martes, 21 de noviembre de 2017

La Frase


“Sólo existen dos días en el año en los que nada puede ser hecho. Uno se llama Ayer y el otro Mañana. Por lo tanto Hoy es el día ideal para Amar, Crecer, Hacer, y principalmente VIVIR”
Dalai Lama

lunes, 20 de noviembre de 2017

PARA PENSAR: Un consejo de OXALC

HOY ES MOMENTO Hoy es momento de reunificar, de compartir, clarificar, afianzar, renovar y afirmar vuestros propósitos.
Estos descansan en las decisiones diarias y en las actitudes que asumen. Los problemas que os rodean son aquellos que establecéis vosotros mismos con sus supuestas limitaciones.
Así como mirar al espejo para cuidar y arreglar vuestro cuerpo físico, se debe mirar en el espejo del alma para arreglar el espíritu y la mente.
La comunión mental es, primero con vosotros, la sintonía de preceptos fuertes y decididos. No pequeñas ni medianas promesas hacia vosotros, solo decisiones fuertes y reconciliación con quienes les rodean.
Vuestras responsabilidades no son excusa para tomar decisiones, ellas están sujetas a vuestro comportamiento como seres humanos cuyos valores conocen y no deben olvidar.
Los malestares físicos, volvemos a reiterar, no son sino emanaciones de un estado mental agobiado, enceguecido por pasiones y sentimientos escondidos. No son ni serán obstáculos, si empiezan reconociéndolos como parte de la experiencia de esta existencia.
Reordenen vuestros esquemas, expulsen de vuestra mente lo que más les duela en el fondo del corazón. Reconcíliense. Encuentren la paz en vosotros, en la meditación y en la oración, cualquiera que fuese vuestra creencia.
Busquen la naturaleza, a vuestros hermanos menores. Ellos absorben lo negativo de vuestros pensamientos y los transmutan, porque equilibran el entorno físico de las vibraciones más altas. Esa es su labor.
Edifiquen costumbres de amor compartiendo, pues es la única manera de recibir sin pedir. Si hacéis la cosas bien recibiréis las cosas bien. La ley de causa y efecto no puede ser trasgredida, pero en esta era del DHARMA recibes más de lo que entregas si lo haces de corazón.
Evita las discusiones absurdas con personas necias, comprende que son vuestros hermanos que no saben lo que sabes y entiendes tú; y si se los explicaras tampoco entenderían. Sé consciente de ello y evitarás bajar a su estado vibratorio desarmonizándote.
Aprende a seguir la ley del ritmo en los latidos de tu corazón, en el canto de las aves, en el ir y venir de las olas, en la forma en que tu hijo te dice papá o mamá.
Recibe cada día con calor en tu corazón y antes de emprender la marcha mira al cielo y decreta tu felicidad, pues aun con todos los problemas entenderás que los últimos peldaños de una gran escalera, siempre son los más difíciles de subir.
Bendice tus problemas, que estos son la señal de que algo grande viene para ti.
No mires a la muerte con tristeza, solo es un cambio más. Tampoco la mires con resignación porque cuando has encontrado tu meta en esta vida, tienes una oportunidad mas para seguir. No lo olvidéis.
Este es un mensaje hacia tu interior, creemos que os hemos dado ciencia para entender más. También os debemos dar espíritu para fortalecer y crecer.
Reúnanse, armonicen, sincérense. El secreto para tu armonía esta en ver a los niños y los pequeños hijos de vuestros hermanos menores, actuar.
Vuelvan a ser niños de vez en cuando.

Con amor divino:
OXALC.

lunes, 13 de noviembre de 2017

LOS DOCE SÍNTOMAS DEL DESPERTAR ESPIRITUAL

1. Dolores y malestares físicos, especialmente en el
cuello, hombros y
espalda. Esto es el resultado de intensos cambios en
tu nivel de ADN, al
despertar tu semilla Crística interior.

2 Sentimientos de profunda tristeza sin razón
aparente. Estás liberando
tu pasado (de ésta y otras vidas) y esto causa un
sentimiento de tristeza. Es
similar a la experiencia de cambiarse de una casa en
la que has vivido muchos, muchos años, a una nueva.
Por mucho que desees cambiarte a la nueva casa, se
siente la tristeza de dejar atrás los recuerdos, la
energía y las experiencias de la que dejas.

3. Llorar sin razón alguna. Similar a la
anterior. Es bueno y es sano
dejar que fluyan las lágrimas. Ayuda a liberar la
vieja energía
interior.

4. Cambios repentinos de trabajo o profesión. Un
síntoma muy común. Al
cambiar, las cosas que te rodean cambian también. No
te preocupes por ahora
por encontrar el trabajo o la profesión correctas.
Estás en medio de una
transición y es posible que hagas varios cambios de
trabajo antes de
establecerte en uno que se ajuste a tu pasión

5. Apartarse de las relaciones familiares. Estás
conectado a tu familia
biológica vía el viejo karma. Cuando te sales del
ciclo karmático, los lazos
de antiguas relaciones se liberan. Pudiera parecer
como si estuvieras
separándote de tu familia y amigos. Después de algún
tiempo, tal vez
establezcas una nueva relación con ellos, si así es lo
adecuado. Sin
embargo, la relación estará basada en la nueva
energía, sin las ataduras
karmáticas.*

6. Patrones de sueño desacostumbrados. Es probable
que te despiertes
muchas noches entre las 2:00 y las 4:00 de la mañana.
Hay mucho trabajo en
marcha en tu interior y con frecuencia esto hace que
te despiertes a tomar
un respiro. No te preocupes. Si no puedes volver a
dormirte, levántate y haz
algo en vez de quedarte en la cama preocupándote de
las cosas humanas

7. Sueños intensos. Estos pudieran incluir sueños*
relacionados con guerras y batallas, persecuciones y
monstruos.
Literalmente estás liberando la vieja energía
interior y estas energías del
pasado a menudo están simbolizadas por guerras, huidas, etc


8. Desorientació n física. A veces te sentirás
desubicado. Como
espacialmente cuestionado, con la sensación de que no
puedes poner los pies
en la tierra o de que andas caminando entre dos
mundos. Al transitar la
conciencia hacia la nueva energía, a veces tu cuerpo
se queda atrás. Pasa
más tiempo cerca de la naturaleza para que te ayude a
aterrizar la nueva
energía en tu interior.

9. Incremento de la "auto conversación" . Con mayor
frecuencia te vas a
encontrar hablando contigo mismo. De pronto te das
cuenta que llevas media
hora de conversación contigo mismo.
Se está dando un nuevo nivel de comunicación dentro
de tu ser y estás
experimentando la punta del iceberg con la auto
conversación. Las charlas se
incrementarán y serán más fluidas, más coherentes y
más intuitivas. No te
estás volviendo loco, simplemente estás trasladándote
a la nueva energía.

10. Sentimientos de soledad, incluso en compañía de
otros. Puedes
sentirte solo y aislado de los demás. Puedes sentir el
deseo de "huir" de
grupos y multitudes. Como trabajador de la luz, estás
recorriendo un camino sagrado y
solitario. Por mucho que los sentimientos de soledad
te causen ansiedad, es
difícil que en este momento puedas relacionarte con
los demás.
Los sentimientos de soledad están también asociados
con el hecho de que tus
Guías se han ido. Han estado contigo en todos tus
viajes, en todas tus
vidas. Era tiempo de que se retiraran para que puedas
llenar tu espacio con
tu propia divinidad. El vacío interior se llenará con
el amor y la energía
de tu nueva conciencia Crística.

11. Pérdida del entusiasmo. Puedes sentirte
totalmente desapasionado, con
escaso o ningún deseo de hacer nada. Está bien y es
parte del proceso.
Tómate este tiempo para el "NO-hacer". No luches
contigo mismo por ello,
porque también pasará. Es similar a volver a arrancar
la computadora.
Necesitas apagarla un momento para que pueda cargar
ese nuevo y sofisticado
programa o, en este caso, la energía de la nueva
semilla Crística.

12. Un profundo anhelo de regresar a Casa. Tal vez
sea ésta la más
difícil y desafiante de todas las condiciones. Puedes
experimentar un
profundo y abrumador deseo de abandonar el planeta y
regresar a Casa. No es
éste un sentimiento "suicida". No se basa en la cólera
o la frustración.
No le des excesiva importancia ni hagas un drama,
para ti o para los demás.
Hay una silenciosa parte de ti mismo que quiere ir a
Casa. La causa original
de esto es bien simple. Ya has completado tus ciclos
karmáticos. Ya
cumpliste el contrato de esta vida. Estás listo para
iniciar una nueva vida,
mientras estás todavía en tu cuerpo físico.***

La Matriz Divina (últ. entrega)

El Lenguaje Que Crea

Nuestras tradiciones más antiguas y acendradas nos recuerdan que, de hecho, hay un lenguaje que le habla a la Matriz Divina: un lenguaje que carece de palabras y que no implica los habituales signos externos de comunicación que hacemos con nuestras manos y nuestro cuerpo. Dicho lenguaje adopta una forma tan simple que todos sabemos ya “hablarlo” de manera fluida. De hecho, lo usamos cada día de nuestras vidas. Es el lenguaje de la creencia y de la emoción humanas.

La ciencia moderna ha descubierto que, con cada emoción que experimentamos en nuestros cuerpos, experimentamos también cambios químicos en cosas que reflejan nuestras emociones, tales como el pH y las hormonas. Desde las experiencias “positivas” de amor, compasión y perdón, por ejemplo, hasta las “negativas” de odio, juicio o celos, cada uno de nosotros posee el poder de afirmar o negar su existencia en cada momento de cada día. Adicionalmente, la misma emoción que confiere semejante poder a lo que hay dentro de nuestros cuerpos extiende ese mismo poder nuestro hacia el mundo cuántico que está más allá de nuestros cuerpos.

Tal vez sea útil imaginar la Matriz Divina como una frazada cósmica que empieza y termina en los reinos de lo desconocido, cubriendo todo lo que hay entre ellos. La frazada tiene una profundidad de varias capas y siempre está puesta en todas partes a la vez. Nuestros cuerpos, vidas y todo lo que conocemos, existe y sucede en el interior de las fibras de esa frazada. Desde nuestra creación acuática en el útero de nuestra madre hasta nuestros matrimonios, divorcios, amistades y carreras, todo lo que experimentamos puede ser asimilado a arrugas en la frazada.

Admito que pensar en nosotros mismos como “arrugas” de la Matriz pueda quitarle algo de romance a nuestras vidas, pero también nos brinda una manera poderosa de pensar acerca de nuestro mundo y de nosotros mismos. Si queremos crear relaciones nuevas, saludables y afianzadoras de nuestras vidas, si queremos atraer a ellas un romance sanador, o una solución pacífica a Oriente Medio por ejemplo, debemos crear una perturbación nueva en el campo, una que refleje nuestro deseo. Tenemos que crear una “arruga” nueva en esa cosa de la que están hechos el espacio, el tiempo y nuestros cuerpos. Esta es nuestra relación con la Matriz Divina. Se nos da el poder de imaginar, soñar y sentir las posibilidades de la vida desde el interior de la propia Matriz, de manera que podamos reflejar hacia nosotros lo que hayamos creado.

Está claro que no sabemos todo lo que hay que saber sobre la Matriz Divina. La ciencia no tiene todas las respuestas. Con total honestidad, los científicos ni siquiera saben con seguridad de dónde viene la Matriz Divina. También sabemos que podríamos estudiarla otros 100 años y seguiríamos sin conocer esas respuestas. Sin embargo, lo que sí sabemos es que la Matriz Divina existe. Está aquí y podemos introducirnos en su poder creativo mediante el lenguaje de nuestras emociones. Cuando lo hacemos, nos introducimos en la verdadera esencia del poder de cambiar nuestras vidas y el mundo.

El Universo como Ordenador Consciente

En muchos sentidos, nuestra experiencia de la Matriz Divina podría compararse a los programas con los que trabaja un ordenador. En ambos casos las instrucciones deben utilizar un lenguaje que el sistema comprenda. Para el ordenador, ese lenguaje es un código numérico de ceros y unos. Para la conciencia se requiere de una clase de lenguaje diferente: uno que no use ni números ni alfabetos, ni siquiera palabras. Como ya somos parte de la conciencia, tiene perfecto sentido que ya tengamos todo lo que necesitamos para comunicarnos sin necesidad de un manual de instrucciones o de adiestramiento especial. Y lo hacemos.

Al parece, el lenguaje de la conciencia es la experiencia universal de la emoción. Ya sabemos cómo amar, odiar, temer y perdonar. Al reconocer que esas experiencias son en realidad las instrucciones que programan la Matriz Divina, podemos aguzar nuestras destrezas para comprender mejor cómo llevar a nuestras vidas alegría, salud y paz.

De la misma manera que todo lo vivo se configura a partir de las cuatro bases químicas que generan nuestro ADN, el universo parece estar constituido en base a cuatro características de la Matriz Divina que hacen que las cosas funcionen como lo hacen. La clave para penetrar en el poder de la Matriz reside en nuestra habilidad para admitir los cuatro descubrimientos que son los hitos que enlazan nuestras vidas de una manera sin precedentes.

Descubrimiento 1: Hay un campo de energía que conecta todo lo que hay en la creación.
Descubrimiento 2: Dicho campo juega los papeles de recipiente, puente y espejo de las creencias que albergamos.
Descubrimiento 3: El campo está en todas partes (no está localizado) y es holográfico. Todas sus partes están conectadas con las demás. Y cada parte refleja al todo a una escala inferior.
Descubrimiento 4: Nos comunicamos con el campo a través del lenguaje de la emoción.
De nuestra habilidad depende reconocer y aplicar esas realidades que lo determinan todo, desde nuestra sanación hasta el éxito de nuestras relaciones y carreras.

De manera casi universal, compartimos la sensación de que hay más de lo que nuestros ojos alcanzan. En algún lugar profundamente escondido entre las brumas de nuestra memoria más antigua, sabemos que tenemos en nuestro interior poderes mágicos y milagrosos, de cuyos recuerdos estamos rodeados por todas partes. La ciencia moderna ha demostrado más allá de cualquier duda razonable que la “cosa” cuántica de la que estamos hechos se comporta de maneras aparentemente milagrosas. Si las partículas de las que estamos hechos pueden establecer entre sí una comunicación instantánea, estar en dos sitios a la vez, sanar espontáneamente e incluso cambiar el pasado mediante elecciones hechas en el presente, entonces nosotros también podemos hacer lo mismo. La única diferencia entre esas partículas aisladas y nosotros es que nosotros estamos hechos de muchísimas partículas que se mantienen unidas por el poder de la propia conciencia.

Los antiguos místicos recordaron a nuestros corazones, y los experimentos modernos han demostrado a nuestras mentes, que la fuerza más poderosa del universo es la emoción que vive en cada uno de nosotros. Y ese es el gran secreto de la propia creación: el poder de crear en el mundo lo que imaginemos y sintamos en nuestras creencias. Aunque pueda sonar demasiado simple para ser verdad, yo creo que el universo funciona precisamente de esta manera.

Cuando el poeta y filósofo sufí Rumí observó que tenemos miedo de nuestra propia inmortalidad, tal vez quiso decir que en realidad lo que verdaderamente nos asusta es nuestro poder de elegir la inmortalidad. Al igual que los antiguos iniciados descubrieron que bastaba una pequeña sacudida para que les fuese posible contemplar al mundo de una manera diferente, quizás lo único que nos haga falta a nosotros sea un pequeño giro para que nos demos cuenta de que somos los arquitectos de nuestro mundo y de nuestro destino, artistas cósmicos que expresamos nuestras creencias interiores sobre el lienzo del universo.

Si somos capaces de recordar que somos tanto el arte como el artista, tal vez podamos recordar también que somos tanto la semilla del milagro como el propio milagro. Si podemos dar ese pequeño giro, ya estaremos sanados en la Matriz Divina.

de "La Matrix Divina"Gregg Braden

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Papa Francisco propone reformar el papado y critica el sistema económico actual

Lee la primera exhortación apostólica del Papa Francisco aquí Una reforma a todos los niveles de la Iglesia Católica propone el Papa Francisco en su primera exhortación apostólica titulada “Evangelii Gaudium” (La alegría del Evangelio), en la que anuncia que está dispuesto a cambiar el rol del papado, a fomentar la toma de decisiones colegiadas [...]
Una reforma a todos los niveles de la Iglesia Católica propone el Papa Francisco en su primera exhortación apostólica titulada “Evangelii Gaudium” (La alegría del Evangelio), en la que anuncia que está dispuesto a cambiar el rol del papado, a fomentar la toma de decisiones colegiadas y dar prioridad a los pobres.
Se trata del primer documento de su pontificado, escrito por él y de 142 páginas en su versión en español. Ahí el máximo pontífice advierte de la violencia generada por la pobreza y pide libertad religiosa para los cristianos en Medio Oriente.
“Me corresponde, como Obispo de Roma, estar abierto a las sugerencias que se orienten a un ejercicio de mi ministerio que lo vuelva más fiel al sentido que Jesucristo quiso darle y a las necesidades actuales de la evangelización”, escribió el jefe de la Iglesia católica.
La “conversión del papado” como la llamó, va de la mano de “una saludable descentralización” de la Iglesia y de una mayor responsabilidad de los laicos, sostiene Francisco.
El Papa defiende “la colegialidad” e invita a religiosos y sacerdotes a no temer “romper los esquemas”, a “ser audaces y creativos” y a evitar transmitir “una multitud de doctrinas que se intentan imponer a fuerza de insistencia”.
Según el Papa el sistema económico actual es “injusto en su raíz”. En el documento critica a aquellos que “todavía defienden las teorías del ‘derrame’, que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante. Mientras tanto, los excluidos siguen esperando”, destaca.
Sobre el aborto, Francisco reconoce que “no debe esperarse que la Iglesia cambie su postura”, pues“no es progresista” resolver los problemas “eliminando una vida humana”.

En recuadro:


Si te veo llorar... te haré reír,
Si caes... te ayudaré
Si te duermes... te dejaré soñar,
Si ríes... reiremos,
Si callas... escucharé tus gestos,
Si miras... observaré,
Si te falta un abrazo... te abrazaré,
Si necesitas algo... no me lo pidas lo descubriré,
Si me descubres... me alegraré,
Si no tienes fuerzas... te las daré,
Si no me escuchas... te escucharé,
Si no ves la luz... te acercaré a las estrellas,
Si me necesitas... ahí estaré...

LA MATRIX DIVINA

"Toda materia existe en virtud de una fuerza. Debemos asumir tras esa fuerza la existencia de una mente consciente e inteligente. Esa mente es la matriz de toda la materia." Max Planck, físico. 1944

Con estas palabras Max Planck, padre de la teoría cuántica, describía un campo universal de energía que conecta a todos y a todo lo que hay en la creación: La Matriz Divina.

La Matriz Divina es nuestro mundo. También es todo lo que hay en nuestro mundo. Somos nosotros y todo lo que amamos, odiamos, creamos y experimentamos. Al vivir en la Matriz Divina, somos como artistas que expresamos nuestras más recónditas pasiones, miedos, sueños y deseos a través de la esencia de un misterioso lienzo cuántico. Pero nosotros somos tanto ese lienzo como las imágenes plasmadas sobre él. Somos a la vez las pinturas y las brochas.

En la Matriz Divina somos el recipiente en cuyo interior existen todas las cosas, el puente entre las creaciones de nuestros mundos interior y exterior y el espejo que nos muestra lo que hemos creado. En la Matriz Divina somos a la vez la semilla del milagro y el propio milagro.
La ciencia moderna ya ha llegado al punto del que arrancan nuestras tradiciones espirituales mejor consideradas. Un creciente cuerpo de evidencia científica apoya la existencia de un campo de energía -la Matriz Divina- que proporciona ese recipiente, así como el puente y el espejo de todo lo que sucede entre el mundo que hay en nuestro interior y el mundo externo a nuestros cuerpos. El hecho de que ese campo esté en todo, desde las partículas más pequeñas del átomo cuántico hasta universos distantes cuya luz está alcanzando precisamente ahora nuestros ojos, así como en todo lo intermedio entre ambos, cambia todo lo que creíamos acerca de nuestro papel en la creación. Sugiere que debemos ser bastante más que simples observadores que pasan a través de un breve instante de tiempo por una creación preexistente.

Cuando contemplamos la “vida” –nuestra abundancia material y espiritual, nuestras relaciones y carreras, nuestros amores más profundos y nuestros mayores logros, así como nuestros temores a carecer de todas esas cosas- es posible que también estemos encuadrando nuestra mirada en el espejo de nuestras creencias más auténticas, generalmente inconscientes. Las vemos en nuestro entorno porque se han manifestado mediante la misteriosa esencia de la Matriz Divina. De ser así, la propia conciencia debe jugar un papel clave en la existencia del universo.

Somos Tanto los Artistas como el Arte

Por inaprensible que pueda resultar esta idea a algunas personas, esta es precisamente la otra cara de la moneda de algunas de las mayores controversias entre algunas de las mentes más grandiosas de la historia reciente. Por ejemplo, en una cita de sus notas autobiográficas, Albert Einstein compartía esta creencia de que somos esencialmente observadores pasivos que viven en un universo ya previamente emplazado, sobre el que, al parecer, tenemos muy escasa influencia. “Vivimos en un mundo”, decía, “que existe independientemente de nosotros, los seres humanos, y que existía antes que nosotros, como un gran enigma eterno que, al menos de manera parcial, es accesible a nuestro pensamiento y observación”.

En contraste con la perspectiva de Einstein, que aún es ampliamente defendida por muchos científicos en la actualidad, John Wheeler, físico de Princeton y colega de Einstein, ofrece una visión radicalmente diferente de nuestro papel en la creación. En términos sólidos, claros y gráficos, Wheeler dice que: “Tenemos la vieja idea de que ahí afuera está el universo, y aquí está el hombre, el observador, protegido y a salvo del universo por un bloque de vidrio laminado de seis pulgadas”. Refiriéndose a los experimentos de finales del siglo XX que nos muestran que simplemente observar una cosa cambia esa cosa, Wheeler continua: “Ahora hemos aprendido del mundo cuántico que hasta para observar un objeto tan minúsculo como un electrón tenemos que quebrar ese vidrio laminado; tenemos que meternos dentro de él. Por lo tanto, sencillamente hay que tachar de los libros la vieja palabra observador, sustituyéndola por la nueva palabra participante”.

¡Qué vuelco! En una interpretación radicalmente diferente de nuestra relación con el mundo que nos rodea, Wheeler está afirmando que nos es imposible limitarnos a observar lo que pasa en él. De hecho, experimentos de física cuántica demuestran que el acto de que observemos algo tan pequeño como un electrón, concentrando nuestra consciencia sobre lo que esté haciendo ese electrón, aunque sea sólo un instante, cambia sus propiedades mientras lo observamos. Los experimentos sugieren que el mismo acto de observar es un acto de creación y que la consciencia es la que crea.

Es interesante notar que las sabias tradiciones del pasado indican que nuestro mundo funciona precisamente de esa manera. Desde los Vedas de los antiguos hindúes, que según ciertos estudiosos datarían del 5000 a.C., hasta los Rollos del Mar Muerto, que tienen 2.000 años, el tema general parece indicar que el mundo en realidad es un espejo de las cosas que están pasando en un reino superior o en una realidad más profunda. Por ejemplo, comentando las nuevas traducciones de los fragmentos del Rollo del Mar Muerto conocido como Las Canciones del Sacrificio del Sabbath, sus traductores resumen su contenido en que "Lo que pasa en la tierra no es sino un pálido reflejo de esa realidad superior final".

La implicación de ambos textos antiguos con la teoría cuántica es que en los mundos invisibles creamos el proyecto de nuestras relaciones, carreras, éxitos y fracasos del mundo visible. Desde ese punto de vista, la Matriz Divina funciona como una gran pantalla cósmica que nos permite ver la energía no física de nuestras emociones y creencias (nuestro enojo, odio y rabia, así como nuestro amor, compasión y comprensión) proyectada en el medio vital físico.

Al igual que una pantalla de cine refleja la imagen de cualquier cosa o persona que haya sido filmada sin emitir juicio alguno, la Matriz parece proporcionar una superficie neutra para que nuestras experiencias y creencias internas sean vistas en el mundo. A veces conscientemente, a menudo de manera inconsciente, “mostramos” nuestras verdaderas creencias de todo tipo, desde la compasión a la traición, a través de la calidad de las relaciones que nos circundan. En otras palabras, somos como artistas que expresamos nuestras pasiones, temores, sueños y deseos más profundos, a través de la esencia viviente de un misterioso lienzo cuántico. Y al igual que los artistas refinan una imagen hasta que a sus mentes les parece adecuada, en muchos aspectos parece que nosotros hacemos lo mismo con nuestras experiencias vitales a través de la Matriz Divina.

Qué concepto tan raro, hermoso y poderoso. De idéntica manera que el artista usa el mismo lienzo una y otra vez mientras va buscando la expresión perfecta de una idea, podemos considerarnos artistas perpetuos que construimos una creación que siempre está cambiando y que nunca se termina. La clave para hacerlo de manera intencional es que no sólo tenemos que entender cómo funciona la Matriz Divina sino que, además, para comunicar nuestros deseos a esa red ancestral de energía necesitamos un lenguaje que ella sea capaz de reconocer. (continuará)
de "La Matrix Divina" de Gregg Braden

jueves, 2 de noviembre de 2017

La Frase :


“Cambia de actitud: date cuenta que la vida es eterna, tienes mucho que dar y también que recibir, la vida es un camino de dos direcciones y así como aprendes a dar, así recibirás. La vida se vuelve muy vacía e incompleta cuando sigues tomando sin dar nada a cambio” Anónimo