viernes, 28 de abril de 2017

La Economía Planetaria (Ult. entrega)


Observemos nuestras últimas palabras y acciones del día:

¿de qué intenciones estuvieron impregnadas?, ¿qué resultados produjeron? Puedo hacer el siguiente experimento: hacer una “misma acción” pero con diferentes intenciones, como por ejemplo, darle un abrazo a alguien sintiendo (con la intención) que la queremos mucho, y luego, dar un abrazo a otra persona sintiendo que la despreciamos, pero deseamos que piense que la queremos… ¿qué conclusiones saco? Cuando probamos estos experimentos, nos volvemos verdaderos científicos de nosotros mismos, al igual que hacía uno de los mayores científicos de sí mismo que ha tenido la humanidad: el buda.


Un “dar invisible”, pero poderoso:


Además, a veces podemos no dar algo visible o apreciable como son las palabras y las acciones, y sin embargo podemos estar dando algo más poderoso: pensamientos. Si simplemente damos “pensamientos amorosos”, esto constituye la forma más poderosa de dar que tenemos como seres humanos. Además es el embrión de toda futura “palabra o acción amorosa”.


Algunos ejemplos podrían ser: cuando vemos un niño pidiendo monedas en la calle y en vez de juzgarlo, solo lo miramos con amor y le “deseamos” lo mejor para su vida. O podemos hacer una “meditación”, visualizando que damos amor a algún ser humano (o a toda la humanidad) que lo necesita, o salud, o fuerza para que resuelva su difícil situación, o bien enviamos luz y amor al planeta entero. Otros lo podemos hacer desde “la oración”, no importa la religión o la creencia, solo importa los pensamientos amorosos que damos al universo. Podemos tener diferentes religiones o no tener ninguna, ser ateos o agnósticos, creer en muchas o pocas cosas, pero hay algo que ningún ser humano desconoce: ¡¡¡el poder del amor!!!


Y todo ello es un “dar extremadamente poderoso” que el universo retribuye de manera muy generosa. Pero no tenemos que pensar en la retribución para no teñir nuestra intención con algo menos elevado, sino solo disfrutar el dar pues lo demás ocurre solo.


El verdadero dar: “el dar virtuoso”:


¿Cómo me doy cuenta que estoy dando de manera virtuosa? Pues muy simple. El dar de esta manera, nos hace felices, nos da alegría. Es como pensar: que alegría siento al ver que pude dar esto que está a mi alcance para este ser que lo recibe y que para él es tan importante. ¡Qué alegría me produce su alegría!


Por el contrario, si no somos felices al dar, es un síntoma de que estamos con miedos y enfocados en el recibir. Nos damos cuenta de esto cuando nos hacemos la pregunta: ¿Qué sentí al dar? Y quizás la respuesta puede ser: sentí que la persona fue ingrata, no me dio ni las gracias (esperé la gratitud), o no me pagó lo suficiente; en fin, que “no recibí lo que yo esperaba”. Y si esperaba “recibir”, entonces mi foco de atención no estaba en el dar, sino en el recibir. Solo iba a ser feliz dando si además recibía aquello que esperaba, por tanto, no disfruté del acto de dar.


Y para saber si tuve un acto de dar virtuoso, puedo preguntarme luego de cada acción, palabra o pensamiento que di: ¿qué me hizo sentir? ¿me sentí feliz al hacerlo? ¿disfruté del acto? ¿sentí que no necesité nada a cambio? ¿que sólo la felicidad de ese acto fue justificativo de hacerlo? Si la respuesta es sí, ¡¡¡felicidades!!! Has hecho un acto de dar de manera virtuosa. Fue un dar que has disfrutado de manera desinteresada y por tanto fue un acto de amor. ¡Has aumentado enormemente tu haber cósmico! Pero lo más importante, es que ¡¡¡has sido feliz!!! al dar. Doble alegría: feliz en el presente y feliz en el futuro (que te depara como resultado de ese dar virtuoso).


Cuando descubrimos que somos felices al dar, en ese instante empieza a cambiar nuestra vida. Es más, quizás hayas estado en el “círculo vicioso del dar” que generalmente funciona de manera más miedosa, más mezquina, esperando siempre algo a cambio, pero cuando experimentas una primera acción desinteresada de dar, de dar virtuoso, puedes emocionarte, sentir algo fuerte en el corazón y hasta llorar por haber descubierto esta nueva forma de dar.


En la India es bastante común ver esto y ellos lo ven de la siguiente manera: “nuestra vida es un servicio para los demás”. Y podríamos pensar en nuestros términos: “nuestra vida es un constante dar al universo”. Aunque no queramos, aunque nos propusiéramos no dar nada a nadie, invito a la reflexión personal: ¿alguien puede estar en estado de “no hacer, no hablar y no pensar”? o sea, ¿en estado de “no dar nada al universo”?

En este momento ya nos habremos dado cuenta que nuestra vida es un “dar continuo de pensamientos, palabras y acciones”, solo que no lo habíamos visto antes de ese modo, y quizás al pensar en “dar”, solo imaginábamos “acciones” como dar limosnas o regalar cosas materiales sin siquiera observar la intención. Solo debemos cambiar el viejo enfoque que teníamos centrado en el recibir y pasarlo a otro centrado en disfrutar lo que estamos dando, ya que además no nos queda otra opción si queremos ser felices.

jueves, 27 de abril de 2017

Pensamientos:


*Mantén tus pies en el suelo, pero deja que tu corazón se eleve tan alto como pueda.-Arthur Helps.

*No necesitamos más poder intelectual, necesitamos más poder espiritual. No necesitamos más cosas que se ven, necesitamos más cosas que no se ven.-Calvin Coolidge.

*Para experimentar cada día la espiritualidad, necesitamos recordar que somos seres espirituales pasando algo de tiempo en un cuerpo humano.-Barbara de Angelis.

*La gran consciencia viene lentamente, paso a paso. El camino del crecimiento espiritual es un aprendizaje que dura toda la vida.-M. Scott Peck.La humildad no es cobardía. La mansedumbre no es debilidad. La humildad y mansedumbre son de hecho poderes espirituales.-Swami Sivananda.

martes, 25 de abril de 2017

La Economía Cósmica...(1ª entrega)

La manera en que se organiza el universo para que todos los seres se relacionen entre sí, es a través de una gran “Ley Cósmica” que regula todo lo que recibimos en nuestra vida.

Es la “justicia divina” que muchas religiones nombran, que hace que recibamos todo lo que nos merecemos. Así como se entiende en el capitalismo que el mercado regula los precios y la producción, a nivel cósmico, existe una ley que regula todo lo que recibimos en nuestras vidas, más allá de los simples bienes materiales y el dinero.

El tema es que, a su vez, lo que recibimos solo en concepto de bienes materiales y dinero (como parte de todo lo que recibimos en nuestra vida), no es una excepción a esta gran organización cósmica, pues todo obedece a una misma ley y todo tiene una causa, nada es por casualidad.
Lo interesante es que, queramos o no, todos formamos parte de esa gran Economía Cósmica, nadie puede salir de ella, y por ignorancia de su funcionamiento caemos en una vida de carencias y sufrimientos totalmente evitables, aunque también, muy útiles para nuestro aprendizaje.
Ley cósmica: Dar = Recibir
 
Es la ley que hace que todos obtengan lo que se merecen. Es la famosa frase: “uno cosecha lo que siembra”. Es por ello que muchas religiones aceptan la frase “no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti”. Aquí descubrimos que la ley de la física de “acción y reacción” que descubrió Newton es totalmente cierta y que va más allá del campo de las fuerzas de la física..
 
Pero para quienes no lo entiendan de esa manera, y necesiten una teoría, podríamos estudiar la siguiente igualdad matemática: Dar = recibir. Esa es la gran Ley Cósmica. Cuando alguien “da”, en el universo se genera un vacío que debe ser rellenado, entonces debe “recibir”, y ese mecanismo opera independientemente de que nosotros lo conozcamos o queramos intervenir. Es más, opera a cada minuto y segundo de nuestras vidas. Cada día que despertamos podemos sonreir y decir: ¿qué será lo que tiene el universo preparado hoy para mí?
 
Lo que recibimos: nuestro “haber cósmico”
 
Los orientales lo suelen llamar “karma”, palabra que significa “acción”, y representa a todo lo que nos corresponde como resultado de nuestras “acciones”. En términos simples, es nuestro haber cósmico. Es decir, lo que recibimos constantemente día a día en nuestras vidas no es más que el resultado matemático de esa ley: “dar = recibir”.
 
A veces nos quejamos porque no nos gusta lo que recibimos de la vida. Estamos disconformes con el trato de otras personas hacia nosotros, con alguna enfermedad que nos ha tocado vivir, con alguna situación difícil que debemos afrontar, con el desempleo no deseado o el salario insuficiente que obtenemos por nuestro trabajo, con el escaso amor y comprensión que recibimos de otros, etc.
Lo que sucede a fin de cuentas es que “ignoramos” que todo ello es el resultado de lo que “nosotros mismos hemos generado”. Somos responsables al 100% de lo que nos ocurre en la vida y esto, lejos de desanimarnos, es una gran noticia, pues con el conocimiento necesario y la intención apropiada podemos tomar las riendas de nuestra vida para dirigirla hacia dónde queramos.
 
Todas las cosas buenas y malas que nos pasan, el trato que recibimos de los demás, el amor que recibimos, los bienes materiales y comodidades, son todos resultado exclusivamente de lo que nosotros “dimos en el pasado” al universo. O de nuestras “acciones del pasado” como dicen los orientales en su concepción del karma.
 
 
Reflexión personal: Esta situación que rechazo, ¿ocurrió por casualidad? ¿Puedo encontrar su raíz en alguna acción mía del pasado? O bien, esta situación que me gusta, ¿ocurrió por casualidad? ¿o soy yo mismo el responsable de ella? Nosotros mismos podemos comprender la Ley Cósmica con el solo hecho de observar nuestro pasado y nuestro presente, solo debemos observar.

¿Qué es dar?
 
El “dar”, es el primer lado de la igualdad matemática. El “dar” es lo que los orientales llaman “acción”. Son todas las acciones que controlamos nosotros y “damos” al universo, dirigiéndolas a cualquiera de los seres que lo integran, incluso a nosotros mismos.
 
 
El “dar”, matemáticamente va agrandando nuestro haber cósmico. En la “contabilidad cósmica” que todo lo registra y nada se escapa, cada cosa que damos, se encuentra del lado del debe. De esa manera, también aumenta nuestro “haber cósmico”, que es lo que el universo tiene para darnos como resultado de nuestros pensamientos, palabras y acciones que damos. Podríamos decir que Fray Luca Paccioli descubrió en la contabilidad comercial y la partida doble algo que en verdad existe a nivel cósmico.
 
¿Cuáles son las formas en que damos al universo?
 
 
Los orientales, al concebir el karma, hablan de “acciones” que damos y que son de tres tipos (mentales, verbales y físicas). Podemos simplificar que cuando damos algo al universo (a una persona, a la naturaleza o a nosotros mismos) puede ser alguna de estas tres cosas:
 
· Pensamientos
 
· Palabras
 
· Acciones
 
 
Todas tienen un resultado equivalente de retorno para nosotros. Pero como podemos apreciar, detrás de toda palabra y de toda acción, existe primero “un pensamiento”, y muy importante de destacar, “con una intención de quién lo crea”. Por tanto, otra manera de ver lo que damos es que, siempre damos “intenciones” y “pensamientos”. A veces materializados en palabras o acciones y a veces no materializados, quedando como simples pensamientos. Y lo que el universo realmente toma en cuenta es eso: “la intención del pensamiento” más que la “cáscara que vemos” que es la palabra y la acción. (Martin Traverso)
 

Comunicación 14/7/2007



Sí, hermano, Oxalc en contacto

Nosotros los hemos asistido y participado en esta Misión tratando de evitar apegos, insistiendo en la preparación sin obligarlos, porque también entendemos el nivel en el que se encuentran y que, sin embargo, será el que les permita ser portadores de la luz.



Todos los convocados hemos cumplido y cumplimos un rol en la Misión, que es irradiación, pero el amor hay que demostrarlo y las experiencias nos demuestran quien ama en verdad. Vemos el corazón, el aura nos da la señal de su compromiso y los asistimos como corresponde. Mas ahora ha llegado el tiempo de experimentar nuevas vibraciones que canalizarán para beneficio de toda la Humanidad, y eso significa irradiar la luz que reciben; ser soles de corazón, hombres que por amor vencen sus pruebas y se presentan armónicos al Plan.



Mostraremos aún más apoyo porque así está establecido hasta la total reconexión, avanzando paso a paso sin generar dependencias entre nadie, porque en todos debe fructificar la semilla del amor. A eso fueron convocados y cada quien se esforzó según sus posibilidades y encontró su rol en la Misión.



Asistan deseándose mucho bien mutuamente. Irradien su bondad y habrán cumplido con sencillez aquello que aceptaron realizar. Sean una comunidad que al unísono abre las puertas y conecta con la realidad.

La Tierra y la Humanidad se encuentran en un punto que debe hacerlos reflexionar aún más para que su labor sea verdaderamente eficaz.

Estamos en contacto,

Oxalc.

viernes, 21 de abril de 2017

Mendigo

Creo sinceramente que el hecho de llamar ”mendigo” a alguien que pide ayuda en la calle nos aleja del sentimiento de humanidad que, obviamente, tiene esa persona. Me parece que en vez de mirar al suelo cuando vemos sentados a un hombre y una mujer sobre un cartón y pasar de largo, deberíamos abrir los ojos y la mente a la vez para recordar que esas personas no son ”mendigos”, sino personas humanas. Gente como todos nosotros a los que un día la vida les dio un giro tan brutal que hoy parece ser que no les queda nada.

¿Nunca os ha pasado que pensáis cómo podéis tener tan mala suerte, cómo las cosas os pueden estar yendo tan mal y parece que van a acabar en tragedia?

Pues, amigo, si estás leyendo esto, eres un gran afortunado porque esas personas que miramos por encima del hombro, no tuvieron tanta fortuna. Su desgracia fue atroz. Así que nunca más llamaré mendigo a una persona que pide en la calle; nunca delante de mis hijos, sobrinos, primos o cualquier niño llamaré mendigos a esas personas, para que ellos crezcan con ese sentimiento de humanidad arraigado desde la niñez: son personas que tan sólo necesitan ser apoyadas, ayudadas, escuchadas, tratadas como los seres humanos que son.

Es un gran problema universal éste que planteo ahora, porque, gracias a llamarnos NEGROS, BLANCOS, CHINOS, MENDIGOS, RICOS, RAROS, VALENCIANOS, CATALANES, AMERICANOS, ÁRABES… gracias a eso, caminamos por la calle sin ni siquiera mirar a los ojos a quien pasa por nuestro lado. Gracias a cambiar el único adjetivo objetivo que reina en nuestro mundo -que es el de ”humano”, ”animal” o incluso tan sólo este último -, estamos olvidando quiénes somos y nuestro punto en común: somos personas. Quiero llamar a las cosas por su nombre. Quiero que mis hijos no sepan lo que son las fronteras ni las diferencias si eso va a hacer que amen a lo que tienen alrededor sin importarles característica alguna. Quiero que esto lo lea cualquier persona del mundo y no piense que soy española, sino humana. Quiero anunciar que nací con la capacidad de la reflexión y el don de la palabra y que lo utilizaré para mejorar en mundo, porque tan sólo con llegar a una persona, una ola de cambios inundará un barrio, o una família o una sola mente.

Somos la maravilla del mundo. Somos arte comprimido en un cuerpo. Somos la esencia de la verdad que tan sólo necesita ser pulida. Somos todos lo mismo, cada uno con sus circunstancias.


por Anais Fons (www.okonomia.eu)

martes, 18 de abril de 2017

LOS TEMPLARIOS CUSTODIARON LA SÁBANA SANTA


El nombre de Arnaut Sabbatier, un templario francés hasta ahora anónimo, había permanecido oculto a ojos de la Historia durante siete largos siglos, escondido entre legajos polvorientos, custodiados con celo en el Archivo Secreto Vaticano. Un prolongado olvido del que acaba de ser rescatado, y que cambiaría la historia de la Orden del Temple y, en especial, de la reliquia más célebre y polémica de la cristiandad: la Sábana Santa de Turín.
A comienzos de abril de 2009, la historiadora italiana Barbara Frale, investigadora del Archivo Secreto Vaticano, publicó un llamativo artículo en el diario L’Osservatore Romano (órgano oficioso de la Santa Sede), en el que aseguraba haber encontrado evidencias documentales que podrían probar la continuidad histórica del sudario de Turín desde la época de Cristo hasta la actualidad. En otras palabras: el hallazgo certificaría la autenticidad de la famosa reliquia. La noticia acaparó todavía mayor atención de expertos y periodistas cuando Frale afirmó que su descubrimiento indicaba que los caballeros templarios habían sido los custodios de la tela, que supuestamente envolvió el cuerpo de Cristo tras su crucifixión.
INICIACIÓN SECRETA
El anuncio realizado por la investigadora italiana, cargado de evidentes implicaciones históricas, no tardó en ser reproducido por medios de comunicación de todo el mundo. Pero, ¿en qué consiste exactamente el hallazgo realizado por Frale, y quién fue aquel caballero templario, hasta ahora desconocido, capaz de confirmar la autenticidad de la síndone siglos después de su muerte?
Frale es una joven historiadora, especializada en la Orden del Temple. De hecho, hace apenas un año y medio protagonizó otra sonada noticia relacionada con los templarios. En aquella ocasión, anunció el descubrimiento de un documento inédito –el Pergamino de Chinon– el cual demostraba que el papa Clemente V había absuelto a los caballeros de la acusación de herejía.
El trascendente hallazgo tuvo lugar durante una investigación sobre el penoso proceso judicial contra los templarios. Un trabajo para el que revisó los numerosos documentos conservados en el Archivo Secreto. Precisamente, ha sido en ese mismo lugar, y mientras examinaba documentación inédita al respecto, dónde Frale se topó con un nuevo manuscrito, correspondiente a uno de los interrogatorios realizados a un caballero templario: el citado Arnaut Sabbatier. En el proceso, el caballero francés confesó que durante su iniciación, acaecida en 1287, fue conducido por sus superiores a un lugar oculto sólo accesible a los templarios, y allí fue obligado a besar tres veces los pies de una figura humana impresa en una tela de lino. (Revista Año Cero)

domingo, 16 de abril de 2017

lunes, 10 de abril de 2017

Biodescodificación: una Terapia que activa tu verdadero Poder Curativo

El cuerpo no está separado de lo que pensamos y sentimos. Nuestro organismo esta hecho de energia, y lo que pensamos y sentimos es energia llamada fuerza vital la cual circula a cada instante por todo nuestro cuerpo.
Es por eso que muchas veces, por mas medicinas, masajes, doctores y remedios que hagamos, el cuerpo no sana o sigue enfermando, o se cura de momento para luego volver a recaer. ¿Qué hace falta? Ir a la raíz del problema: lo que sentimos.
La enfermedad no es algo ni malo ni bueno, es solo una forma en que el cuerpo hace un esfuerzo por adaptarse a alguna circunstancia de nuestra vida. Cuando el cuerpo duele o tiene algún impedimento o problema para funcionar de forma armónica, nos avisa de alguna forma que tenemos que tomar descanso, reposo, alejarnos de nuestra rutina de vida, y reconsiderar la forma en cómo estamos viviendo. Si no hacemos caso a esto y no reconsideramos, entonces el cuerpo lo volvera a decir en forma de enfermedad, cansancio, debilidad, etc.
Una terapia de biodescodificación nos ayuda a entrar en nosotros mismos y encontrar esa causa profunda de aquello que nos está enfermando: las actitudes y la forma en que reaccionamos ante las experiencias, personas y situaciones cotidianas.
El cuerpo solo revela lo que sentimos. Y su lectura realmente puede ser sencilla y hasta obvia si tenemos en cuenta que cada órgano, sistema, tejido y hasta las células tienen una función específica en el cuerpo. Cuando alguna de ellas está en desarmonía, débil o enferma, podemos leer fácilmente que está sucediendo en nosotros si tenemos en cuent apara que sirve ese órgano, tejido, sistema, etc.

Ejemplos de Biodescodificación:

Articulaciones:
Las articulaciones sirven para movernos, hacer gestos, posturas, etc. Cuando las articulaciones están débiles o enfermas podemos entender de entrada que la enfermedad está revelando una falta de flexibilidad y una sensación de impedimento o miedo al movernos por la vida. Si tomamos en cuenta la zona del cuerpo donde duele o esta impedida, entonces será más detallada y precisa la lectura. Por ejemplo: si lo que duele son las piernas, o hay artritis en las rodillas, podemos ver primero para que sirve esta parte del cuerpo.
Piernas:
Las piernas nos llevan hacia adelante, nos ayudan a desplazarnos hacia donde queremos. Cualquier problema en ellas indica que nos está costando avanzar, tomar nuevos rumbos, o sentimos que hay algo o alguien que no nos deja avanzar o ir hacia adelante. Si es la rodilla la que molesta, entonces podemos aun ser más precisos. La rodilla sirve para “doblarse”, lo cual puede indicar una falta de flexibilidad, o humildad si consideramos que con ellas nos arrodillamos, lo cual puede hablar de personas orgullosas, que no ceden o que tienen miedo a ceder en su autoridad o sentido de perfección porque temen que con esto pierden poder o influencia sobre los demás.
Dolor de estómago:
Por otro lado, un dolor en el estómago indicaría que a la persona le está costando desmenuzar algún problema o situación. Entonces el estomago automáticamente se estresa y empieza a doler. Si el problema se agrava, podemos generar problemas más severos de estomago, y si la situación resulta ser “muy grande”, y en verdad nos está costando, se puede generar problemas mas severos, como ulceras o hasta cáncer.
Cancer:
Un cáncer indicaría que la situación es severa, y que la persona necesita realmente considerar lo que está sintiendo. Hay muchas veces que esto sucede de forma intuitiva, y la persona, con reposo y reflexión, se da cuenta de cosas y situaciones, las enfoca de forma diferente, y entonces simplemente sana. Y sana porque el cuerpo ya no tiene que decir ni somatizar lo que estamos sintiendo.

Como hacer Terapia de Biodescodificación:
Si cambias la forma de ver las cosas, cambia la realidad. Y una terapia de biodescodificación no puede ayudar a entrar en nosotros y a enfocar de forma distinta algo que nos esta doliendo, pues realmente la vida allá afuera no se puede cambiar, a menos que nosotros realicemos un cambio profundo en nuestro interior, comprendamos cosas y cambiemos. Si uno cambia sus actitudes, la vida cambia, el cuerpo se siente mejor, mas fluido y con poder, y entonces la enfermedad se va por donde vino.
Aprender a leer nuestro cuerpo es aprender a leer nuestros más profundos sentimientos y actitudes o formas de reaccionar ante nuestras vidas. Esto es la biodescodificación. Cuando nuestras actitudes o formas de ver son inflexibles, limitadas o carentes de comprension, y las mantenemos el tiempo suficiente, el cuerpo sin duda enfermara. A veces no es tan sencillo ir hacia dentro de nosotros y encontra aquello que nos esta enfermando, por lo que necesitamos alguna orientación de un profesional para que nos ayude a escudriñar el cuerpo y sus dolencias.
La cura más grandiosa esta en nuestro interior, es ahí donde podemos realizar un verdadero cambio y una consciencia más amplia para que nuestro poder curativo, que siempre lo hemos tenido y es espóntaneo y natural en el ser humano, se active y pueda circular con más potencia en nuestro organismo. Una actitud fluida, comprensiva y con consciencia mas amplia sin duda traera nuestra salud de vuelta al cuerpo y a nuestra vida, y de forma permanetne.
Si tienes alguna dolencia, debilidad o problema de salud, escribenos y aqui te podemos orientar, desde el punto de vista de la Biodescodificación.
De biomanantial.com