Los ovnis, en el caso de estar tripulados, podrían ser una suerte de conjunción de máquinas y organismos vivos.
¿Podrían existir seres invisibles conviviendo con nosotros, que al ser vistos sean confundidos por objetos no identificados?
Desde que el año 1947 se implantó el concepto de ufología moderna, los investigadores hemos estado preocupados y obcecados con recabar testimonios y pruebas que estuvieran relacionadas con los ovnis.
Todo
ha sido poco para una búsqueda, que hoy por hoy, sigue siendo
estéril. No por falta de signos que avalan su existencia (otra cosa
es su origen y procedencia), sino porque ninguno es lo
suficientemente contundente para mostrarlo al mundo como una realidad
solucionada. Los ovnis siguen si explicación. El que piense lo
contrario ha incurrido en uno de los "pecados" prohibidos
al investigador, es decir, se ha dejado llevar por lo que él cree,
otros creen y todos deseamos. Pero en el fondo, continúan sin dar
claridad al oscurantismo del fenómeno de los No Identificados.
Hemos tenido medio siglo para engrosar las listas de avistamientos. Los archivos con casos sin resolver están a punto de caer por su propio peso. Y ni uno, ni uno sólo de ellos, por mucha publicidad que se le haya dado o por muchos beneficios que haya dado han sido verificado como auténtico.
No
por más famoso que se haya hecho un caso en concreto se ha
transformado en una realidad. Que a unos nos gustaría y que otros
negarán hasta la saciedad. Seguimos en el punto cero. Los más
atrevidos intentan buscar explicación. Se atreven a formular
hipótesis. Los ovnis pueden ser terrestres, extraterrestres o
intraterrestres. Estos son los tres vientres preñados de la madre
Ufología. Uno de ellos, gesta la verdad. Los otros tal vez también.
Y en ese ambiguo camino nos debemos de mover los estudiosos y los
aficionados a este tema. Aunque los más afectados suelen ser los
propios protagonistas de las luces y de los seres que parecen
manipularlas.
Si
son terrestres, alguien nos está engañando. ¿Debemos suponer de
que paralela a nuestra sociedad han coexistido seres de elevada
tecnología que siempre nos han mantenido oculto su poder e
intenciones?. ¿Existían militares, proyectos secretos, prototipos
en la prehistoria? ¿O debemos pensar algo más?
Si
son intraterrestres, alguien está viviendo absurdamente. Es
magnífico pensar que grandes filosofías y culturas viven gracias a
un sol interno, en nuestro planeta. Sea cual sea la leyenda
apocalíptica que les llevó hasta allí. Pero a estas alturas, con
el maravilloso universo que nos rodea y la aparente tecnología que
representan estos ovnis si fueran suyos, ¿por qué iban a seguir
viviendo como prisioneros en su propio reino?. En el caso de no
querer mezclarse con nosotros, ¿por qué no buscarse otro planeta
habitable?. O acaso, ¿tanto tiempo bajo tierra les ha hecho ser
biológicamente adaptados a la vida interior, es decir, ya no son
humanos -tal y como nosotros entendemos? Otra vía-teoría
inexpugnable.
Si la respuesta está más allá de nuestro
sistema solar, los ovnis, por qué a veces se dejan ver como objetos
sólidos y materiales. ¿Tal vez porque nuestras mentes aún no han
entendido que viajar en vehículos por el espacio es inviable a
largas distancias, en la actualidad?. Alguien podría rebatir esta
interrogante, mencionando la palabra mágica...agujero de gusano,
pero es eso...simplemente magia y magia es igual a deseo, por ahora.
Además no es tan sencillo. Existiendo estos portales cósmicos no
sabemos cómo afectarían a la materia. Grandes aspiradoras
estelares, succionantes de la materia y de los campos
gravitacionales, de la energía, en cuyo interior se desintegraría
todo átomo y de haber salida, posiblemente el elemento engullido no
tendría que ver nada con el resultante. Es curioso escuchar en
distintos medios, a presuntos expertos que apenas saben de física
más allá de lo leído en un artículo, hablar de lo viajes
interestelares con tanta facilidad, atreviéndose incluso a dar como
veraces teorías de posibilidad matemática dadas a conocer por
sondas espaciales y radiotelescopios de observación espacial. Que
hablan de la posible existencia de agujeros negros más allá de
nuestra galaxia. Pero lo que nos están diciendo realmente, a nivel
teórico, es que hay con cada uno la posibilidad que el cosmos esté
transmutando en ese punto en concreto (es decir, que cada agujero de
gusano sería una puerta a la nada, roturas de nuestro universo y lo
que entre por él desaparece, transformándose en pura energía que
está preparada para un nuevo proceso big bang a pequeñas escalas).
De todas formas, la astronomía y la astrofísica humana, como todo,
está dando sus primeros pasos y parte de pura teoría.(continuará)

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