martes, 30 de octubre de 2018

MI RESOLUCIÓN DIARIA


A partir de hoy dominaré, con plena conciencia, la energía emocional que hay dentro de mí. No acepto que me gobiernen los pensamientos de enfermedades, de fracaso, de indecisión, o cualquier otro orden negativo.
 
Rechazo las sugerencias obstructivas y dañosas de los demás. Soy fuerte y enérgico, valeroso y capaz. Mi poder de voluntad aumenta cada día. Me enfrento a la tarea de hoy con Fe en mi mismo y confianza en la Suprema Ley de Evolución del Espíritu. Hoy somos lo que ayer no éramos. Mañana seremos lo que hoy no somos. Esta meditación silenciosa sobre mi YO real, me sostiene equilibrado; sereno, no hago caso de cuanto ocurre en mi mundo exterior con empeño de hacer cambiar mi pensamiento, mi intención recta. Soy más importante que cualquier acontecimiento, dueño de las circunstancias, porque estoy convencido de que los hechos no nos afectan en la vida por lo que son en sí mismos, sino por lo que pensamos acerca de ellos. No me acobardan los problemas cotidianos.
 
Tengo inmensurable fuerza y poder, nunca me desaliento. Reconozco que el secreto del triunfo no consiste en  no caer, sino en no permanecer caídos….
Que la felicidad es un estado mental que no depende de los demás, sino de mi mismo…Que ser sereno consciente es ser sabio de las cosas del mundo y la naturaleza… Que la serenidad, amor y respeto es la verdadera potencia, es el secreto de todas las cosas y solo en ella estriba todo éxito de la carrera de los hombres…!

Debajo de la Esfinge

El vidente estadounidense Edgar Cayce (kentucky 1877- Virginia Beach 1945) profetizó que debajo de la Esfinge de Gizeh en Egipto se encontraba un recinto secreto que albergaba una Biblioteca del Pasado con documentos y objetos atlantes, provenientes de los habitantes de la Atlantida que se habrían instalado en Egipto, y que se descubriría este legado atlante a finales del siglo XX. Según Cayce, existe una cámara o pasadizo que va desde la pata delantera derecha de la Esfinge hasta la entrada a la cámara de los registros.
Algunos piensan que quizás Cayce se equivocó al pronosticar que se descubriría en 1978 y nada sabemos de este hallazgo. Sin embargo no se equivocó tanto, sino que al final más bien acertó, pues la Camara secreta de la Esfinge no ha salido a la luz porque las autoridades no lo han permitido, pero sí que ha sido descubierta ya, hace décadas, precisamente en torno a la fecha facilitada por Edgar Cayce.
 
Desde la década de 1930 ya se vino investigando esta cavidad bajo la Esfinge, a cargo de la ARE, Association for Research and Enlightenment, (Asociación para la Investigación y la Iluminación) fundada por Edgar Cayce en 1931. A partir de esa fecha, esta Sociedad patrocinó diversos proyectos encaminados a la comprobación real de las salas ocultas propuestas por Cayce, contando para tal fin con organismos como la Universidad de Ain Shams del Cairo o el Instituto de Investigaciones de Stanford, SRI. Las prospecciones y sondeos dieron como resultado la localización de vacíos en el terreno, en los mismos lugares referidos por el vidente.
Edgar Cayce situó la cultura pre-egipcia, de las grandes construcciones, hacia el 10.500 a. de C., la misma fecha que más tarde calcularían Robert Bauval, Graham Hancock, el egiptólogo John Anthony West, el geólogo de la Universidad de Boston, Robert Schoch, y el Jefe de Sismografía de Houston, Thomas Dobecki.
 
El Tesoro que guarda la Esfinge:
Los estudios científicos más modernos, conocidos, empezaron a partir del año 1987, por numerosos equipos de todo el mundo, y han descubierto en repetidas ocasiones que hay pasadizos y cavidades huecas bajo la Esfinge y la Gran Pirámide y entre ambos monumentos. Ha habido una serie de investigaciones y prospecciones arqueológicas que han tenido como objetivo el subterráneo de la Esfinge, de las que podemos resumir algunas de ellas:
 
En 1987 un equipo japones usó un método para buscar cavidades en la Gran Pirámide. Identificaron Tres cavidades potenciales en el área de la Esfinge.
 
En 1988 un equipo japones conducido por el Profesor Yoshimura, detectó una cavidad fuera del pasadizo de la Cámara de la Reina; también detectaron una cavidad grande detrás de la pared Noroeste de la Cámara de la Reina y la señal de un tunel fuera de la pirámide, que parece correr por debajo de la estructura.
 
En Octubre de 1992, el Profesor Jean Kerisal también detectó cavidades y túneles debajo del conjunto de Gizeh.
 
Una de las referencias más asombrosas es la que protagonizaron en 1924 el Dr. John Kinnaman y el egiptólogo Flinders Petrie. Según su relato, se internaron por un túnel situado en el sur de la Gran Pirámide. Abajo, a una gran profundidad, hallaron un recinto que contenía máquinas de origen desconocido y prismas de cristal.
 
En 1945, el Príncipe Faruk de Egipto, corrió una piedra junto a la Esfinge, y encontró un recinto que, según dijo, lo custodiaba un robot.
 
En la década de 1990, el Jefe de Sismografía de Houston, Thomas Dobecki, y el geólogo de la Universidad de Boston, Robert Shoch, descubrieron cavidades en los laterales de la Esfinge.
 
Y así, los ejemplos serían numerosos. Está demostrado desde los años 80 que debajo de la Esfinge hay pasadizos y cámaras secretas con información sensible y reservada. Pero ¿qué ha ocurrido? Que al igual que en Toledo, las autoridades políticas, religiosas, y arqueológicas, en este caso de Egipto con Zahi Hawass a la cabeza, el mandamás gubernamental de la cultura arqueológica egipcia, han prohibido proseguir con esas investigaciones subterráneas de la Esfinge así como de túneles que van desde la Esfinge hasta la Gran Pirámide.
 
No han dado permisos a nadie, han frenado todos los proyectos subterráneos y a todos estos equipos científicos internacionales que pretendían continuar entusiasmadamente con sus trabajos no se les ha permitido que volvieran de nuevo para completar sus investigaciones, ante el estupor y contrariedad de todos los egiptólogos del mundo. Un auténtico escándalo en la comunidad cultural y científica mundial.
 
Hasta ahora lo único que ha trascendido a la luz pública es una pequeña cavidad o agujero situado en la parte trasera izquierda del monumento, junto a la cola del león, que aparentemente no conduce al gran subterráneo. Claro que los primeros que entraron, fueron los miembros de la ARCE, American Research Center in EGYPT, dirigida por Zahi Hawass, naturalmente, para acondicionarlo convenientemente como lugar de visita turística. Los investigadores suponen que la Entrada Principal al subterráneo estaría debajo de la cabeza y entre las dos patas delanteras, en una zona que aparece tapada actualmente por la Estela de piedra de Tutmosis IV.

La Materia Reservada y la Clasificación de Secretos Gubernamentales no afecta sólo al Fenómeno Ovni, sino también a la Arqueología y otras materias que puedan crear conflicto. En numerosas ocasiones se han hallado objetos arqueológicos conflictivos por todos los países del mundo, y rápidamente los gobiernos han corrido una tupida cortina, secuestrando los hallazgos y escondiéndolos en Almacenes secretos y seguros, además de amenazar o engañar a aquellas personas que casualmente hubieran encontrado dicho hallazgo.
 
 

sábado, 27 de octubre de 2018

El Proyecto Venus y la economía basada en recursos

El Proyecto Venus tiene como objetivo impulsar un nuevo modo de vivir, una visión alternativa para lograr un mundo sostenible y, a la postre, una nueva civilización basada en un modelo socioeconómico nunca conocido hasta ahora. Un modelo, en definitiva, que prioriza el medio ambiente frente al dinero, al poder, etc.
Para ello, es necesario cambiar el modelo cultural. Aspectos que han acompañado al ser humano desde el nacimiento de la civilización, como la guerra, la pobreza, el hambre, las deudas y, en general, el sufrimiento, no se tienen que considerar sólo como evitables, sino como inaceptables. Tenemos la tecnología y los conocimientos necesarios para erradicarlos por completo de nuestro planeta, pero no lo logramos. Por tanto, el cambio se debe dar en la mentalidad, en la cultura.
Antes de comenzar el escrutinio tecnológico del Proyecto Venus, erigido como una de las mayores utopías científicas modernas desde su constitución en 1995, a cargo de Jacque Fresco y Roxanne Meadows, fijemos una serie de conceptos para entender la tradición del pensamiento donde se encuadra.
Si las ciencias de la conducta estudian la capacidad de adaptación del comportamiento humano, la ingenería social es el resultado de la aplicación de la leyes de la conducta con el objetivo de moldear la sociedad, en función de las interacciones de sus individuos, en una dirección concreta: buena o mala.
El objetivo humanista del conductismo, dentro de la corriente iniciada por del filósofo social B. F. Skinner, es la creación de un sistema -político, económico, social- basado en decisiones científicas, tratando de eliminar el sufrimiento humano adaptando su comportamiento a un modelo sostenible donde la tecnología se convierte en un elemento esencial para crear una condiciones óptimas de felicidad.
Según la teoría del refuerzo, existen tres tipos de acciones: las que nos gustan, las que nos disgustan y las que nos causan indiferencia. El objetivo de las utopías sociales inspiradas en las ciencias de la conducta consiste en el refuerzo de las primeras.
Sin embargo, la ciencia ficción nos ha mostrado el camino del control radical de la conducta. Aunque no de un modo tan extremo, lo que ocurre en Un mundo feliz -donde los seres humanos son condicionados para ser felices, evitando genéticamente el sufrimiento; o el Estado suministra a los ciudadanos drogas legales- está ocurriendo en Occidente.

Tecnología y felicidad
Las versiones blandas de la ingeniería social aspiran, por contra, a una organización equilibrada de la vida, de tal forma que el ser humano sea capaz de aplicar de forma racional los conocimientos y tecnologías a su alcance para generar un modelo de felicidad. Fue ése el pensamiento que inspiró la novela Walden Dos, donde el propio Skinner imaginó una red de ciudades de 1.000 habitantes donde la existencia, sin ningún tipo de hipérbole sospechosa de ciencia ficción, se tornaba perfecta gracias al método científico.
"La disyuntiva es clara: o nos quedamos sin hacer nada y dejamos que nos devore un futuro nefasto, tal vez catastrófico, o nos servimos de nuestros conocimientos sobre la conducta humana para crear un ambiente social en el que podamos llevar una vida productiva y creadora sin malbaratar las posibilidades que los que han de seguirnos puedan tener para hacer lo mismo que nosotros", escribía en 1976.

En esa misma filosofía se basa el Proyecto Venus, aunque con un componente radicalmente tecnológico. Su ideólogo, Jacque Fresco, un gurú a medio camino entre la filosofía y la tecnología, ha alcanzado notable fama en los últimos años. Si bien los defensores de sus ideas se cuentan por millones, también sus detractores, sobre todo a raíz de la difusión del movimiento a través del último documental de Zeitgeist, considerado por muchos el primer culto surgido de internet.
Los defensores de Venus creen al pie de la letra en el proyecto: la abundancia, el pleno empleo y la felicidad condicionada son posibles. En contra, sus enemigos tachan las ideas de Fresco ideas de pura superchería new age, de engañabobos.
¿Son viables las propuestas tecnológicas del Proyecto Venus para sus cuidades modelo? Como veremos, sus innovaciones, por separado, no están demasiado lejos de la realidad. A nuestro alrededor existen indicios que apuntan en esa dirección, pero para alumbrar una utopía semejante tendrían que aplicarse multitud de tecnologías al mismo tiempo. Y aún así, todavía no sería posible. El cambio de paradigma propuesto por Venus implica la transformación del sistema monetario en una economía basada únicamente en los recursos.

En la actualidad, el Proyecto Venus no es más que un potente artefacto cultural que ha encontrado en la última crisis el momento perfecto para expandir sus ideas. De momento, sus ideólogos cuentan con un centro de investigación de 8.7 hectáreas ubicado en la localidad de Venus (Florida), donde nació el propio Fresco. Desde allí, dirigen el movimiento. Para hacerlo real, parece necesario un milagro o que alguien pulse un botón de reset que no existe. Aunque sus fundadores insisten. No es una utopía, tan solo ciencia.

martes, 23 de octubre de 2018

“… Todos somos flores en el jardín del Gran Espíritu. / Compartimos una raíz común, y la raíz es la Madre Tierra. / El jardín es hermoso, porque tiene diferentes colores en ella, / y los colores representan las diferentes tradiciones y culturas…”. Abuelo David Monongye, del pueblo Hopi.

domingo, 21 de octubre de 2018

El papel de la MEDITACION según la Fisica cuántica:

“En estado meditativo es cuando el individuo se vacía y el Universo se puede comunicar con nosotros insuflando su información en uno los movimientos que realiza similares a la respiración. A más nos vaciamos, más fácil será para él crear una experiencia que encaje con nuestra necesidad. Por eso se dice que cuando rezas “hablas tu y escucha Dios”, pero cuando meditas “habla Dios y escuchas tu”.
Hace siglos nos decían que los Dioses hacían y deshacían a voluntad y nosotros eramos simples marionetas del destino, después, la religión científica mecanicista borró y ridiculizó las influencias externas en nuestra vida salvo las leyes del plano físico, y ahora la física cuántica y el nuevo paradigma llega a un equilibrio, asegura que nosotros y el Todo que nos rodea compartimos espacio y que juntos creamos la realidad, y a más conscientes seamos, mejor para todos.”

Editorial: Agosto 2013


Los años pasan, el tiempo corre y nosotros con èl. Hoy sabemos que son 16 horas reales las que conforman un dìa y que cuando queremos acordarnos ya estamos en fin de Año y empieza otro. Sin duda que hemos cambiado nuestra actitud de vida, ni por asomo somos los mismos que unos años atràs, hemos aperturado nuestra conciencia, nos estamos conectando con esa chispa de Dios que tenemos dentro y que llamamos “Maestro interno”, hemos aprendido a respetar la Madre Tierra, a respetar otras formas de vida y a respetarnos como Seres Humanos.
A lo largo de la historia nos han quitado el conocimiento, han tratado de ocultarnos nuestras verdaderas capacidades, nos han atemorizado de todas las formas posibles, nos han mañatado para controlarnos.
Nuestros Hermanos del Cosmos nos han venido a recordar lo que realmente somos, el propio Maestro Jesùs nos ha dicho “son ilimitados”y lo hemos comprobado a lo largo de nuestra misiòn; no serà el momento de asumir definitivamente lo que somos y dar ese “pacito” que a cada uno nos falta para que el cambio sea total, no serà èste “el tiempo es ahora” que nos dicen los guìas, no estarà sonando ya “la dècima campanada del Anrom”.
Medita hermano Rama, piensa, escucha y decide, poco nos queda para empezar a hacer lo prometido a nosotros mismos, ya es hora que aflore “nuestra Misiòn”, para eso hemos venido e este “teatro” de la vida, es hora de asumir nuestra espiritualidad. ¡Què asì sea!
Hermanos del Boletìn.

La Revolución es Cambiar de Cultura

Revolución es cambio. Si como especie humana anhelamos seguir viviendo, debemos ser valientes revolucionarios dispuestos a desechar esta civilización que nos conduce a la muerte y construir solidaria y amorosamente la civilización respetuosa de la vida.
Esta Revolución significa cambiar de cultura. Abandonar la cultura antropocéntrica para incorporarnos a la Cultura Biocéntrica que ya la tienen Pueblos Originarios.
Las conductas humanas expresan la manera en que se concibe el mundo. Un grupo humano que se caracteriza manifestándose por conductas que han sido naturalizadas, es identificado como perteneciente a una determinada cultura.
Tanto el capitalismo como la ciencia hegemónica, son conductas humanas emergentes de la cultura antropocéntrica, la cultura del patriarcado que jerarquiza el poder y la fuerza.

En esta cultura el ser humano cree que es el centro de todo y como tal se ubica por fuera de la Naturaleza. Asume la lógica del dominador que explota a toda forma de vida, incluida la de otros seres humanos.
Ha impuesto un modelo de falso progreso sustentado por un aparato industrial-militar que provoca la desaparición de miles de especies vivas por año, a punto tal que la propia especie humana se halla en riesgo de desaparecer.
Apoyamos con entusiasmos propuestas y concreciones políticas que promueven la equidad distributiva y la justicia social y que dan pasos concretos hacia la liberación.

Sin embargo, somos plenamente conscientes que todo lo que surja del antropocentrismo no alcanza para garantizar la supervivencia de la humanidad. El antropocentrismo no tiene en cuenta que nuestra vida depende de la vida de todos los seres.
Los Pueblos Originarios nos enseñan el camino del “sumak qamaña” (*) el camino del Vivir Bien. Un “Vivir Bien” en el cual todas y todos podamos transcurrir nuestro ciclo planetario en un ser y en un estar saludable, con “alegremia”. No se trata el “vivir bien” del consumismo y de la acumulación.
Es indispensable tomar conciencia que todas las formas de vida son justamente vida y no “recursos naturales”. Somos Naturaleza, somos una hebra más en el tejido de la Vida.

Una revolución no es necesariamente estruendosa ni agresiva. Todos los seres humanos somos hermanos. Peleándonos insensatamente nos destruimos. Toda forma de vida es nuestra hermana. Agrediéndola desapareceremos.
La Revolución es abandonar el antropocentrismo, despojarnos de la cultura patriarcal y abrazarnos al biocentrismo, a la Cultura Matrística.
La Revolución que estamos proponiendo es la de volver a sentir que somos Naturaleza.
Jallalla” es una voz aymara, que expresa esperanza, satisfacción y agradecimiento por la vida, y que comúnmente se utiliza al principio o al final de un acto espiritual.
Volver a sentirnos Naturaleza es un acto espiritual. ¡Jallalla!
( Por Julio Monsalvo )

martes, 16 de octubre de 2018

Segundo Aviso. Advertencia a la humanidad

Hace 25 años, la asociación norteamericana Union of Concerned Scientists y más de 15.000 científicos independientes, incluyendo la mayoría de los Premios Nobel en Ciencias que vivían entonces, escribieron “La Advertencia de los Científicos del Mundo a la Humanidad”, 1992. De nuevo, en 2017 estos profesionales preocupados, lanzan una segunda avertencia en la que reclaman a la humanidad que frene la destrucción ambiental y avsian de “la necesidad de un gran cambio en nuestra forma de cuidar la Tierra y la vida sobre ella, si queremos evitar una enorme miseria humana...”. Este nuevo aviso, del que a continuación damos difusión, puede consultarse en su versión original y la promueven William J. Ripple, Christopher Wolf, Mauro Galetti, Thomas M Newsome, Mohammed Alamgir, Eileen Crist, Mahmoud I. Mahmoud, William F. Laurance y 15.364 co-signatarios de 184 países.

La realidad del primer aviso:
En su manifiesto, mostraban que los seres humanos estaban en rumbo de colisión con el mundo natural. Expresaron preocupación acerca de daños actuales, inminentes y potenciales sobre el planeta Tierra por: La destrucción de la capa de ozono, la disponibilidad de agua dulce, el colapso de la pesca marina, el incremento de zonas muertas en los océanos, la pérdida de masa forestal, la destrucción de biodiversidad, el cambio climático y el crecimiento continuado de la población. Proclamaron que cambios fundamentales eran urgentes y necesarios para evitar las consecuencias que nuestro actual rumbo podrían acarrearnos.
Los autores de la declaración de 1992 temían que la humanidad estaba empujando a los ecosistemas de la Tierra más allá de su capacidad de soportar la red de la vida. Describieron cuán rápido nos estábamos aproximando a muchos de los límites de lo que el planeta puede tolerar sin daños serios e irreversibles. Los científicos alegaron que deberíamos estabilizar la población, describiendo como la enorme cifra - que ha crecido en 2000 millones desde 1992, un incremento del 35% - ejerce una presión sobre la Tierra que puede aplastar otros esfuerzos para conseguir un futuro sostenible (Crist et al. 2017). Imploraron que redujéramos las emisiones de gases efecto invernadero (en adelante, GEI) y eliminásemos los combustibles fósiles, redujéramos la deforestación y revirtiéramos la tendencia de extinción de la biodiversidad. En el 25º aniversario de su llamada de atención, estos miran hacia atrás hacia esta alarma y han evaluado la respuesta humana, analizando la evolución en el tiempo de los indicadores disponibles.

Donde estamos ahora:
Desde 1992, con la excepción de que se ha estabilizado la capa de ozono, la humanidad ha fracasado en hacer suficientes progresos para resolver esos retos ambientales previstos y, de manera muy alarmante, en la mayoría de ellos, estamos mucho peor que entonces. Especialmente preocupante es la trayectoria actual del catastrófico cambio climático de origen humano debido a las crecientes emisiones de GEI procedentes de la quema de combustibles fósiles (Hansen et al. 2013), la deforestación (Keenan et al. 2015) y la producción agrícola - principalmente por la ganadería de rumiantes y el consumo de carne (Ripple et al. 2014). Además, hemos desatado un evento de extinción masiva de especies, la sexta en unos 540 millones de años, mediante la cual muchos de las actuales formas de vida podrían ser aniquiladas o, como poco, comprometidas a la extinción hacia el final de este siglo.
En 25 años la población mundial ha aumentado en 2.000 millones. Su crecimiento es constante e induscirble. Después de la primera advertencia de los científicos frente a la destrucción del planeta en 1992, la humanidad ha alcanzado los 7.600 millones en la úlitma revisión de las Naciones Unidas en junio 2017. Se trata de un crecimiento demográfico del 35 %, algo que no puede pasarse por alto y que representa un claro signo de alerta frente a la capacidad de acogida del planeta. Es evidente que ha habido una reducción en la natalidad ya que se ha pasado de una tasa de fecundidad de entre 5 y 6 niñas/os por mujer en los años sesenta a 2,5 de media hoy en día. En algunos países esta reducción ha sido muy importante, pero está todavía muy por encima del crecimiento cero. Por ejemplo en Brasil se ha pasado de 6 niños/as en los años sesenta a 1,8 hoy en día. Lo mismo en la India (con 1.300 millones de habitantes actualmente) ha pasado de 5,9 a 2,5 en el mismo périodo. El decrecimiento sin embargo llega demasiado y sobretodo se superpone a un incremento en la edad de fallecer que se ha incrementado gracias a la tecnología médica.Además China abandonó la política del hijo único y su población representa el 20 % de la humanidad. Pero lo que preocupa a los demográfos es la repartición desigual de la fecundidad planetaria. De 1,5 a 1,6 en la Unión Europea o 1,8 en Estados Unidos, pero de 6 a 7 niños/as por mujer en países del Sahel tales como Niger, Chad o Burkina Faso. Así que las tres cuartas partes del crecimiento demográfico se da enm la región africana intertropical.

Los autores de la llamada señalan la necesidad de disminuir el consumo por cabeza tanto de energías fósiles como de carne. La explosión demográfica no es más que la realidad que pone de manifiesto la finitud de nuestros recursos. Así por ejemplo, si en lugar de destinar mayoritariamente el trigo, el maiz y la soja al consumo animal, esta fuera empleada para la nutrición humana entonces el planeta podría alimentar hasta 11.000 millones de humanos. Por tanto, el régimen alimentario nos advierte sobre esta capacidad limitada de la Tierra. Y es que si todos los seres humanos se pusieran a comer y a consumir como los europeos, entonces la Tierra no podría soportar más de 4.000 millones mientras que con el régimen alimentario y de consumo de Bangladesh podría albergar 12.000 millones. Por tanto, la huella ecológica que dejamos es esencial para definir hasta que punto estamos amenazando nuestra porpia supervivencia.

Segundo aviso de alarma:
Por la presente, damos un Segundo Aviso a la Humanidad, ilustrado por la alarmante tendencia de variables mostradas en la figura adjunta. Estamos poniendo en peligro nuestro futuro por nuestro desproporcionado consumo material y por no darnos cuenta de que el alocado crecimiento de la población mundial es el principal impulsor detrás de la mayoría de amenazas ecológicas e, incluso, societales (Crist et al. 2017). Con su fracaso en limitar adecuadamente el crecimiento de la población, en reevaluar el papel de una economía enraizada en el crecimiento permanente, en reducir la emisión de GEI, en incentivar la energía renovable, en proteger el hábitat, en restaurar los ecosistemas, en parar la extinción de fauna, en frenar las especies invasivas, la humanidad no está tomando los pasos urgentes que necesitamos para salvaguardar nuestra muy amenazada biosfera.
Puesto que la mayoría de líderes políticos responde a la presión, los científicos, los medios de comunicación y los ciudadanos deben insistir en que sus gobiernos pasen a la acción inmediata, como un imperativo moral hacia las actuales y futuras generaciones, humanas y de otras formas de vida. Con una marejada de esfuerzos desde organizaciones surgidas desde el pueblo, la obstinada oposición puede ser superada y los líderes políticos se verán obligados a hacer lo correcto. Es también el momento de re-examinar y modificar nuestros comportamientos individuales, incluyendo nuestra propia reproducción (idealmente, al nivel de reemplazo, 2 hijos por mujer, como máximo) y reducir drásticamente nuestro nivel de consumo per-cápita de combustibles fósiles, carne y otros recursos.
La rápida reducción mundial de las sustancias que destruían la capa de ozono nos muestra que podemos hacer cambios positivos cuando actuamos de manera decidida. También hemos hecho avances importantes para reducir la pobreza extrema y el hambre. Otros progresos notables (no incluidos en la figura 1) incluyen: rápida reducción de las tasas de fertilidad en muchas regiones mediante políticas educativas entre mujeres y jóvenes, la prometedora reducción de la tasa de deforestación en algunas regiones y el rápido despliegue de energías renovables. Hemos aprendido mucho desde 1992, pero el progreso de los cambios necesarios y urgentes en políticas ambientales, comportamiento humano y reducción de las inequidades globales está, todavía, lejos de ser suficiente.

Acciones necesarias y urgentes:
Las transiciones hacia la sostenibilidad se pueden producir de diferentes maneras, pero todas requieren presión de la sociedad civil y argumentaciones basadas en evidencias, liderazgo político, políticas adecuadas, mercados y otras consideraciones.
Algunos ejemplos de acciones diferentes y efectivas que la humanidad puede tomar para la transición a la sostenibilidad incluyen (sin presumir orden de importancia o urgencia):

-Priorizando a la promulgación de grandes reservas protegidas de una proporción significativa de los hábitats terrestres, marinos, de agua dulce y aéreos de todo el mundo;
-Mantenimiento de los servicios ecosistémicos de la naturaleza parando la conversión de selvas, bosques, pastizales y otros hábitats naturales;
-Restaurar comunidades con plantas autóctonas a gran escala, principalmente, bosques;
-Devolver a la naturaleza salvaje zonas con especies nativas, especialmente con depredadores ápice, para recuperar procesos y dinámicas ecológicos;
-Implementar políticas adecuadas para remediar la extinción de especies animales, la caza furtiva y la explotación y comercio de especies amenazadas;
-Reducir el desperdicio de alimentos mediante educación y mejores infraestructuras;
-Promover un cambio hacia dietas más vegetales y menos animales;
-Promover la reducción adicional de los índices de fertilidad procurando que mujeres y hombres tengan acceso a la educación reproductiva y a los servicios voluntarios de planificación familiar, especialmente, en lugares donde falten tales recursos;
-Aumentar la educación ambiental para niños y fomentar un mayor aprecio por la naturaleza por parte de la sociedad.
-Desinvertir en inversiones monetarias e invertir en iniciativas que promuevan cambio ambiental
-Idear y promover tecnologías no contaminantes y adoptar masivamente energías renovables y, simultéaneamente, eliminar subvenciones a la producción de energía con combustibles fósiles.
-Revisar nuestra economía para reducir desigualdades y asegurarse que precios, impuestos y sistemas de incentivos tengan en cuenta los costes reales que nuestro patrón de consumo imponen en nuestro medio ambiente; y
-Evaluar de manera científica el tamaño de población humana sostenible a largo plazo y pedir a las naciones y a sus líderes que apoyen ese objetivo vital.
Para prevenir pérdidas catastróficas de biodiversidad y un deterioro generalizado de las condiciones de vida humana, la humanidad debe poner en práctica una forma de vida más sostenible ambientalmente que la actual (“business as usual”). Esta receta ya fue bien articulada hace 25 años por los científicos del mundo, pero en la mayoría de los temas, no hemos escuchado su llamada de atención. Pronto será demasiado tarde para cambiar el rumbo de la actual trayectoria que nos lleva al fracaso y nos estamos quedando sin tiempo. Debemos reconocer, en nuestras vidas diarias y en nuestras instituciones de gobierno, que la Tierra con toda su vida es nuestro único hogar.
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