estar fabricadas de distintos tipos de plástico, como polietileno (PE) o poliestireno (PET). Al menos 51 trillones de microplásticos ya están hoy en nuestros mares. Por último, los plásticos son fabricados a base de derivados de petróleo, por lo que el consumo y descarte creciente profundizan el modelo basado en la extracción de hidrocarburos.
Por ese motivo, la ONU lanzó este año la campaña Mares Limpios que busca que gobiernos, empresas y todos los ciudadanos tomen medidas para reducir la cantidad de plásticos y embalajes que se producen, consumen y desechan. Los plásticos son en los hechos uno de los ítems más emblemáticos de ese modelo de economía lineal.
El desafío para los gobiernos y las empresas es avanzar justamente en el modelo de economía circular, que bajo el principio de la Responsabilidad Extendida del Productor, establezca los incentivos adecuados para sobre todo, reducir la cantidad de residuos plásticos que se generan y terminan en los mares. En otros casos, por ejemplo, el de los microplásticos, es necesario que se prohíban.
Por otro lado, los ciudadanos, además de exigir que gobiernos y empresas avancen en ese tipo de legislación, también deben tomar medidas a nivel personal para reducir lo que se conoce como la “huella de plástico” o “plastic foodprint”, por ejemplo, dejando de usar plásticos de un solo uso como las bolsas plásticas o las pajitas/ sorbetes. En la web de la campaña de la ONU hay ejemplos de diferentes iniciativas para los individuos.