lunes, 22 de julio de 2013

El tercer secreto de Fátima: El fin de la Iglesia Católica?


El Papa morirá y con él todos los obispos religiosos y laicos. Así es la catástrofe que en el seno de la Iglesia describe el tercer secreto de Fátima. Sin embargo, en una inteligente maniobra, el Vaticano ha convertido el secreto en una confirmación de la fe católica relacionada con el atentado sufrido por Juan Pablo II.
Pero será esa la verdadera interpretación, no se estará ocultando el fin de la Iglesia Católica. El significado del texto parece claro, pero el Cardenal Ratzinger, en nombre de la curia romana, ha especificado que el secreto debe interpretarse de modo simbólico y no literal. Sin embargo la primera y segunda parte siempre ha sido tomada al pie de la letra.
Para que cada uno saque sus propias conclusiones publicamos íntegramente el 3° secreto de Fátima dado a conocer por la Iglesia Católica el 26 de Junio del 2000, según fue escrito por Lucía dos Santos.
“Escribo en obediencia a Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia Reverendísima el Señor Obispo de Leiria y de la Santísima Madre, vuestra y mía.
Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centellando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero no se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la Tierra con su mano derecha dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! y vimos en una inmensa luz qué es Dios: “algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él” a un Obispo vestido de Blanco “hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre”. También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegando a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fuemuerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios”.
Tuy,03-01-44

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