La intención se define como el pensamiento enfocado para realizar una acción determinada. Los pensamientos dirigidos a un fin pueden afectar a los objetos inanimados y prácticamente a toda la materia viva, desde los organismos unicelulares hasta los seres humanos. La emisión de partículas de luz (biofotones) parece ser el mecanismo mediante el cual una intención produce sus efectos. Todos los organismos vivientes emiten una corriente constante de fotones que son un medio para dirigir señales instantáneas no locales de una parte del cuerpo a otra y a otros seres. Los biofotones son almacenados y emitidos por el ADN del interior de la célula. Cuando el organismo está enfermo se producen cambios en la emisión de estos biofotones. La intención dirigida se manifiesta como una energía eléctrica y magnética, y produce un flujo ordenado de fotones. Nuestras intenciones parecen operar como si fueran frecuencias altamente coherentes capaces de cambiar la estructura molecular de la materia. Para que la intención sea efectiva es necesario escoger el momento apropiado. En efecto, los seres vivientes están armonizados unos con otros y también con la tierra y sus constantes cambios de energía magnética. Se ha demostrado que la energía del pensamiento también puede alterar el medio ambiente. La hipnosis, los estigmas y el efecto placebo también pueden ser considerados como tipos de intención, es decir, como instrucciones enviadas al cerebro durante un estado particular de la conciencia. Los casos de curación espontánea o curación a distancia de enfermedades graves representan instantes de una extrema intención que podemos utilizar para controlar a las enfermedades que amenazan nuestra vidas. Tanto la intención de sanación como la creencia del enfermo en la eficacia de las influencias curativas, promueven su curación. En conclusión, los estudios del pensamiento y de la conciencia están emergiendo como aspectos fundamentales y no como meros epifenómenos que están conduciendo rápidamente a un profundo cambio de paradigmas en la Biología y la Medicina.
INTENCIÓN Y CURACIÓN ESPONTÁNEA
Los casos de curación espontánea de enfermedades graves representan instantes de una extrema intención . En efecto, podemos utilizar la intención para controlar cualquier proceso corporal, incluyendo a las enfermedades que amenazan a nuestras vidas. Adicionalmente, las buenas intenciones que otra persona nos envía pueden ser tan poderosas como nuestras propias buenas intenciones (7). Las evidencias revelan que podemos mejorar nuestra salud y desempeño en cada aspecto de nuestras vidas mediante el uso consciente de la intención. Es decir, cada ser humano tiene un elevado nivel de responsabilidad cuando genera sus pensamientos, por su extraordinario poder para afectar el mundo viviente que lo rodea. Estos estudios señalan la posibilidad de que los pensamientos que generamos continuamente afectan a los objetos inanimados situados a nuestro alrededor. Wolfgang Pauli, uno de los padres de la teoría cuántica, era famoso porque provocaba efectos negativos involuntarios sobre los equipos electrónicos de su laboratorio . La idea de que podemos ¨cargar¨ un objeto inanimado con nuestros pensamientos es la base de la magia negra en muchas culturas nativas, cuyos miembros impregnan efigies y muñecos de voodoo con intenciones negativas y las utilizan para afectar negativamente a los enemigos. Sin embargo, el mismo procedimiento se ha usado con éxito en los casos de voodoo benevolente
Instituto de Investigaciones Clínicas “Dr. Américo Negrette” - Centro de Investigaciones Biomédicas IVIC-Zulia, Maracaibo, Venezuela.
Ernesto Bonilla.







