martes, 19 de julio de 2016

¡Hola! ¿Has tenido tiempo?


Cuando te levantabas esta mañana, te observaba y esperaba que me hablaras, aunque fuera unas cuantas palabras, preguntando mi opinión o agradeciéndome por algo bueno que te haya sucedido ayer.

Pero noté que estabas muy ocupado buscando la ropa adecuada para ponerte e ir al trabajo.

Seguí esperando de nuevo.
Mientras corrías por la casa arreglándote, supe que habría unos cuantos minutos para que te detuvieras y me dijeras ¡Hola!, pero estabas demasiado ocupado.

Te observé mientras ibas rumbo al trabajo y esperé pacientemente todo el día. Con todas tus actividades supongo que estabas demasiado ocupado(a) para decirme algo. Pero está bien,... aún queda mucho tiempo.

Después encendiste el televisor. Esperé pacientemente. Mientras veías el televisor, cenabas, pero nuevamente te olvidaste de hablar conmigo y nada.

A la hora de dormir, creo que ya estabas muy cansado(a).

Después de decirle buenas noches a tu familia, caíste en tu cama y casi de inmediato te dormiste. No hay problema, porque quizás no te das cuenta de que siempre estoy ahí para ti.

Tengo más paciencia de la que te imaginas. También quisiera enseñarte cómo tener paciencia para con otros.

Te amo tanto que espero todos los días por una oración, un pensamiento o un poco de gratitud de tu corazón.

Bueno, te estás levantando de nuevo, y otra vez esperaré sin nada más que mi amor por ti, esperando que el día de hoy me dediques un poco de tiempo.

¡Que tengas un buen día¡     
...Tu amigo:Jesús

jueves, 14 de julio de 2016

La Frase:


Cuando crezcas descubrirás
que ya defendiste mentiras,
te engañaste a ti mismo o sufriste
por tonterías.

Si seres buen guerrero no te culparás por ello,
pero tampoco dejarás que tus errores
se repitan.

Paulo Coelho

MUY SABIO

Acercándose un joven a un anciano le preguntó:
- ¿Qué clase de persona vive en este lugar?
- ¿Qué clase de persona vive en el lugar de donde tú
vienes?,
preguntó a su vez el anciano.
- Bueno, un grupo de egoístas y malvados, replicó el
joven.
Estoy feliz de haberme ido de allí.
El anciano contestó:
- Lo mismo vas a encontrar aquí.

Ese mismo día, otro joven se acercó al anciano y le
preguntó:
- ¿Qué clase de personas viven en este lugar?
El viejo respondió con la misma pregunta:
- ¿Qué clase de personas viven en el lugar de donde
tú vienes?
- Gente magnífica, honesta, amigable, hospitalaria.
Me duele mucho haberlos dejado.
- Lo mismo encontrarás aquí, respondió el anciano.

Un hombre que había oído ambas conversaciones
preguntó al viejo:
- ¿Cómo es posible dar dos respuestas diferentes
a la misma pregunta?
A lo cual el viejo respondió:
- Cada cual lleva en su corazón el medio ambiente
donde vive.
Aquel que no encontró nada nuevo en los lugares donde
estuvo,
no podrá encontrar otra cosa aquí.
Aquel que encontró amigos allá, podrá encontrar
también amigos
aquí, porque la actitud mental es lo único en tu vida
sobre lo cual
puedes mantener control absoluto.

viernes, 8 de julio de 2016

La Importancia de Agradecer


La expresión "gracias" no es una mera frase educada y convencional. Es, por sobre todo, una frase mágica, un encantamiento sagrado, un poderoso mantram trasmitido a todas las personas por los grandes maestros espirituales y sus discípulos más iluminados. Sí, muchas costumbres de la vida que practicamos en forma inconsciente fueron originalmente instituidas por seres de luz que deseaban ayudar a la humanidad. La expresión "gracias" tiene el poder de abrir la conciencia y despertar a la verdadera riqueza. Aquellos que saben dar las gracias cuando caen en las pruebas, demuestran su valor interno y su conexión con una conciencia superior. Un agradecimiento tal debe provenir de una clara conciencia y de un perfecto conocimiento de las leyes de la vida. Entonces posee el poder alquímico para transformar las situaciones y los estados mentales.


Cuando se dice de la forma correcta, el agradecimiento tiene la virtud de purificar el alma terrenal y las relaciones entre los seres. Dar las gracias a alguien es purificar la atmósfera entre tú y esa otra persona. Algunas veces incluso puede sanar relaciones karmáticas y situaciones difíciles. "Gracias" ejerce un poder liberador; permite el desapego, el abandono (o la aceptación de las cosas), y facilita el perdón. Puede convertirse en una verdadera bendición para uno mismo y para otros; puede ser una muralla de defensa contra las fuerzas de la oscuridad que con frecuencia tratan de interferir en nuestras vidas para perturbar furtivamente, complicarlo o destruirlo todo. Por medio de la gratitud, también se puede crear una firme base --una sobre la cual se pueda construir una vida útil, armoniosa, rica y consciente--, en el aspecto psicológico de la vida.

La Felicidad

Un reloj de $300 dólares
 marca la misma hora que un reloj de $30.
Una cartera de $300 
carga el mismo dinero que una de $30.
La soledad de una casa de 300 mts2
es la misma que en una casa de 30 mts2.
Si viajas en primera clase o en económica,
llegarás comoquiera al mismo destino.

Un día te darás cuenta que tu felicidad
no viene de las cosas materiales, 
sino de la alegría que sientes por estar vivo, 
tener una vida útil y poder compartir,
hablar, reír, soñar y cantar con los que quieres.

Esa es la verdadera FELICIDAD!


jueves, 7 de julio de 2016

El origen de la leyenda de los Atrapasueños

Estos bellos amuletos capaces de filtrar nuestros sueños para resaltar únicamente lo positivo y protegernos de las pesadillas y traernos buena suerte se cuenta que tuvieron su origen en el pueblo nativo norteamericano de los Ojibwa, sobre los años 60.

Para los ojibwa, esta leyenda habla de su origen y nos explica la historia de una mujer araña. Su nombre era Asibikaashi, una dama encargada de velar por todo niño y persona de este mundo. Pero en ocasiones le era difícil llegar a toda criatura, así que un modo de conseguir que la magia protectora llegue a cualquier ser del mundo, es tejiendo un “cazador de sueños” para atrapar esas pesadillas, esos malos sueños que quedan pendidos y que el amanecer siempre hace desaparecer con su luz renovada. Simplemente precioso.

Para los Ojibwa, los atrapasueños eran casi su símbolo de identidad, mientras que para otros pueblos nativos aquellos objetos eran algo ridículo con simples fines comerciales con los que servirse para obtener dinero. Se elaboraban de un modo muy simple: atando hilos de fibra de ortiga alrededor de una argolla circular o en forma de lágrima, de modo que quedaran como una especie de tela de araña. Se hacían a mano con madera de sauce, y debían disponer de unos  de diámetro, normalmente de color rojo.
Las críticas sobre los “cazadores de sueños” se basaban sobre todo en el hecho de que eran vendidos sin que la gente supiera muy bien cómo funcionaban o cual era su significado. Se compraban casi siempre por motivos estéticos, por sus atractivos colores, sus hebras o por la mayor o menor calidad de sus materiales.
Pero, a pesar de las críticas, los atrapasueños se comercializaron de modo masivo en todo el mundo. El fenómeno fue imparable incluso existiendo el malestar de algunos grupos nativos americanos. La popularidad de los atrapasueños ha llegado a tal nivel, que es habitual descubrirlo ya en tatuajes e incluso verlos colgando en el interior de los coches o en las entradas de casas y tiendas.

sábado, 2 de julio de 2016

El concepto del Bien Común.


Gracias al libro la “economía del bien común” de christian felber y a sus maravillosas conferencias, se ha originado un movimiento social que se presenta como una nueva alternativa de sistema político, económico y social de la actual sociedad. Como bien indica el propio Felber, el concepto del Bien Común es bastante antiguo. Los clásicos griegos ya lo citan y quien lo utiliza y define con gran precisión es Santo Tomas de Aquino en el siglo XIII en su summa theologiae. No solo explica que el fin de la Política es el Bien Común si no que también habla del Bien Común con elevado sentido metafísico y espiritual, siendo éste una virtud que debe nacer en cada persona. Ya en el siglo XVIII, jean-jacques rousseau en “el contrato social” argumenta cómo el fin de la voluntad general es el Bien Común, por lo que la política y los gobernantes – como representantes del pueblo soberano – deben gobernar según la voluntad general y, en consecuencia, buscando el Bien Común. La definición de política como la fórmula del pueblo para trabajar en busca del Bien Común ha dado lugar a que este término – o el de bienestar general -aparezca descrito como el fin último del pueblo soberano en los primeros párrafos y preámbulos de la mayoría de las Constituciones, desde la de los estados unidos hasta la constitución española. En el año 2008, el profesor italiano stefano zamagni escribe “Léconomia del bene comune” en el que vuelve al concepto de Bien Común como algo intrínsecamente ligado a las relaciones entre las personas. Zamagni nos dice “No tiene futuro una sociedad en la que se diluya el principio de gratuidad; es decir, no es capaz de progresar una sociedad en la que solo exista el «dar para tener» o el «dar por deber»”.
¿Por qué no puede existir auténtico Bien Común sin sentir “Yo soy Tú”?
Como ya he indicado, en la mayoría de las Constituciones de los países teóricamente más democráticos y avanzados aparece el término del Bien Común en sus primeras páginas como el fin último pretendido por el pueblo soberano y, en consecuencia, como el fin por el que los gobernantes deben trabajar. ¿Por qué los gobiernos no logran ese Bien Común? Profundizaré en la respuesta sin entrar en grandes tópicos como la corrupción, la influencia de las grandes corporaciones sobre los gobernantes o el egoísmo de los mismos. El problema de base reside en que el concepto y sentido del verdadero Bien Común no se entiende. Los gobernantes y la mayoría de las personas interpretan la búsqueda del Bien Común como una función meramente política e incluso logística y operativa de los gobiernos. Se habla de reparto equitativo de la riqueza (entendida como el dinero y los bienes materiales), de la equidad entre territorios a la hora de invertir o desarrollar infraestructuras o del principio de solidaridad, por el cual el gobierno trata de ayudar a aquellas personas o colectivos que por alguna razón resultan desfavorecidos. Todo esto es necesario, pero no es más que una pequeña parte de lo que realmente significa trabajar por el Bien Común. Necesitamos recuperar la esencia del concepto descrita tanto por Santo Tomás de Aquino como por el propio Christian Felber al fundamentar su Economía del Bien Común en los principales valores de la humanidad. También Zamagni hace una buena aproximación al por qué sin “Yo soy Tú” no puede existir verdadero Bien Común. Nos dice “Lamentablemente, muchas veces el principio de reciprocidad se sigue confundiendo con el de intercambio de equivalentes….. el aspecto esencial de la reciprocidad es que las transferencias que genera son indisociables de las relaciones humanas”. Explica como el capitalismo se fundamenta en una mera negociación de las empresas – con clientes, proveedores, personas empleadas, gobiernos, etc. –  cuyo único objetivo es el intercambio de productos y servicios. Quien mejor negocia – quien mejor compite – sale beneficiado. Al incluir el principio de reciprocidad en la economía, Zamagni incluye a las personas como seres que resultan beneficiados o perjudicados de las infinitas negociaciones existentes cada día dentro del sistema capitalista. Por desgracia, los datos demuestran que tan solo un pequeño tanto por ciento de la población mundial sale beneficiado – en términos de reparto de riqueza – de estas transacciones. Si además analizáramos los niveles de felicidad de esas personas – las que se encuentran entre el 10% de la población que maneja más del 80% de la riqueza del planeta – descubriríamos que ni siquiera para muchas de ellas el sistema capitalista consigue alcanzar el fin último de las Constituciones, la consecución del Bien Común.
Por lo tanto, el fracaso del actual sistema, tanto en su aplicación por los gobiernos como por las empresas, está más que demostrado. ¿Qué necesitamos para construir un reformado sistema que realmente trabaje y alcance el Bien Común? En “Yo soy Tú: Propuesta para una Nueva Sociedad” se explica la necesidad de que cada persona, cada individuo, sienta y viva el mensaje de “Yo soy Tú”. Debemos aprender a identificamos en los demás, debemos sentir desde nuestro corazón que todas las personas anhelamos lo mismo, todas queremos ser felices, amar y ser amados, disfrutar de la familia y amigos, vivir en comunidad con confianza en los demás, tener salud, educación para nuestros hijos, disfrutar del medio ambiente que nos rodea, trabajar, sentir que somos útiles y desarrollarnos como profesionales y como personas. Todo esto solo es posible si somos capaces de vernos reflejados en las demás personas, si nos sentimos parte de la gran comunidad humana, si nos sentimos parte del planeta, si sentimos que somos Uno.
De esta manera, sintiendo “Yo soy Tú” en el día a día, es posible soñar en una verdadera materialización del Bien Común. El sentimiento y su aplicación cotidiana debe empezar en cada persona. Solo deberíamos elegir a aquellos gobernantes que nos demuestren que – además de tener el necesario conocimiento y habilidades para desempeñar su tarea – sienten de verdad el mensaje de “Yo soy Tú”. Los gobernantes que se limitan a insultarse y discutir entre ellos y a pelear por el poder no deberían recibir ningún voto. Despertemos, la culpa no es suya, la culpa es nuestra por seguir votando a partidos y a personas que ni siquiera son capaces de ponerse de acuerdo entre ellas. Es el momento de evaluar y elegir a los políticos primero por su calidad humana y, en segundo lugar, por sus capacidades profesionales.
Si el mensaje de “Yo soy Tú” se extiende a cada persona llegará a los gobiernos y también a las empresas – tanto a sus dirigentes como a las personas empleadas -, llegará a todas las organizaciones y a cada uno de nuestros barrios, llegará al bar de la esquina, al vecino que nos encontramos en el ascensor y, por supuesto, habitará en nuestros hogares. Solo de este modo, podremos decir que hemos empezado a vivir en la sociedad del Bien Común.
(yosoytu.com)

En un consultorio médico había un cartel que decía:


El resfrío se seca y agrava…cuando el cuerpo no llora.

El dolor de garganta obstruye… cuando no es posible comunicar las
aflicciones.

El estómago arde… cuando las broncas no consiguen salir.

La diabetes invade…cuando la soledad duele.

El cuerpo engorda…cuando la insatisfacción aprieta.

El dolor de cabeza deprime…cuando las dudas aumentan.

El corazón desiste…cuando el sentido de la vida parece terminar.

La alergia aparece…cuando el perfeccionismo se vuelve intolerable.

Las uñas se quiebran…cuando las defensas se ven amenazadas.

El pecho se comprime…cuando el orgullo esclaviza.

El corazón se infarta…cuando sobreviene la ingratitud.

Las neurosis paralizan…cuando "el niño interno" tiraniza.

La fiebre quema…cuando las defensas derriban las fronteras de la inmunidad.

La plantación es libre... pero... la cosecha, obligatoria.

Preste atención a lo que está plantando,  porque eso mismo será lo que
cosechará.

Sea Feliz!!