jueves, 21 de diciembre de 2023

Cuento de Navidad

 

 


 

El día siguiente sería Navidad y, mientras los tres se dirigían a la estación de naves espaciales, el padre y la madre estaban preocupados. Era el primer vuelo que el niño realizaría por el espacio, su primer viaje en cohete, y deseaban que fuera lo más agradable posible. Cuando en la aduana los obligaron a dejar el regalo porque excedía el peso máximo por pocas onzas, al igual que el arbolito con sus hermosas velas blancas, sintieron que les quitaban algo muy importante para celebrar esa fiesta. El niño esperaba a sus padres en la terminal. Cuando estos llegaron, murmuraban algo contra los oficiales interplanetarios.

-¿Qué haremos?

-Nada, ¿qué podemos hacer?

-¡Al niño le hacía tanta ilusión el árbol!

La sirena aulló, y los pasajeros fueron hacia el cohete de Marte. La madre y el padre fueron los últimos en entrar. El niño iba entre ellos, pálido y silencioso.

-Ya se me ocurrirá algo -dijo el padre.

-¿Qué…? -preguntó el niño.

El cohete despegó y se lanzó hacia arriba al espacio oscuro. Lanzó una estela de fuego y dejó atrás la Tierra, un 24 de diciembre de 2052, para dirigirse a un lugar donde no había tiempo, donde no había meses, ni años, ni horas. Los pasajeros durmieron durante el resto del primer “día”. Cerca de medianoche, hora terráquea según sus relojes neoyorquinos, el niño despertó y dijo:

-Quiero mirar por el ojo de buey.

-Todavía no -dijo el padre-. Más tarde.

-Quiero ver dónde estamos y a dónde vamos.

-Espera un poco -dijo el padre.

El padre había estado despierto, volviéndose a un lado y a otro, pensando en la fiesta de Navidad, en los regalos y en el árbol con sus velas blancas que había tenido que dejar en la aduana. Al fin creyó haber encontrado una idea que, si daba resultado, haría que el viaje fuera feliz y maravilloso.

-Hijo mío -dijo-, dentro de medía hora será Navidad.

-Oh -dijo la madre, consternada; había esperado que de algún modo el niño lo olvidaría. El rostro del pequeño se iluminó; le temblaron los labios.

-Sí, ya lo sé. ¿Tendré un regalo? ¿Tendré un árbol? Me lo prometieron.

-Sí, sí. todo eso y mucho más -dijo el padre.

-Pero… -empezó a decir la madre.

-Sí -dijo el padre-. Sí, de veras. Todo eso y más, mucho más. Perdón, un momento. Vuelvo pronto.

Los dejó solos unos veinte minutos. Cuando regresó, sonreía.

-Ya es casi la hora.

-¿Me prestas tu reloj? -preguntó el niño.

El padre le prestó su reloj. El niño lo sostuvo entre los dedos mientras el resto de la hora se extinguía en el fuego, el silencio y el imperceptible movimiento del cohete.

-¡Navidad! ¡Ya es Navidad! ¿Dónde está mi regalo?

-Ven, vamos a verlo -dijo el padre, y tomó al niño de la mano.

Salieron de la cabina, cruzaron el pasillo y subieron por una rampa. La madre los seguía.

-No entiendo.

-Ya lo entenderás -dijo el padre-. Hemos llegado.

Se detuvieron frente a una puerta cerrada que daba a una cabina. El padre llamó tres veces y luego dos, empleando un código. La puerta se abrió, llegó luz desde la cabina, y se oyó un murmullo de voces.

-Entra, hijo.

-Está oscuro.

-No tengas miedo, te llevaré de la mano. Entra, mamá.

Entraron en el cuarto y la puerta se cerró; el cuarto realmente estaba muy oscuro. Ante ellos se abría un inmenso ojo de vidrio, el ojo de buey, una ventana de metro y medio de alto por dos de ancho, por la cual podían ver el espacio. El niño se quedó sin aliento, maravillado. Detrás, el padre y la madre contemplaron el espectáculo, y entonces, en la oscuridad del cuarto, varias personas se pusieron a cantar.

-Feliz Navidad, hijo -dijo el padre.

Resonaron los viejos y familiares villancicos; el niño avanzó lentamente y aplastó la nariz contra el frío vidrio del ojo de buey. Y allí se quedó largo rato, simplemente mirando el espacio, la noche profunda y el resplandor, el resplandor de cien mil millones de maravillosas velas blancas.

FIN

 Ray Bradbury

miércoles, 20 de diciembre de 2023

SABIAS QUE....

 


 

 LA RED del TIEMPO

 

*“…La Red del Tiempo, hermanos, está constituida como se les reveló por aquellos 12 discos y la herramienta de poder de Paititi que los armoniza. Los otros discos que han percibido fueron en su momento instrumentos de poder de antiguas civilizaciones desaparecidas, ajenos a la Red del Tiempo pero a cargo actualmente de la Hermandad Blanca .


*"La Red del Tiempo se encuentra en la franja americana, como constataron, desde Monte Shasta hasta la Antártica, siguiendo una estrategia energética que procura apoyar al planeta en su ascenso desde los lugares donde las energías y los Retiros de la Hermandad Blanca se hallan activos. El origen de aquellos discos está en Lemuria, y el destino de su aporte en las estrellas que brillan en el Real Tiempo del Universo...”

 

  1. Los discos “tienen vida propia”. Interactúan con uno, son “inteligentes”.
  2. En algún momento “estuvieron juntos”, unidos. Ello apunta al relato anterior en tiempos de Lemuria.
  3. A pesar de tener una ubicación física definida, los discos pueden “proyectarse”, como si se estuvieran bilocando. Este fenómeno ocurre por el ingreso gradual de la Tierra al Real Tiempo del Universo.
  4. Efectivamente, el Disco del Paititi fue el último en “construirse” (Gobi), pero su importancia estriba en que une a los demás…

 

Misteriosas señales de radio son detectadas desde una galaxia a millones de años luz de la Tierra

 

 


 

¿Alguna vez te has preguntado cómo los científicos estudian el espacio y descubren cosas asombrosas? Pues bien, imagina que estás escuchando la radio en tu coche y sintonizas una estación, pero en lugar de música, escuchas un estallido de radio muy corto y poderoso. Eso es lo que les ocurrió a los astrónomos recientemente cuando detectaron algo llamado una “Ráfaga de Radio Rápida” o FRB.

En los confines del espacio profundo, los astrónomos han detectado misteriosas señales de radio que viajan a través del universo durante miles de millones de años. Estas señales, conocidas como Ráfagas de Radio Rápidas o FRBs por sus siglas en inglés, son enigmas cósmicos que intrigan a la comunidad científica. Acompáñanos en este viaje para entender qué son estas señales y de dónde provienen.

 Las Ráfagas de Radio Rápidas, o FRBs por sus siglas en inglés, son destellos de energía de radio que aparecen de la nada en el espacio y luego desaparecen en un abrir y cerrar de ojos. Su origen es un misterio, y los científicos han estado investigando estas señales durante años para desentrañar sus secretos.

Recientemente, un equipo de astrónomos hizo un descubrimiento emocionante: detectaron la FRB más distante y poderosa jamás observada, llamada FRB 20220610A. Esta señal viajó desde una galaxia que se encuentra a unos asombrosos ocho mil millones de años luz de distancia de la Tierra. Para entenderlo mejor, ¡imagina una señal de radio que viaja a través del espacio durante la mayor parte de la historia del universo antes de llegar a nosotros!

La FRB 20220610A duró menos de un milisegundo, pero en ese instante, liberó la misma cantidad de energía que el Sol emite en 30 años. Los astrónomos utilizaron potentes radiotelescopios en Australia Occidental y el Very Large Telescope en Chile para detectar la señal y rastrear su origen.

 ¿De dónde provienen estas señales de radio? Los científicos aún no están seguros, pero tienen algunas teorías intrigantes. Una de ellas sugiere que podrían ser el resultado de estrellas colisionando o explotando. Otros piensan que, tal vez, podrían ser mensajes de civilizaciones extraterrestres, lo que añade un toque de ciencia ficción a la historia.

El equipo de investigadores detrás de la FRB 20220610A rastreó la señal hasta un grupo de dos o tres galaxias que parecen estar fusionándose. Este hallazgo coincide con la idea de que las FRBs podrían originarse en magnetares u otros objetos extremadamente energéticos generados por explosiones estelares.

Además de ser misteriosas, las FRBs desempeñan un papel importante en la astronomía. Los científicos creen que estas señales podrían ayudar a “pesar” el universo, es decir, medir la cantidad de materia que no podemos ver entre las galaxias. Esto es crucial porque, según las estimaciones actuales, más de la mitad de la materia en el universo parece estar desaparecida, escondida en el espacio entre las galaxias y demasiado tenue para detectar con las técnicas habituales.

(enseñame de ciencia)

 

 

 

jueves, 14 de diciembre de 2023

La maceta vacía

 

 

 



Hay historias orientales que nos enseñan importantes valores. Este cuento tradicional chino nos da toda una lección de honestidad. La transparencia que demuestra el protagonista de esta historia con sus actos, nos enseña que la honestidad conduce al éxito.

Hache muchos siglos, en China, gobernaba un emperador muy sabio. Ya era anciano y no había tenido hijos que heredaran su trono.
A este emperador le gustaba la jardinería, por eso, mandó traer a palacio a un grupo de niños y niñas de diferentes provincias. A cada uno de ellos le daría una semilla y, quien trajera en un año las flores más hermosas, heredaría el trono.
La mayoría de niños que acudieron a por las semillas eran hijos de familias nobles, a excepción de uno, Ping, el de la provincia más pobre. Este había sido enviado por sus dotes como jardinero.

El joven Ping llegó a su casa y plantó la semilla en una maceta. La cuidó con mucho cariño durante un tiempo, pero la planta no brotaba.
Llegó el día de presentar las plantas al emperador. Ping llevó su maceta vacía, mientras otros niños tenían macetas con hermosas flores. El resto de niños se burlaban de él.
El emperador se acercó y dijo a los presentes:
—Sepan que todas las semillas que entregué eran infértiles. No podían dar flores. Ping es el único que ha sido honesto y leal, por eso será el emperador.
Es así como Ping se convirtió en uno de los mejores emperadores del lugar. Siempre se preocupó por su pueblo y gestionó su imperio con prudencia.

OVNIS , LA VERDAD

 

 

 


 

Nuestro acercamiento al tema OVNI, se produce fundamentalmente desde dos ángulos: desde lo investigativo, a través de la recopilación y el análisis exhaustivo de datos (como ser testimoniales, fotográficos y videográficos así como verificación de terreno); y desde lo empírico, desde lo experiencial, buscando la vivencia directa de los fenómenos a los que nos referimos.

Dentro de éste contexto, hemos logrado definir nuestra opinión totalmente, el fenómeno OVNI es absolutamente real, de carácter físico, material y comprobable científicamente.


Esto quiere decir, que el espacio aéreo de nuestro planeta, es objeto de la presencia reiterada y constante, de Objetos Voladores de comportamiento totalmente “anómalo”, que por sus características físicas, como sus desplazamientos y efectos sobre el terreno y testigos, no dejan lugar a dudas que se trata de una tecnología increíblemente superior a los aparatos voladores terrestres, incluso los aviones militares más avanzados.

Por lo tanto, el poder descartar el origen terrestre, de un fenómeno que es totalmente mecánico e inteligente, nos deja como la única opción posible para abordar el mismo, reconocer su procedencia de otro lugar del universo, desarrollado evidentemente, por civilizaciones que nos superan en lo tecnológico y científico en un margen todavía para “nuestra ciencia” muy difícil de mensurar.


El paso siguiente sería poder definir el origen y la razón de la presencia, de estos “visitantes” del espacio.


Por lo pronto una primera conclusión válida y razonable, sería descartar, de su parte, intenciones negativas para con la raza humana y nuestro planeta, ya que después de tantos años de visitarnos, no han hecho nada para agredirnos, máxime si tenemos en cuenta que su superior tecnología les permitiría, si así lo quisieran, borrarnos del mapa… y sin embargo no lo han hecho.

Podemos aventurar entonces, sobre esta línea de pensamiento, que tal vez nos estén observando científicamente. Así como nuestros antropólogos o etnólogos, viajan a los confines de la amazonia a estudiar indígenas que no tuvieron contacto con la civilización, y conservan el “modus vivendi” del hombre primitivo, científicos extraterrestres, podrían estar explorando el espacio en busca de civilizaciones incipientes, como la nuestra, que aún mostramos un alto grado de barbarie, a pesar de los avances tecnológicos, para estudiar nuestro comportamiento.


O tal vez, si avanzamos un poco más, podríamos arriesgar la hipótesis, que incluso ya la ciencia empieza a plantear, a través de importantes investigadores – con teorías como la “panspermia” o la “panspermia dirigida” -, que la “vida” en nuestro planeta haya venido de fuera del sistema solar, e incluso, que la aparición y desarrollo del “Hombre” (homo sapiens-sapiens) como lo conocemos hoy, haya sido el resultado de una “manipulación genética”, hace millones de años, llevada a cabo, tal vez, por “científicos extraterrestres”…, quienes vendrían periódicamente a observar el desarrollo y evolución de “su experimento”.


A primera vista puede parecer una interesante historia de ciencia-ficción. Pero si estudiamos atentamente y con mente abierta los relatos mitológicos y legendarios, y el análisis de las religiones comparadas, de absolutamente todos los pueblos antiguos, y grandes civilizaciones, muchas de las cuales no tuvieron contacto cultural entre ellas (como mayas, egipcios o hindúes, por ejemplo), veremos una notable y extraña coincidencia: todos sus “dioses”, o “mensajeros de los dioses”, que fueron sus “padres creadores” o “instructores”, fueron “seres antropomorfos”, que vinieron “volando”, siempre del “cielo” o de las “estrellas”, (cuando no de estrellas bien definidas como Orión, las Pleyades, Alfa Centauro, etc.), e incluso muchos de ellos en “aparatos voladores”, sobre los cuales se escribieron hasta “tratados de aeronáutica”, hace ya más de 5000 años.


Es realmente increíble, que absolutamente todas las civilizaciones de la antigüedad, se hayan puesto de acuerdo en esto, y lo dejaran plasmado en sus “textos sagrados”, formando parte de sus tradiciones religiosas, las mismas que han dado forma a nuestra civilización actual y son la columna vertebral de nuestros valores morales y espirituales. Aún hoy en día todo lo “divino”, viene del “cielo”, que es la morada de “Dios”.

Pero incluso en el plano científico, actualmente, ya se maneja esta hipótesis con mucha fuerza, por ejemplo, ha sido sostenida nada menos que por el Premio Nobel de Genética, el Dr. Francis Crick y su equipo de eminentes científicos, comandado por el prestigioso experto en genética el Dr. Watson, quienes fueron los que descubrieron y definieron la estructura del ADN, eje en torno al cual se pudo trabajar para establecer el Genoma Humano o mapa genético.


Estos científicos han dicho que el salto evolutivo que presenta el desarrollo cerebral del hombre primitivo, del homo-erectus hasta el homo-sapiens no pudo haberse dado en tan poco tiempo sin una intervención externa inteligente, con un claro propósito en cuanto al resultado que se deseaba obtener.

Dentro de todo este contexto, aparecen los denominados “CONTACTADOS”. Que son quienes afirman haber tenido experiencias de contacto directo y físico con los tripulantes de los aparatos, habiendo establecido comunicación con ellos, y en algunos casos, haber subido a las naves, y haberles acompañado en vuelos fuera de la Tierra, incluso a sus planetas de origen, recibiendo de “su” parte gran cantidad de información… sobre nosotros mismos.


Si lo que veníamos diciendo antes podía sonar a “Ciencia Ficción”, esto último definitivamente lo sería… o no tanto. Si bien es justo reconocer que como en todo tema misterioso o especulativo, en todo los ordenes humanos, las cosas se mezclan y surgen los delirios, la fantasía, el fanatismo, el sectarismo, etc. (lo vemos en la religión, en la política e incluso en la ciencia), si hacemos un estudio profundo, serio y responsable, descartando todo los excesos y desequilibrios, podemos quedarnos tal vez, con unos pocos casos, que por su coherencia y seriedad, e incluso evidencias físicas, nos podrían estar aportando muchas respuestas en este polémico y apasionante tema.


Tal vez, si abrimos nuestra mente, podamos descubrir en el contenido de “las experiencias de Contacto”, las piezas del rompecabezas de la Historia Humana, que nos faltan para armarla por completo. Las ciencias de investigación, como la antropología y la arqueología, han avanzado muchísimo, pero aún están muy lejos de resolver los enigmas de nuestro pasado, esos “eslabones perdidos”, de nuestra evolución que aun no se encuentran… ¿quiénes somos?… ¿de dónde venimos?… ¿cuál es el propósito de nuestra vida?…


El Hombre ha mirado las estrellas, desde los tiempos más remotos haciéndose las preguntas más trascendentales de su existencia, tal vez porque nuestros antepasados sabían mejor que nosotros, que era justamente allí, en las “estrellas”, donde se encontraban todas las respuestas.

Los invitamos a levantar la vista, hacia el cielo, y observar como se descorren los velos de nuestra ignorancia…

LOS SIETE PLANOS DE NUESTRO SISTEMA SOLAR:

 

 

 




Son los qué constituyen a su vez al hombre, y estos son:

1. El Divino

2. El Espiritual

3. El Alma

4. El Intuicional

5. El mental (que incluye el plano manásico en el que actúa la energía manásica)

6. Astral o Emocional

7. Físico o Denso.


La constitución del hombre es básicamente trina, y es como sigue:


1.- El Espíritu Puro o La Esencia Espiritual: Este aspecto refleja las tres manifestaciones de Dios.

I Voluntad o Poder (El Padre)

II Sabiduría (El Hijo)

III Amor (Espíritu Santo)


Solo se alcanza en las iniciaciones finales, cuando el ser humano se va aproximando al fin de su jornada y se ha ido perfeccionando.


2.- La Mente, El Ego, Yo Superior o Individualidad. Este aspecto potencialmente es:


I Voluntad Espiritual (Espíritu)

II La Catedral del Alma (Alma), donde hacemos acopio de las experiencias de nuestras vidas pasadas.

III Mente Superior o Abstracta (Intuición)


3.-El Cuerpo, La Personalidad, o yo inferior, es el ser humano del plano físico:

I Cuerpo mental

II Cuerpo emotivo o astral; y

III Cuerpo físico.


 

jueves, 30 de noviembre de 2023

Nuestro Pasado Extraterrestre

 

 

 


 

 

Vimos en el cielo lo que parecía una masa de nubes escarlata,

similares a terribles llamas de un fuego ardiente.

De ésta masa salieron relampagueando

Muchos objetos fulgurantes, y tremendos rugidos...

Y se vieron cientos de ruedas de fuego”.

(Karna Parva, poema épico hindú ) 

LA PIEDRA EN EL CAMINO

 

 

 


 


La vida nos pone constantemente a prueba. Los obstáculos y los nuevos retos van apareciendo en el camino.

Esta antigua parábola anónima nos permite reflexionar acerca de la importancia afrontar los desafíos. Esquivar los obstáculos o tratar de culpar a otras personas no nos hace crecer. Las “rocas en el camino” suelen ser siempre valiosas oportunidades de mejora y desarrollo personal.

Había una vez un rey que puso de forma intencionada una enorme piedra en una de las vías más transitadas del reino. Después, se ocultó para ver cuáles eran las reacciones de los transeúntes.
Primero pasaron unos campesinos. En lugar de quitar la piedra, la rodearon. También transitaron mercaderes y pueblerinos que también la esquivaron. Todos se quejaban de la suciedad que tenían las carreteras.
Tiempo después pasó un lugareño que llevaba en su espalda una carga de hortalizas. Este, en lugar de rodear la roca, se paró y la observó. Intentó moverla empujándola.
Pronto, el lugareño notó que algo había debajo de aquella piedra. Era una bolsa que contenía una buena cantidad de monedas de oro. En ella pudo ver también una nota escrita por el rey que decía: “Estas monedas son para la persona que se tome la molestia de mover la piedra del camino. Firmado: El rey”.