Comulgad diariamente con el credo nazareno; y el cielo, rebosante de astros /que son mundos habitados) os hará confidencias... Atribuído a Hermes.
Las informaciones acerca de la existencia de Hermes Trismegisto son sumamente confusas, cuando no contradictorias. Para algunos especialistas, fue un filósofo que vivió en Alejandría entre los siglos III y IV después de Cristo; el nombre le habría sido dado por grupos neoplatónicos. Según otras fuentes, Hermes no habría existido, sino que los textos que se le atribuyen (42 libros de sabiduría hermética, estructurados en forma de diálogos) corresponderían a grupos gnósticos alejandrinos. Muchos de éstos proceden de la biblioteca de Nag Rammadi, y constituyen la base de toda la filosofía hermética de occidente, la cual ejerció gran influencia entre los alquimistas medievales y renacentistas. Su nombre significa el tres veces grande, el que posee las tres cuartas partes de la sabiduría del Universo.
Los antiguos egipcios lo deificaron con el nombre de THOTH, dios civilizador, creador de todas las artes, las ciencias, la escritura y del LIBRO DE THOTH, perdido para siempre, pero cuya esencia perdura codificada en las cartas del Tarot egipcio. Algunos esoteristas le asignan una edad de 12.000 años y origen atlante; Hermes Thoth se habría dirigido a Egipto luego del hundimiento del continente descripto por Platón. Incluso existe una curiosa obra mediúmnica a él atribuída, titulada La Atlántida, su existencia y desaparición.
Para algunos estudiosos, Hermes habría tenido algún tipo de contacto con seres superiores, probablemente extraterrestres, tal vez en forma telepática; es curioso descubrir cómo se adelanta en muchos siglos a ciertos razonamientos científicos, propios de nuestros días. El Kybalión, por ejemplo, contiene conceptos muy similares a los de la moderna teoría cuántica: No existe la materia, sino que lo que así llamamos es energía entorpecida o en muy baja modalidad vibratoria, axioma que revela que todos los seres y elementos del Universo están en continua vibración, y que la materia en sí no existe, sino que son ondas que vibran en mayor o menor frecuencia según las condiciones de su entorno. También se hace referencia a la pluralidad de mundos habitados: Hay millones y millones de mundos como el nuestro y seres vivientes que comparados con el hombre son como el hombre comparado con los animales irracionales, pues son seres que poseen facultades y poderes superiores a los que el hombre atribuye a los dioses.
E l periodista e investigador español Riba resume acertadamente algunas de las hipótesis sobre el origen de Hermes en su libro Hermes Trismegisto, el escriba de los dioses:
Según Ibn Batuta, Hermes/Thoth construyó la pirámide de Gizeh para preservar su ciencia y su sabiduría. Los griegos y judíos lo llamaban Idris y Henoch, respectivamente. Según el historiador hispano árabe Saíd de Toledo (fallecido en 1069) Hermes vivió en Saíd, Alto Egipto. El lexicón griego dice que Hermes vivió en la era pre faraónica, unos 400 años antes de Moisés. Para Frances A. Yates, las obras Asclepius y Corpus hermeticum, datan entre el 100 y el 300 D.C. Para algunos autores, vivió 300 años en cuerpo físico y con el nombre de Hermes Trismegisto permaneció durante su última reencarnación en nuestro planeta.
(continuará)