domingo, 14 de junio de 2026

Cerro Uritorco El cerro Sagrado

 

 

 


  

Con casi 2000 metros de altura se alza majestuosamente el cerro Uritorco, en las sierras chicas de la provincia de Córdoba, Argentina. Antes de la conquista de América, este cerro ya era considerado sagrado por los indígenas de la época llamados Comechingones.
La tradición oral que llega a nosotros a través de las creencias populares de los ancianos lugareños, nos dice que estas tribus contemplaban extasiados las luces o entidades cósmicas que surcaban el cielo, atribuyendo este fenómeno a los espíritus de los muertos milenarios que emergían de sus tumbas, cuanto más grande era la luz, mayor energía demostraba tener el espíritu. También se podían ver caminando por el cerro a hombres que desaparecían entre las piedras sin dejar rastro alguno, según parece estos seres provenían del fondo de la tierra. (¿ERKS?)


AVISTAMIENTOS PRE 1947

El fenómeno ovni tomó fuerza a nivel mundial a mediados de los años cincuenta, pero en una entrevista que tuvimos con el Profesor José Alvarez López, nos afirmó que a principio de siglo ya se sabía de las cosas raras que sucedían en el cerro Uritorco.
El profesor de física atómica nos comentaba que en el año 1915, el padre de su esposa, Don Oscar Correas que en ese entonces solo tenía 12 años, salió una tarde a pasear por las inmediaciones pero por alejarse demasiado de su casa se extravió hasta el otro día por el cerro Uritorco, y pudo observar durante toda la noche variadas luces que iban y venían iluminando todo el cerro.
En 1928, la madre de Romilio Rivero de 16 años, paseaba diariamente sus cabras en la zona de los Terrones, arriba en la sierra, pudo ver durante dos días, un objeto brillante con ventanillas, evidentemente no podía ser otra cosa que un ovni, puesto que a la zona de Los Terrones solo se puede acceder a la cima únicamente caminando e incluso en algunos tramos escalando.
En 1935, Manuel Reina y un amigo, salieron de Charbonier hacia un pueblo vecino, y de repente, en una curva del sendero, se encontraron frente a ellos a un ser con un traje brillante adherido al cuerpo como si fuera de plástico, el Ser que era de un aspecto extraño los observaba y ellos se sintieron paralizados, no podían retroceder ni tampoco avanzar, así que no les quedó otra opción que esperar hasta que el enigmático personaje desapareciera.

 

HUELLAS

A partir del 9 de enero 1986, la zona del Uritorco toma fama mundial debido a una de las huellas más grandes dejadas por una nave extraterrestre en la sierra del Pajarillo.

La quemazón era de 122 metros de largo por 64 de ancho. Los testigos, Gabriel Gómez de 11 años y la anciana Esperanza Gómez, hoy fallecida, pudieron comprobar como un ovni fue iluminando a su paso todas las sierras desde el cerro Pajarillo hasta su casa.


Por la mañana no solo encontraron la huella que había dejado la nave, sino que también observaron una serie de Sauces que quedaron amarillentos, cayéndoseles las hojas posteriormente, como si se les hubiese succionado toda la clorofila.
En Agosto la misma huella dio que hablar cuando un incendio quemó 20 kilómetros de sierra, y los 122 metros de la huella del Pajarillo permanecieron intactos, siendo que las matas que había en ella eran tan combustibles como las que había alrededor.
La noche del 21 de enero de 1988, en el cerro Overo, una nave deja una nueva huella de 42 metros de diámetro. Nuevamente hubo testigos, pero con la diferencia que esta vez el avistamiento fue observado por 300 personas.
El investigador Jorge Suarez fue un testigo directo y pudo apreciar mirando a través de sus prismáticos que la nave se componía de varias luces de color rojo que aumentaban de luminosidad produciendo una serie de relámpagos iluminando gran parte de la sierra.
En Septiembre de 1991, vuelve a dar que hablar la zona cuando en el pueblo del Carrizal aparece una huella calórica de 12 metros de diámetro con una temperatura de 340 grados centígrados. Se dieron muchas hipótesis del fenómeno, como la de un florecimiento volcánico, o yacimientos de cal que habían contactado con la napa de agua, o la caída de un meteorito, pero lo cierto es que también ese día hubo avistamiento de una nave extraterrestre por la zona.
Sobre la huella dos místicos realizaron una práctica de meditación para ver que es lo que había sucedido realmente en este lugar. Al terminar la sesión se encontraron sorprendidos de que los dos habían tenido la misma visión. Dos naves de luces muy potentes, una que estaba suspendida en el aire y otra bajo tierra, proyectando cada una de ellas un rayo de energía hacia un mismo punto en donde aceleraron las moléculas de la tierra generando así un gran calor dejando una huella en el terreno. Estudios posteriores realizados por ingenieros cualificados, se corroboró que por el tostado que sufrieron las piedras de cuarzo, las temperaturas al ocasionarse el fenómeno se elevaron a más de 3000 grados.



TRIANGULO MAGNÉTICO

Debido a la cantidad de concentración de Pirita en las profundidades de esa área serrana, en algunas zonas, se producen en la superficie, una serie de alteraciones electromagnéticas en las brújulas, grabaciones o en la instrumentación de aviones que realizan vuelos comerciales. Floro Sánchez explicaba que en la zona se habían encontrados globos aerostáticos y hasta un satélite de comunicación que cayera por las inmediaciones del pueblo de Copacabana como si la zona fuera un fuerte imán de atracción.



LUCES DEL URITORCO

Al día de la fecha, es difícil encontrar entre los lugareños de Capilla del Monte, alguna persona que no haya visto luces cruzando los cielos. Se podría decir que este lugar, es uno de los pocos en el mundo en que uno puede hablar tranquilamente de ovnis y no le van a tomar por loco por ello, por el contrario, la gente es muy solidaria y comparte sus experiencias de estos fenómenos. Pudimos hablar con el dueño de la sierra del Pajarillo, Don Salvador, que muy amablemente nos atendió para dejarnos pasar a ver la zona donde se habría producido la huella del Pajarillo, nos comentaba que las manifestaciones de luces en el cerro de enfrente de su casa era algo frecuente, por lo que una noche pudo ver hasta 14 salidas de luces en una hora. También nos dijo que la noche del 15 de Enero de este año, pudo observar una gran luz blanca del tamaño de una luna que hizo unos movimientos rápidos en forma de cruz y luego desapareció. Un caso similar también presenció Isabel Naitana desde su coche una noche en Los Terrones, una gran luz del tamaño de un balón de fútbol se acercó a su coche realizando movimientos en forma de cruz muy rápidos, para luego desaparecer.
Juan Kravchenco, gran ecologista de Capilla del Monte, nos contó como en una acampada en la zona de Huertas Malas, su padre que no creía mucho en estos temas, fue el que dio la voz de alarma por la presencia de una nave que bajaba vertiginosamente de los cerros hasta donde estaban ellos, posándoseles prácticamente encima de ellos, para luego retornar por el mismo lugar por donde había venido.
En el cerro Alfa, el guía turístico Favio Cepeda y más de 30 personas turistas, pudieron presenciar en el atardecer, que en el centro del sol se podía observar un objeto redondo muy brillante que realizando movimientos circulares emanaba destellos, cuando de pronto vieron una irradiación muy fuerte como si se hubiese producido una gran explosión, el objeto desapareció ante la vista expectante de todos los presentes.
El investigador Jorge Suarez nos decía también, que se han avistado en estos últimos años, naves en forma de tubos muy luminosas, con desplazamientos verticales u Horizontales, y de luces que por su trayectoria parecieran que fueran a chocar con los cerros y que inexplicablemente al llegar a ellos desaparecían sin dejar rastro alguno, tal y como si se introdujeran en una dimensión desconocida.

Archivo Misión RAMA 



miércoles, 3 de junio de 2026

APOCALIPSIS DE HERMES (2 parte)

 

 

 

  

“Ciertamente, Hermes existió – concluye Riba – pues sus obras se preservaron a través de los años; incluso se habla que hubo más manuscritos de este sabio, pero que algunos han desaparecido y otros fueron quemados”. Algunos textos, según Riba, se encontrarían en el Tíbet, en cuevas subterráneas e inaccesibles construídas por los lamas. Otros se encontrarían en el Vaticano, en sus famosos archivos secretos. El propio Hermes, en un texto llamado “Kore Kosnou”, afirma haber escondido en algún lugar de Egipto, libros que contienen toda la sabiduría del Universo, destinados a cambiar la historia del mundo, pero que sólo serán encontrados cuando sea el momento adecuado. El libro es un diálogo de la diosa Isis, madre de todas las diosas, con el joven Horus: 

 

“No es adecuado, hijo mío, que deje este relato inacabado; debo contarte lo que Hermes (Thoth) dijo cuando depositó los libros. De esta manera habló: “Estos libros sagrados, que he escrito con mis manos perecederas, han sido ungidos con el elixir de la inmortalidad por Él, que es el maestro de todas las cosas y que permanece incorruptible a través de los tiempos, y permanecerán invisibles y ocultos a todos los hombres que vengan o surjan de las llanuras de esta tierra (Egipto) hasta el momento en el que los cielos, ya ancianos, engendren hombres que sean dignos de ellos”. Habiendo pronunciado esta oración sobre el trabajo de sus manos, Hermes fue recibido en el santuario de la eternidad”. 



Pero más allá de estas disquisiciones académicas, de difícil comprobación en uno u otro sentido, es de destacar el llamado “Apocalipsis de Hermes” por cierto no demasiado conocido, y que corresponde al tercer diálogo con Asclepius; entre otras cosas, el texto es una lamentación por la difusión del cristianismo, que comienza a desplazar a los antiguos dioses y tradiciones “paganas” del Egipto helenizado. También contiene notables predicciones respecto al mal uso y la destrucción de la naturaleza por parte del hombre; he aquí algunos fragmentos :

 

...”Las tinieblas serán preferidas a la luz, se juzgará más útil morir que vivir; nadie volverá a elevar su vista hacia el cielo; el hombre piadoso será tenido por loco, el impío por sabio, el frenético será tenido por valiente y el peor criminal por hombre de bien...



...El alma y todas las creencias sobre ella, según las cuales es inmortal por naturaleza y aspira a esa inmortalidad, serán burladas y no se verá en todo ello sino vanidad... Será tenido por un crimen capital practicar la religión del espíritu...



...Los dioses se separarán de los hombres. Sólo permanecerán los ángeles malignos que se mezclarán con los miserables hombres obligándolos por la violencia a cometer los más criminales excesos, impulsándolos a mezclarse en guerras, a cometer latrocinios, engaños y todo aquello que es contrario a la naturaleza del alma...



...Entonces la tierra perderá su equilibrio, el mar dejará de ser navegable, el cielo ya no estará repleto de astros y los astros detendrán su ciclo en el cielo... Toda voz divina será condenada al silencio y se callará; los frutos de la tierra se pudrirán, la tierra dejará de ser fértil y el mismo aire será enrarecido en un torpor lúgubre...



...He aquí será la vejez del mundo... Cuando todas estas cosas sean cumplidas... el Señor enderezará el error, anulará toda maldad, y se deshará de ellos por un diluvio, o los consumirá por el fuego, o los destruirá a través de enfermedades pestilentes que esparcirá por diversos lugares...”



*El texto íntegro del APOCALIPSIS DE HERMES ha sido publicado en el volumen OBRAS COMPLETAS DE HERMES TRISMEGISTO, Edición a cargo de Santiago Jubany, Ediciones Continente (Buenos Aires), a quien agradecemos su colaboración.





 

EN RECUADRO :

 

 

 

 “Entré y contemplé con el ojo de mi alma (sea lo que sea)
la: inalterable luz más allá de mi visión ordinaria y más allá
de mi mente. No era una luz ordinaria que pudiera ser
contemplada por toda la Humanidad, ni era una luz más
grande que la luz común, como si la luz del día pudiera
hacerse más brillante hasta que inundara todo el espacio.
Estaría diciendo muy poco si sólo dijese esto. No, no era la
vulgar luz terrenal, sino otra cosa, lejos de ceso. Tampoco
estaba sobre mi mente, como el aceite yace sobre el agua,
o como el cielo está sobre la tierra; esa luz me envolvía y
trascendía toda descripción. Era la luz que me creó. Quien
sepa la verdad sabrá qué es esa luz; y quien la conoce
conocerá la eternidad.
 

San Agustín (“Confesiones”)

lunes, 1 de junio de 2026

APOCALIPSIS DE HERMES (1a parte)

 

 

 


 

 

Comulgad diariamente con el credo nazareno; y el cielo, rebosante de astros /que son mundos habitados) os hará confidencias...” Atribuído a Hermes.

 

  

Las informaciones acerca de la existencia de Hermes Trismegisto son sumamente confusas, cuando no contradictorias. Para algunos especialistas, fue un filósofo que vivió en Alejandría entre los siglos III y IV después de Cristo; el nombre le habría sido dado por grupos neoplatónicos. Según otras fuentes, Hermes no habría existido, sino que los textos que se le atribuyen (42 libros de sabiduría hermética, estructurados en forma de diálogos) corresponderían a grupos gnósticos alejandrinos. Muchos de éstos proceden de la biblioteca de Nag Rammadi, y constituyen la base de toda la filosofía hermética de occidente, la cual ejerció gran influencia entre los alquimistas medievales y renacentistas. Su nombre significa “el tres veces grande”, el que posee “las tres cuartas partes de la sabiduría del Universo”. 

  

Los antiguos egipcios lo deificaron con el nombre de THOTH, dios civilizador, creador de todas las artes, las ciencias, la escritura y del LIBRO DE THOTH, perdido para siempre, pero cuya esencia perdura “codificada” en las cartas del Tarot egipcio. Algunos esoteristas le asignan una edad de 12.000 años y origen atlante; Hermes – Thoth se habría dirigido a Egipto luego del hundimiento del continente descripto por Platón. Incluso existe una curiosa obra mediúmnica a él atribuída, titulada “ La Atlántida, su existencia y desaparición”. 

  

Para algunos estudiosos, Hermes habría tenido algún tipo de contacto con seres superiores, probablemente extraterrestres, tal vez en forma telepática; es curioso descubrir cómo se adelanta en muchos siglos a ciertos razonamientos científicos, propios de nuestros días. “El Kybalión”, por ejemplo, contiene conceptos muy similares a los de la “moderna” teoría cuántica: “No existe la materia, sino que lo que así llamamos es energía entorpecida” o en muy baja modalidad vibratoria, axioma que revela que todos los seres y elementos del Universo están en continua vibración, y que la materia en sí no existe, sino que son ondas que vibran en mayor o menor frecuencia según las condiciones de su entorno. También se hace referencia a la pluralidad de mundos habitados: “Hay millones y millones de mundos como el nuestro y seres vivientes que comparados con el hombre son como el hombre   comparado con los animales irracionales, pues son seres que poseen facultades y poderes superiores a los que el hombre atribuye a los dioses”.  

E l periodista e investigador español Riba resume acertadamente algunas de las hipótesis sobre el origen de Hermes en su libro “Hermes Trismegisto, el escriba de los dioses”:



Según Ibn Batuta, Hermes/Thoth construyó la pirámide de Gizeh para preservar su ciencia y su sabiduría. Los griegos y judíos lo llamaban Idris y Henoch, respectivamente. Según el historiador hispano – árabe Saíd de Toledo (fallecido en 1069) Hermes vivió en Saíd, Alto Egipto. El lexicón griego dice que Hermes vivió en la era pre – faraónica, unos 400 años antes de Moisés. Para Frances A. Yates, las obras “Asclepius” y “Corpus hermeticum”, datan entre el 100 y el 300 D.C. Para algunos autores, vivió 300 años en cuerpo físico y con el nombre de Hermes Trismegisto permaneció durante su última reencarnación en nuestro planeta”.

(continuará)