sábado, 1 de mayo de 2010

¡Hay que plantar! Tubérculos y bulbos

Los vegetales que tienen la propiedad de criar tubérculos son los que se reproducen con mayor rapidez y economía, de este modo se reproducen las papas, lirios, dalias, jacintos, etc.
Éstas protuberancias carnosas puedes desprenderse de las plantas que las produjo y conservarse por largo tiempo desprendidos, sin que pierdan sus facultades germinativas pues las yemas o botones de que están provistos, mantienen su existencia por la dureza de sus tejidos que la recubren y por la abundancia de féculas en que se encuentran implantados.
Cuando se le somete a la influencia de calor y de humedad se desarrollan trasformándose en verdaderas plantas. No sucedería lo mismo si recurriéramos a la multiplicación natural por medio de la semilla, pues en este caso tendríamos que esperar dos años por lo meno para obtener cosechas.
Experiencia con tubérculos: Para plantar una papa y obtener buenos resultados, debes de disponer por lo menos de un cajón de tierra, bien suelta y un poco arenosa, y colocarla entre los 6 y 10 cm de profundidad, cuando los tallos de las plantas se han puesto amarillos puedes extraer los nuevos tubérculos.
Entre los meses de Julio y Agosto, puedes elegir para iniciar ésta experiencia. Usando el mismo procedimiento puedes hacer la misma experiencia con dalias.
Experiencia con bulbos: El bulbo es la parte de la planta más completa. Dentro de él, la yema es la más desarrollada, debajo de la yema tiene un rodete aplastado, que es un verdadero tallo del que siempre salen raíces fibrosas.
Las cubiertas carnosas permiten que el germen se pueda conservar largo tiempo fuera de la tierra y plantarlo en el momento oportuno. Los bulbos brotan en el instante en que se eleva la temperatura por que la cubierta carnosa contiene la humedad necesaria.
El bulbo del jacinto puede llegar a florecer encima de una mesa sin tierra y casi sin riego. Puedes ensayar esta forma de reproducción con un ajo, con una cebolla, con el jacinto, etc.
La regeneración: Muchos seres vivos tienen la facilidad de regenerar partes perdidas o cortadas de su organismo.
Este proceso es semejante al de la reproducción asexuada, con la diferencia de que en la reproducción asexuada el organismo hijo se desprende después de generado, mientras que en la regeneración hay una reparación para la conservación del individuo.
Ahora que sabemos como cultivar nuestros propios bulbos y tubérculos, manos a la obra!!!

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