martes, 31 de diciembre de 2019

FELIZ AÑO 2020



EL JUEGO DE LA VIDA

Imagina la vida como un juego, en el que tú haces malabarismo con cinco bolas que arrojas al aire: son el trabajo, la familia, la salud, los amigos y el espíritu.
Pronto te darás cuenta de que el trabajo es una bola de goma: si se cae, rebota. Pero las otras cuatro bolas (familia, salud, amigos y espíritu), son de vidrio. Si se deja caer una de ellas, ésta quedará irrevocablemente dañada, rayada, fisurada o rota. Nunca volverá a ser la misma. Compréndelo, y encuentra el equilibrio en la vida. ¿Cómo?:
1. No disminuyas tu propio valor comparándote con otros. Es porque somos todos diferentes, que cada uno de nosotros es especial.
2. No fijes tus objetivos en función de lo que otros consideran importante. Sólo tú estás en condiciones de elegir lo que es mejor para ti.
3. No des por seguras las cosas más queridas por tu corazón. Aférrate a ellas como a la vida misma, porque sin ellas, la vida carece de sentido.
4. No dejes que la vida se te escurra entre los dedos por vivir en el pasado o para el futuro. Si vives un día a la vez, vivirás todos los días de tu vida.
5. No abandones cuando todavía eres capaz de un esfuerzo más. Nada termina hasta el momento en que uno deja de intentarlo.
6. No temas admitir que no eres perfecto. Ése es el frágil hilo que nos mantiene unidos.
7. No temas enfrentar riesgos. Es corriendo riesgos como aprendemos a ser valientes.
8. No excluyas de tu vida al amor, diciendo que no se lo puede encontrar. La mejor forma de recibir amor, es darlo; la forma más rápida de quedarse sin amor, es aferrarlo demasiado, y la mejor forma de mantener el amor, es darle alas.
9. No corras tanto por la vida como para llegar a olvidar, no sólo dónde has estado, sino también hacia dónde vas.
10. No olvides que la mayor necesidad emocional de una persona, es la de sentirse apreciada.
11. No temas aprender. El conocimiento es liviano; es un tesoro que se lleva fácilmente.
12. No uses imprudentemente el tiempo o las palabras. No se pueden recuperar.

La vida no es una carrera, sino un viaje que debe ser disfrutado a cada paso.
El ayer es historia; el mañana es misterio; y el hoy es un regalo: por eso se lo llama "presente".

Bryan Dyson

sábado, 28 de diciembre de 2019

MERLA

Pacha Mama, Macune, Tonanzín, Nana Tlalli, Gaia, Saras, Merla, Urantia, María, Guadalupe y muchos nombres más, representan la naturaleza femenina de la Creación, simbolizando en ellos el equilibrio necesario de la parte masculina identificada con el Padre, Dios.

A través de las enseñanzas recibidas por nuestros Guías y Maestros, hemos podido rescatar la imagen del Dios masculino, heredada de una sociedad machista y de un concepto religioso tradicional y partidista que identifica al Espíritu Esencia con la imagen de un hombre. Este rescate de la idea ortodoxa, nos ha llevado a comprender que nuestro Creador es Padre y Madre a la vez, y que así como el Padre se identifica con el Cosmos, la Madre se asocia con la Naturaleza que nos da la vida, que nos engendra en su seno y que nos alimenta de su savia viva. Ella es el sustento y el cobijo que renace diariamente para entregarnos todos sus elementos por medio de los cuales, nosotros, sus hijos, podemos desarrollarnos y crecer en conciencia para acercarnos cada vez más a la Esencia misma, que es puro e infinito Amor.

Pero para lograr dicho estado, primero tendremos que aprender a respetarla; ella será la encargada de examinarnos, pues lo sabe todo ya que lee nuestras intenciones inscritas inclusive hasta en lo más profundo del corazón. A ella no la podemos engañar, y no es de extrañarnos que su cobijo se tienda de una manera u otra hacia cada uno, ya que es ella la que evalúa según el grado de afinidad o respecto que le otorguemos a sus otros hijos, nuestros hermanos.
No olvidemos que si ella es la Madre, todos sus hijos, desde estados de conciencias primarios representados en un mineral, pasando luego por las plantas y los animales, hasta llegar al Ser Humano, nos hace una sola familia, y como siempre se ha dicho, la familia es el primer y principal laboratorio de crecimiento interno y de experimentación del amor. Simplemente nos hace falta contemplar su propia grandeza que se expresa desde lo más simple, un grano de arena, hasta lo más sublime, el Hombre, su hijo consciente, el que sabe, aunque muchas veces seamos nosotros mismos los que nos volteamos contra ella... contra la Madre.

Nuestra civilización ha llegado a un adelantado grado de tecnología olvidando lo que fue sagrado para muchos en el ayer. La sensibilidad ha quedado relegada a los renglones de abajo, mientras el avance de lo externo y temporal ha tomado los titulares de las primeras páginas de nuestras vidas, sin tener en cuenta el hábitat, en donde nos afirmamos día a día. En otras palabras, la forma de expresión masculina sigue prevaleciendo muy a pesar de los avances de la femenina, y hasta que no equilibremos los dos planos del Todo, las fuerzas mismas del universo, tarde o temprano, buscarán su propio balance.Sixto Paz

Vida extraterrestre y antimateria: los misterios que resolveremos en los próximos 50 años

Cuenta la historia que, en 1900, el eminente físico Lord Kelvin dirigió a la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia estas palabras: “Ya no queda nada nuevo que descubrir en física”.
Lo cierto es que estaba profundamente equivocado, ya que el siglo siguiente puso la física patas arriba. Numerosos descubrimientos teóricos y experimentales han transformado nuestro entendimiento del universo y, con él, el lugar que ocupamos en su interior.
No podemos sino esperar que el siglo en el que nos encontramos continúe la estela del anterior. El universo aún alberga incontables misterios que aguardan a ser revelados y, para resolverlos, la ayuda de las nuevas tecnologías será fundamental a lo largo de los próximos 50 años.
El primer secreto reside en el origen de nuestra existencia. La física determina que el Big Bang produjo cantidades similares de la materia de la que estamos hechos y de la llamada antimateria. La mayoría de las partículas que constituyen la materia tiene en la antimateria una contraparte idéntica pero con una carga eléctrica opuesta. Cuando ambas se encuentran, se aniquilan mutuamente y toda su energía se transforma en luz.
Sin embargo, en la actualidad el universo está compuesto casi exclusivamente por materia. Entonces ¿ dónde ha ido a parar la antimateria?

El Gran Colisionador De Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés) proporciona información acerca de esta incógnita. En él se colisionan partículas a velocidades inimaginables, lo que resulta en la creación de partículas pesadas de materia y antimateria que se desintegran en partículas más ligeras, algunas de las cuales eran hasta el momento desconocidas.
El LHC ha demostrado que la materia y la antimateria se desintegran a velocidades diferentes. Esta disparidad tiene que ver con las asimetrías que observamos en la naturaleza, aunque de ninguna manera las explica.

El problema es que, en comparación con la precisión a la que los físicos están acostumbrados, el LHC es como jugar al pimpón con raquetas de tenis. Debido a que los protones están compuestos por partículas pequeñas, al colisionar sus entrañas salen disparadas en todas direcciones, por lo que es complicado encontrar las nuevas partículas en medio del caos generado. Como consecuencia, resulta muy difícil medir sus propiedades con una precisión tal que nos dé pistas sobre el porqué de la desaparición de tanta antimateria.

En las décadas venideras, tres nuevos colisionadores traerán insólitos e importantes avances. Entre ellos sobresale el Future Circular Collider (FCC), un túnel de 100 km de longitud que rodeará Ginebra y que se valdrá del LHC como una pasarela. En lugar de protones, los colisionadores enfrentarán electrones con sus antipartículas, los positrones, a velocidades mucho más altas de las que el LHC podría alcanzar.
Los electrones y los positrones, al contrario que los protones, son indivisibles, por lo que sabremos con exactitud qué nos dispondremos a colisionar. También podremos variar la energía a la que se producirán los encuentros con el fin de producir partículas de antimateria específicas y analizar sus propiedades con mayor precisión, con especial atención a la forma en que se desintegran.
Estas investigaciones podrían suponer la aparición de nuevos descubrimientos físicos. Existe la posibilidad de que la desaparición de la antimateria esté relacionada con la existencia de materia oscura (las hasta el momento indetectables partículas que forman un asombroso 85 % de la masa del universo). Es probable que la ausencia de antimateria sumada a la prevalencia de la materia oscura represente las condiciones en las que sucedió el Big Bang, por lo que estos experimentos podrían apuntar con certeza a los orígenes de nuestra existencia.
Resulta imposible predecir la manera en que incidirán en nuestras vidas unos hallazgos resultantes de experimentos con colisiones que aún están por descubrir. No obstante, la última vez que observamos el mundo con una lupa igual de potente, desvelamos la existencia de las partículas subatómicas y de la mecánica cuántica, la cual aprovechamos actualmente para revolucionar la informática, la medicina y la producción de energía.

¿Y si no estuviéramos solos?
Aún queda mucho por descubrir a nivel cósmico. Nos espera, entre otras, la milenaria pregunta que nos hace cuestionarnos si estamos solos en el universo. A pesar del reciente hallazgo de agua en estado líquido en Marte, no existe aún prueba alguna de vida microbiana y, aunque se encontrase, las duras condiciones que presenta el planeta rojo indican que las formas de vida serían profundamente primitivas.
La búsqueda de vida en sistemas diferentes al solar aún no ha dado sus frutos. En cualquier caso, el telescopio espacial James Webb, cuya fecha de lanzamiento está prevista para el año 2021, revolucionará la forma en que detectamos exoplanetas habitables.
Al contrario que los telescopios desarrollados anteriormente, que miden la inclinación de la luz que emite un astro mientras un planeta orbita enfrente de él, el telescopio James Webb empleará un dispositivo llamado coronógrafo para bloquear la luz estelar. Esta herramienta funciona de una forma parecida a cuando, con la mano, se evita que la luz solar llegue a los ojos. Este método permitirá al telescopio observar directamente los pequeños planetas que, en condiciones normales, serían eclipsados por el brillo deslumbrante del astro que orbitan.

El telescopio no solo tendrá la capacidad de localizar nuevos planetas, sino que también podrá determinar si reúnen las condiciones necesarias para albergar vida. Cuando la luz procedente de una estrella alcanza la atmósfera del planeta, algunas longitudes de onda son absorbidas, lo cual produce que el espectro sea reflejado a intervalos. Como si de un código de barras se tratase, estas franjas actúan como la marca distintiva de los átomos y moléculas que conforman el planeta.
El telescopio podrá leer estos “códigos de barras” y averiguar si la atmósfera de un planeta presenta las condiciones imprescindibles para la vida. De aquí a 50 años, podríamos disponer de objetivos hasta los que emprender misiones espaciales interestelares que nos permitieran resolver qué o quién podría haber habitado en un planeta determinado.

Más cerca de nosotros, en nuestro propio sistema solar, se cree que la luna de Júpiter, Europa, podría albergar formas de vida. A pesar de su gélida temperatura (−220 °C), las fuerzas gravitatorias del enorme planeta alrededor del cual orbita podrían agitar las aguas escondidas bajo su superficie lo suficiente como para evitar que se congelen, por lo que cabe la posibilidad de que exista vida microbiana e incluso acuática.

Una nueva sonda llamada Europa Clipper, cuyo lanzamiento está previsto para el año 2025, confirmará si existe un océano bajo la superficie y reconocerá el terreno con el fin, en caso de ser posible, de realizar misiones posteriormente. Otro de sus cometidos será la observación de los chorros de agua en estado líquido eyectados desde la superficie glacial del planeta para comprobar si contienen compuestos orgánicos.
Tengan que ver con los más insignificantes cimientos de nuestra existencia o con la inmensidad del espacio, el universo aún esconde una gran cantidad de misterios sobre su funcionamiento y el lugar que ocupamos en él. No revelará sus secretos fácilmente, pero todo parece indicar que el cosmos será completamente diferente dentro de 50 años.
Robin Smith es profesor de Física en la Universidad Sheffield Hallam (The Conversation)

lunes, 23 de diciembre de 2019



EL EGO

Con ustedes Oxiram.

Pregunta: ¿Qué es el Ego?
Es el rol con el cual vienen a actuar en la existencia material. Pero es sólo un medio para desarrollarse y aportar a los demás lo que se ha previsto que se dé para bien de todos.
El ego es una oportunidad de crecimiento en cuanto a conciencia. No limita a nadie porque como es el papel que se le ha otorgado a cada uno en función de su mayor o menor mérito, dependerá mucho de cómo lo enfrenten y lo aprovechen como para que éste les permita evolucionar.
Como en una obra teatral, a cada actor se le asigna un personaje de la obra, y dependerá del trabajo escénico de cada uno como para que en las próximas actuaciones, haya promociones y los actores secundarios puedan llegar a realizar papeles protagónicos o primeros papeles.

Pregunta: ¿Quién le asigna a cada uno su papel?
Al principio son los “Guardianes del destino” (entidades regentes de los nacimientos), los que le asignan a cada quién su papel; pero poco a poco es uno mismo el que en función de la entrega personal que lo lleva a destacar, ensayando una y otra vez, podrá postular para roles más importantes o simplemente podrá elegirlos por cuanto se los merece.

Pregunta: ¿Por qué nos olvidamos de nuestro origen y nos dejamos envolver por el personaje?
Porque no es fácil mantener despierta la conciencia, en un mundo de ilusiones y formas engañosas. Además cuando menos lo piensan se han compenetrado tanto con la obra que no recuerdan otra cosa que lo que tienen entre manos. Ciertamente el peligro está cuando uno le da vida propia a su creación, y ésta empieza a manifestarse por su cuenta. También en la tierra existen fuerzas malignas, de origen extraterrestre atrapadas en otra dimensión, que mentalmente hacen lo imposible por distraer el avance evolutivo del ser humano, estimulando las pasiones que lo terminan envolviendo y haciéndoles caer en una suerte de sopor o amnesia.
Depende mucho de su esfuerzo personal el que puedan mantenerse conscientes de su realidad.

Pregunta: Algunas escuelas del misticismo y espiritualidad hablan de la muerte del Ego, ¿eso está bien?
Si el Ego es el personaje que te permite la aparición en la obra, cómo vas a acabar con él. La idea no es destruir al ego, ni enfrascarse en una guerra a muerte con él, sino en saberlo utilizar sin perder la conciencia de que son actores representando un papel; y ese papel no puede terminar antes que la obra así lo haya dispuesto. Pero depende mucho de ustedes y del carisma que hayan venido cultivando para que el personaje destaque por sí mismo en la interpretación, por muy breve que pueda haber sido la intervención.

AMOR Y PAZ... VUESTROS GUIAS DE MISIÓN RAHMA...

El Mar

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
-¡Ayúdame a mirar!.

jueves, 19 de diciembre de 2019

Expertos en deshielo piden limitar el calentamiento global a 1,5 grados o habrá «desastres en cascada»

El hielo desaparecerá de todo el planeta y quedará reducido a algunos glaciares en el Himalaya y los polos. Es lo que ocurrirá si el calentamiento global alcanza los 2°C (hoy la temperatura es de 1º), desencadenando una serie de «desastres en cascada». Son las conclusiones de un nuevo informe de 40 científicos que incluye un llamamiento: los países reunidos en la Cumbre del Clima deben adoptar medidas para no sobrepasar la barrera de 1,5º. Medio grado más se traduciría en una «peligrosa» pérdida de hielo.

El Acuerdo de París fija dos metas posibles: intentar mantener la temperatura global del planeta en 1,5º o, al menos, mantenerla por debajo de los 2º. Pero para ello, los países deberían quintuplicar o triplicar respectivamente sus recortes de emisiones. Algo que hoy está lejos de cumplirse.
Para el grupo de científicos, fracasar en el intento de limitar la temperatura a 1,5º «resultará en una serie de desastres en cascada; no solo para las personas que viven este siglo, sino aún más para las generaciones que siguen». Entre las consecuencias que mecionan está «un riesgo mucho mayor a 2° de un aumento masivo irreversible del nivel del mar, de entre 12 y 20 metros, o más a largo plazo».

También habrá un aumento repentino de gases de efecto invernadero, ya que aquellos atrapados hasta ahora en el permafrost–el suelo permanenetemente helado– se liberarán por un deshielo abrupto. Algo que a su vez retroalimentará el calentamiento global. Limitar la temperatura global a 1,5° en lugar de 2° salvaría 2 millones de km2 de permafrost: el equivalente a evitar que el «país del permafrost» pase de emitir en 2100 como Canadá a hacerlo como la Unión Europea (hoy el tercer emisor mundial).

«El mensaje es claro: 2° implica un riesgo completamente inaceptable para la sociedad. Debemos aspirar a 1,5º, y en la medida de lo posible, planear un retorno a 1° lo antes posible», concluye el informe.
Abc.es