Con
casi 2000 metros de altura se alza majestuosamente el cerro Uritorco,
en las sierras chicas de la provincia de Córdoba, Argentina. Antes
de la conquista de América, este cerro ya era considerado sagrado
por los indígenas de la época llamados Comechingones.
La
tradición oral que llega a nosotros a través de las creencias
populares de los ancianos lugareños, nos dice que estas tribus
contemplaban extasiados las luces o entidades cósmicas que surcaban
el cielo, atribuyendo este fenómeno a los espíritus de los muertos
milenarios que emergían de sus tumbas, cuanto más grande era la
luz, mayor energía demostraba tener el espíritu. También se podían
ver caminando por el cerro a hombres que desaparecían entre las
piedras sin dejar rastro alguno, según parece estos seres provenían
del fondo de la tierra. (¿ERKS?)
AVISTAMIENTOS PRE 1947
El
fenómeno ovni tomó fuerza a nivel mundial a mediados de los años
cincuenta, pero en una entrevista que tuvimos con el Profesor José
Alvarez López, nos afirmó que a principio de siglo ya se sabía de
las cosas raras que sucedían en el cerro Uritorco.
El profesor
de física atómica nos comentaba que en el año 1915, el padre de su
esposa, Don Oscar Correas que en ese entonces solo tenía 12 años,
salió una tarde a pasear por las inmediaciones pero por alejarse
demasiado de su casa se extravió hasta el otro día por el cerro
Uritorco, y pudo observar durante toda la noche variadas luces que
iban y venían iluminando todo el cerro.
En 1928, la madre de
Romilio Rivero de 16 años, paseaba diariamente sus cabras en la zona
de los Terrones, arriba en la sierra, pudo ver durante dos días, un
objeto brillante con ventanillas, evidentemente no podía ser otra
cosa que un ovni, puesto que a la zona de Los Terrones solo se puede
acceder a la cima únicamente caminando e incluso en algunos tramos
escalando.
En 1935, Manuel Reina y un amigo, salieron de
Charbonier hacia un pueblo vecino, y de repente, en una curva del
sendero, se encontraron frente a ellos a un ser con un traje
brillante adherido al cuerpo como si fuera de plástico, el Ser que
era de un aspecto extraño los observaba y ellos se sintieron
paralizados, no podían retroceder ni tampoco avanzar, así que no
les quedó otra opción que esperar hasta que el enigmático
personaje desapareciera.
HUELLAS
A
partir del 9 de enero 1986, la zona del Uritorco toma fama mundial
debido a una de las huellas más grandes dejadas por una nave
extraterrestre en la sierra del Pajarillo.
La quemazón era de 122 metros de largo por 64 de ancho. Los testigos, Gabriel Gómez de 11 años y la anciana Esperanza Gómez, hoy fallecida, pudieron comprobar como un ovni fue iluminando a su paso todas las sierras desde el cerro Pajarillo hasta su casa.
Por
la mañana no solo encontraron la huella que había dejado la nave,
sino que también observaron una serie de Sauces que quedaron
amarillentos, cayéndoseles las hojas posteriormente, como si se les
hubiese succionado toda la clorofila.
En Agosto la misma huella
dio que hablar cuando un incendio quemó 20 kilómetros de sierra, y
los 122 metros de la huella del Pajarillo permanecieron intactos,
siendo que las matas que había en ella eran tan combustibles como
las que había alrededor.
La noche del 21 de enero de 1988, en
el cerro Overo, una nave deja una nueva huella de 42 metros de
diámetro. Nuevamente hubo testigos, pero con la diferencia que esta
vez el avistamiento fue observado por 300 personas.
El
investigador Jorge Suarez fue un testigo directo y pudo apreciar
mirando a través de sus prismáticos que la nave se componía de
varias luces de color rojo que aumentaban de luminosidad produciendo
una serie de relámpagos iluminando gran parte de la sierra.
En
Septiembre de 1991, vuelve a dar que hablar la zona cuando en el
pueblo del Carrizal aparece una huella calórica de 12 metros de
diámetro con una temperatura de 340 grados centígrados. Se dieron
muchas hipótesis del fenómeno, como la de un florecimiento
volcánico, o yacimientos de cal que habían contactado con la napa
de agua, o la caída de un meteorito, pero lo cierto es que también
ese día hubo avistamiento de una nave extraterrestre por la
zona.
Sobre la huella dos místicos realizaron una práctica de
meditación para ver que es lo que había sucedido realmente en este
lugar. Al terminar la sesión se encontraron sorprendidos de que los
dos habían tenido la misma visión. Dos naves de luces muy potentes,
una que estaba suspendida en el aire y otra bajo tierra, proyectando
cada una de ellas un rayo de energía hacia un mismo punto en donde
aceleraron las moléculas de la tierra generando así un gran calor
dejando una huella en el terreno. Estudios posteriores realizados por
ingenieros cualificados, se corroboró que por el tostado que
sufrieron las piedras de cuarzo, las temperaturas al ocasionarse el
fenómeno se elevaron a más de 3000 grados.
TRIANGULO MAGNÉTICO
Debido a la cantidad de concentración de Pirita en las profundidades de esa área serrana, en algunas zonas, se producen en la superficie, una serie de alteraciones electromagnéticas en las brújulas, grabaciones o en la instrumentación de aviones que realizan vuelos comerciales. Floro Sánchez explicaba que en la zona se habían encontrados globos aerostáticos y hasta un satélite de comunicación que cayera por las inmediaciones del pueblo de Copacabana como si la zona fuera un fuerte imán de atracción.
LUCES DEL URITORCO
Al
día de la fecha, es difícil encontrar entre los lugareños de
Capilla del Monte, alguna persona que no haya visto luces cruzando
los cielos. Se podría decir que este lugar, es uno de los pocos en
el mundo en que uno puede hablar tranquilamente de ovnis y no le van
a tomar por loco por ello, por el contrario, la gente es muy
solidaria y comparte sus experiencias de estos fenómenos. Pudimos
hablar con el dueño de la sierra del Pajarillo, Don Salvador, que
muy amablemente nos atendió para dejarnos pasar a ver la zona donde
se habría producido la huella del Pajarillo, nos comentaba que las
manifestaciones de luces en el cerro de enfrente de su casa era algo
frecuente, por lo que una noche pudo ver hasta 14 salidas de luces en
una hora. También nos dijo que la noche del 15 de Enero de este año,
pudo observar una gran luz blanca del tamaño de una luna que hizo
unos movimientos rápidos en forma de cruz y luego desapareció. Un
caso similar también presenció Isabel Naitana desde su coche una
noche en Los Terrones, una gran luz del tamaño de un balón de
fútbol se acercó a su coche realizando movimientos en forma de cruz
muy rápidos, para luego desaparecer.
Juan Kravchenco, gran
ecologista de Capilla del Monte, nos contó como en una acampada en
la zona de Huertas Malas, su padre que no creía mucho en estos
temas, fue el que dio la voz de alarma por la presencia de una nave
que bajaba vertiginosamente de los cerros hasta donde estaban ellos,
posándoseles prácticamente encima de ellos, para luego retornar por
el mismo lugar por donde había venido.
En el cerro Alfa, el
guía turístico Favio Cepeda y más de 30 personas turistas,
pudieron presenciar en el atardecer, que en el centro del sol se
podía observar un objeto redondo muy brillante que realizando
movimientos circulares emanaba destellos, cuando de pronto vieron una
irradiación muy fuerte como si se hubiese producido una gran
explosión, el objeto desapareció ante la vista expectante de todos
los presentes.
El investigador Jorge Suarez nos decía también,
que se han avistado en estos últimos años, naves en forma de tubos
muy luminosas, con desplazamientos verticales u Horizontales, y de
luces que por su trayectoria parecieran que fueran a chocar con los
cerros y que inexplicablemente al llegar a ellos desaparecían sin
dejar rastro alguno, tal y como si se introdujeran en una dimensión
desconocida.
Archivo Misión RAMA

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