viernes, 3 de abril de 2009

EDITORIAL Marzo 2009

Marzo el mes del Maestro, Marzo el mes de la Misión Rahma II (Uruguay), Marzo el mes del nuevo comienzo. Un 19 de Marzo nació Jesús en una cueva de Belén y con El un mensaje de alerta a una humanidad descarriada, un mensaje de profundo Amor hacia los Seres Humanos, un mensaje que significo un ejemplo de vida (porque el mensaje que nos dejó el Maestro Jesús fue su vida), un mensaje que significó un sacrificio por la humanidad y por el planeta y que nos demostró que somos inmortales, seres espirituales e hijos de un mismo Padre-Madre creador.
Un 19 de Marzo nació la Misión Rahma en Uruguay para trasmitir aquel mensaje del Maestro, para mantenerlo vivo, para que en el "corazón de América" se potencia la espiritualidad que va a permitir reconectar los tiempos, despertar la conciencia del planeta e ingresar a la 4° dimensión para que Jesús el Cristo se manifieste entre nosotros y "todo ojo lo vea" como El mismo prometió.
Que este mes de Marzo del año 2009, cuando sólo faltan cuatro años para la reconección de los tiempos nos encuentre a todos los Seres Humanos que laboran por la luz: firmes, seguros, capaces, tirando para el mismo lado, siguiendo el camino que nos marcó el Cristo, sin miedos, sin celos, sin revanchas y llenos de Amor, del Profundo Amor de la Conciencia Cósmica. ¡qué así sea! Hnos. del Boletín

Los guerreros de la luz

"El guerrero de la luz debe recordar siempre las 5 reglas del combate, escritas por Chuan Tzu hace tres mil años:
La FE antes de entrar en batalla, hay que creer en el motivo de la lucha.
El COMPAÑERO: escoge a tus aliados y aprende a luchar acompañado, porque nadie vence una guerra solo.
El TIEMPO: una lucha en invierno es diferente a una lucha en verano, un buen guerrero presta atención al momento adecuado de entrar en combate.
El ESPACIO: no se lucha en un desfiladero de la misma manera que en una llanura. Considera lo que existe a tu alrededor y la mejor manera de moverte.
La ESTRATEGIA: el mejor guerrero es aquel que planifica su combate."

Extracto del "Manual de los Guerreros de la Luz" de Paulo Coelho

Para Pensar

Aquello que das, retornará a ti. Odia y recibirás odio. Cuando te dejas invadir por pensamientos y emociones inarmónicos, te destruyes a ti mismo. ¿Por qué odiar o estar enojado con alguien?. Ama a tus enemigos. ¿Por qué hervir de ira? Si te pones furioso, sobreponte en el acto. Ve a dar un paseo, cuenta hasta diez o quince, o procura distraerte con algo agradable. Desiste del deseo de venganza. Cuando estás enojado tu cerebro "arde", se altera el funcionamiento de las válvulas cardíacas, y todo tu cuerpo pierde su vitalidad. Irradia paz y bondad, porque ésta es la naturaleza de la imagen de Dios dentro de ti: tu verdadera naturaleza. Entonces nadie podrá perturbarte. Paramahansa Yogananda (maestro Yogui)

Sabías que....

* La palabra SECTA significa doctrina particular enseñada por un Maestro que la halló y explicó y seguida y defendida por otros. (La iglesia católica será una Secta????)

* Los "sólidos platónicos" (que eran 5) eran en la antigüedad los únicos poliedros regulares que la geometría sólida ofrecía a quien buscaba analogías entre el mundo de las ideas y el universo físico.

* Los viajes en el tiempo podrían convertirse en una realidad en el siglo XXI, según el físico Ronald Mallet de la Universidad de Connecticut (EEUU) que se basa en una interpretación de la teoría de la relatividad de Einstein y cuyo diseño utiliza la luz en forma de laseres circulares para "retorcer" el espacio, en lugar de utilizar objetos con mucha "masa".

* Según el químico norteamericano Steven Benner "todos somos marcianos". Benner ha descubierto que para estabilizar la cadena de azúcares que es la columna vertebral del ADN, es necesaria la presencia de calcio y boro, este último elemento se encuentra en forma de borato cálcico y en Marte la cantidad de éste elemento era mucho mayor que en la Tierra. "cada año cae sobre la Tierra una tonelada de piedra marciana y bastarían sólo unas esporas para sembrar nuestro planeta de vida" afirma Brenner.

* El Islam se prepara en este tiempo para la llegada del MAHDÏ o líder mesiánico anunciado por Mahoma, que al final de los tiempos derrotará al anticristo e instaurará un Imperio mundial.

Pura poesía:

El Alma busca a Dios
como el aire caliente busca las alturas
o los ríos corren hacia el mar.
Y tiene dos poderes: el deseo de buscar
y la capacidad de luchar por lograrlo.
El Alma nunca pierde su camino,
del mismo modo que el agua
no corre montaña arriba.
Por eso todas las almas alcanzarán a Dios
no importa cuánto se demoren.
La sal no pierde sus propiedades
cuando se mezcla con el agua del océano.
El alma no pierde la sed de Dios.
Es eterna, y algún día será saciada.
Cuando encuentre a Dios
descubrirá que también El la estaba buscando.

Kahlil Gibran

viernes, 6 de marzo de 2009

la Biblioteca de Alejandría (2°parte)

Fue en Alejandría, durante los seiscientos años que se iniciaron hacia el 300 a. de C., cuando los seres humanos emprendieron, en un sentido básico, la aventura intelectual que nos ha llevado a las orillas del espacio. Pero no queda nada del paisaje y de las sensaciones de aquella gloriosa ciudad de mármol. La opresión y el miedo al saber han arrasado casi todos los recuerdos de la antigua Alejandría. Su población tenía una maravillosa diversidad. Soldados macedonios y más tarde romanos, sacerdotes egipcios, aristócratas griegos, marineros fenicios, mercaderes judíos, visitantes de la India y del África subsahariana —todos ellos, excepto la vasta población de esclavos— vivían juntos en armonía y respeto mutuo durante la mayor parte del período que marca la grandeza de Alejandría.

La ciudad fue fundada por Alejandro Magno y construida por su antigua guardia personal. Alejandro estimuló el respeto por las culturas extrañas y una búsqueda sin prejuicios del conocimiento. Según la tradición —y no nos importa mucho que esto fuera o no cierto— se sumergió debajo del mar Rojo en la primera campana de inmersión del mundo. Animó a sus generales y soldados a que se casaran con mujeres persas e indias. Respetaba los dioses de las demás naciones. Coleccionó formas de vida exóticas, entre ellas un elefante destinado a su maestro Aristóteles. Su ciudad estaba construida a una escala suntuosa, porque tenía que ser el centro mundial del comercio, de la cultura y del saber. Estaba adornada con amplias avenidas de treinta metros de ancho, con una arquitectura y una estatuaria elegante, con la tumba monumental de Alejandro y con un enorme faro, el Faros, una de las siete maravillas del mundo antiguo.

Pero la maravilla mayor de Alejandría era su biblioteca y su correspondiente museo (en sentido literal, una institución dedicada a las especialidades de las Nueve Musas). De esta biblioteca legendaria lo máximo que sobrevive hoy en día es un sótano húmedo y olvidado del Serapeo, el anexo de la biblioteca, primitivamente un templo que fue reconsagrado al conocimiento. Unos pocos estantes enmohecidos pueden ser sus únicos restos físicos. Sin embargo, este lugar fue en su época el cerebro y la gloria de la mayor ciudad del planeta, el primer auténtico instituto de investigación de la historia del mundo. Los eruditos de la biblioteca estudiaban el Cosmos entero. Cosmos es una palabra griega que significa el orden del universo. Es en cierto modo lo opuesto a Caos. Presupone el carácter profundamente interrelacionado de todas las cosas. Inspira admiración ante la intrincada y sutil construcción del universo. Había en la biblioteca una comunidad de eruditos que exploraban la física, la literatura, la medicina, la astronomía, la geografía, la filosofía, las matemáticas, la biología y la ingeniería. La ciencia y la erudición habían llegado a su edad adulta. El genio florecía en aquellas salas. La Biblioteca de Alejandría es el lugar donde los hombres reunieron por primera vez de modo serio y sistemático el conocimiento del mundo.

Además de Eratóstenes, hubo el astrónomo Hiparco, que ordenó el mapa de las constelaciones y estimó el brillo de las estrellas; Euclides, que sistematizó de modo brillante la geometría y que en cierta ocasión dijo a su rey, que luchaba con un difícil problema matemático: "no hay un camino real hacia la geometría"; Dionisio de Tracia, el hombre que definió las partes del discurso y que hizo en el estudio del lenguaje lo que Euclides hizo en la geometría; Herófilo, el fisiólogo que estableció, de modo seguro, que es el cerebro y no el corazón la sede de la inteligencia; Herón de Alejandría, inventor de cajas de engranajes y de aparatos de vapor, y autor de Autómata, la primera obra sobre robots; Apolonio de Pérgamo. el matemático que demostró las formas de las secciones cónicas (1) —elipse, parábola e hipérbola—, las curvas que como sabemos actualmente siguen en sus órbitas los planetas, los cometas y las estrellas; Arquímedes, el mayor genio mecánico hasta Leonardo de Vinci; y el astrónomo y geógrafo Tolomeo, que compiló gran parte de lo que es hoy la seudociencia de la astrología: su universo centrado en la Tierra estuvo en boga durante 1500 años, lo que nos recuerda que la capacidad intelectual no constituye una garantía contra los yerros descomunales. Y entre estos grandes hombres hubo una gran mujer, Hipatia, matemática y astrónoma, la última lumbrera de la biblioteca, cuyo martirio estuvo ligado a la destrucción de la biblioteca siete siglos después de su fundación, historia a la cual volveremos.

Los reyes griegos de Egipto que sucedieron a Alejandro tenían ideas muy serias sobre el saber. Apoyaron durante siglos la investigación y mantuvieron la biblioteca para que ofreciera un ambiente adecuado de trabajo a las mejores mentes de la época. La biblioteca constaba de diez grandes salas de investigación, cada una dedicada a un tema distinto, había fuentes y columnatas jardines botánicos, un zoo, salas de disección, un observatorio, y una gran sala comedor donde se llevaban a cabo con toda libertad las discusiones críticas de las ideas.

El núcleo de la biblioteca era su colección de libros. Los organizadores escudriñaron todas las culturas y lenguajes del mundo. Enviaban agentes al exterior para comprar bibliotecas. Los buques de comercio que arribaban a Alejandría eran registrados por la policía, y no en busca de contrabando, sino de libros. Los rollos eran confiscados, copiados y devueltos luego a sus propietarios. Es difícil de estimar el número preciso de libros, pero parece probable que la biblioteca contuviera medio millón de volúmenes, cada uno de ellos un rollo de papiro escrito a mano. ¿Qué destino tuvieron todos estos libros? La civilización clásica que los creó acabó desintegrándose y la biblioteca fue destruida deliberadamente. Sólo sobrevivió una pequeña fracción de sus obras junto con unos pocos y patéticos fragmentos dispersos. Y qué tentadores son estos restos y fragmentos. Sabemos por ejemplo que en los estantes de la biblioteca había una obra del astrónomo Aristarco de Samos quien sostenía que la Tierra es uno de los planetas, que orbita el Sol como ellos, y que las estrellas están a una enorme distancia de nosotros. Cada una de estas conclusiones es totalmente correcta, pero tuvimos que esperar casi dos mil años para redescubrirlas. Si multiplicamos por cien mil nuestra sensación de privación por la pérdida de esta obra de Aristarco empezaremos a apreciar la grandeza de los logros de la civilización clásica y la tragedia de su destrucción.

Hemos superado en mucho la ciencia que el mundo antiguo conocía, pero hay lagunas irreparables en nuestros conocimientos históricos. Imaginemos los misterios que podríamos resolver sobre nuestro pasado si dispusiéramos de una tarjeta de lector para la Biblioteca de Alejandría. Sabemos que había una historia del mundo en tres volúmenes, perdida actualmente, de un sacerdote babilonio llamado Beroso. El primer volumen se ocupaba del intervalo desde la Creación hasta el Diluvio un período al cual atribuyó una duración de 432.000 años, es decir cien veces más que la cronología del Antiguo Testamento. Me pregunto cuál era su contenido. (pp. 18-20)

[...]

Sólo en un punto de la historia pasada hubo la promesa de una civilización científica brillante. Era beneficiaria del Despertar jónico, y tenía su ciudadela en la Biblioteca de Alejandría, donde hace 2.000 años las mejores mentes de la antigüedad establecieron las bases del estudio sistemático de la matemática, la física, la biología, la astronomía, la literatura, la geografía y la medicina. Todavía estamos construyendo sobre estas bases. La Biblioteca fue construida y sostenida por los Tolomeos, los reyes griegos que heredaron la porción egipcia del imperio de Alejandro Magno. Desde la época de su creación en el siglo tercero a. de C. hasta su destrucción siete siglos más tarde, fue el cerebro y el corazón del mundo antiguo.

Alejandría era la capital editorial del planeta. Como es lógico no había entonces prensas de imprimir. Los libros eran caros, cada uno se copiaba a mano. La Biblioteca era depositaria de las copias más exactas del mundo. El arte de la edición crítica se inventó allí. El Antiguo Testamento ha llegado hasta nosotros principalmente a través de las traducciones griegas hechas en la Biblioteca de Alejandría. Los Tolomeos dedicaron gran parte de su enorme riqueza a la adquisición de todos los libros griegos, y de obras de África, Persia, la India, Israel y otras partes del mundo. Tolomeo III Evergetes quiso que Atenas le dejara prestados los manuscritos originales o las copias oficiales de Estado de las grandes tragedias antiguas de Sófocles, Esquilo y Eurípides. Estos libros eran para los atenienses una especie de patrimonio cultural; algo parecido a las copias manuscritas originales y a los primeros folios de Shakespeare en Inglaterra. No estaban muy dispuestos a dejar salir de sus manos ni por un momento aquellos manuscritos. Sólo aceptaron dejar en préstamo las obras cuando Tolomeo hubo garantizado su devolución con un enorme depósito de dinero. Pero Tolomeo valoraba estos rollos más que el oro o la plata. Renunció alegremente al depósito y encerró del mejor modo que pudo los originales en la Biblioteca. Los irritados atenienses tuvieron que contentarse con las copias que Tolomeo, un poco avergonzado, no mucho, les regaló. En raras ocasiones un Estado ha apoyado con tanta avidez la búsqueda del conocimiento.

Los Tolomeos no se limitaron a recoger el conocimiento conocido, sino que animaron y financiaron la investigación científica y de este modo generaron nuevos conocimientos. Los resultados fueron asombrosos: Eratóstenes calculó con precisión el tamaño de la Tierra, la cartografió, y afirmó que se podía llegar a la India navegando hacia el oeste desde España. Hiparco anticipó que las estrellas nacen, se desplazan lentamente en el transcurso de los siglos y al final perecen; fue el primero en catalogar las posiciones y magnitudes de las estrellas y en detectar estos cambios. Euclides creó un texto de geometría del cual los hombres aprendieron durante veintitrés siglos, una obra que ayudaría a despertar el interés de la ciencia en Kepler, Newton y Einstein. Galeno escribió obras básicas sobre el arte de curar y la anatomía que dominaron la medicina hasta el Renacimiento. Hubo también, como hemos dicho, muchos más.

Alejandria era la mayor ciudad que el mundo occidental había visto jamás. Gente de todas las naciones llegaban allí para vivir, comerciar, aprender. En un día cualquiera sus puertos estaban atiborrados de mercaderes, estudiosos y turistas. Era una ciudad donde griegos, egipcios, árabes, sirios, hebreos, persas, nubios, fenicios, italianos, galos e íberos intercambiaban mercancías e ideas. Fue probablemente allí donde la palabra cosmopolita consiguió tener un sentido auténtico: ciudadano, no de una sola nación, sino del Cosmos (2). Ser un ciudadano del Cosmos...

Es evidente que allí estaban las semillas del mundo moderno. ¿Qué impidió que arraigaran y florecieran? ¿A qué se debe que Occidente se adormeciera durante mil años de tinieblas hasta que Colón y Copérnico y sus contemporáneos redescubrieron la obra hecha en Alejandría? No puedo daros una respuesta sencilla. Pero lo que sí sé es que no hay noticia en toda la historia de la Biblioteca de que alguno de los ilustres científicos y estudiosos llegara nunca a desafiar seriamente los supuestos políticos, económicos y religiosos de su sociedad. Se puso en duda la permanencia de las estrellas, no la justicia de la esclavitud. La ciencia y la cultura en general estaban reservadas para unos cuantos privilegiados. La vasta población de la ciudad no tenía la menor idea de los grandes descubrimientos que tenían lugar dentro de la Biblioteca. Los nuevos descubrimientos no fueron explicados ni popularizados. La investigación les benefició poco. Los descubrimientos en mecánica y en la tecnología del vapor se aplicaron principalmente a perfeccionar las armas, a estimular la superstición, a divertir a los reyes. Los científicos nunca captaron el potencial de las máquinas para liberar a la gente (3). Los grandes logros intelectuales de la antigüedad tuvieron pocas aplicaciones prácticas inmediatas. La ciencia no fascinó nunca la imaginación de la multitud. No hubo contrapeso al estancamiento, al pesimismo, a la entrega más abyecta al misticismo. Cuando al final de todo, la chusma se presentó para quemar la Biblioteca no había nadie capaz de detenerla.

Sobre las Bibliotecas y la Biblioteca de Alajandria (1°parte)



Cuando nuestros genes no pudieron almacenar toda la información necesaria para la supervivencia, inventamos lentamente los cerebros. Pero luego llegó el momento, hace quizás diez mil años, en el que necesitamos saber más de lo que podía contener adecuadamente un cerebro. De este modo aprendimos a acumular enormes cantidades de información fuera de nuestros cuerpos. Según creemos somos la única especie del planeta que ha inventado una memoria comunal que no está almacenada ni en nuestros genes ni en nuestros cerebros. El almacén de esta memoria se llama biblioteca.

Un libro se hace a partir de un árbol. Es un conjunto de partes planas y flexibles (llamadas todavía "hojas") impresas con signos de pigmentación oscura. Basta echarle un vistazo para oír la voz de otra persona que quizás murió hace miles de años. El autor habla a través de los milenios de modo claro y silencioso dentro de nuestra cabeza, directamente a nosotros. La escritura es quizás el mayor de los inventos humanos, un invento que une personas, ciudadanos de épocas distantes, que nunca se conocieron entre sí. Los libros rompen las ataduras del tiempo, y demuestran que el hombre puede hacer cosas mágicas.

Algunos de los primeros autores escribieron sobre barro. La escritura cuneiforme, el antepasado remoto del alfabeto occidental, se inventó en el Oriente próximo hace unos 5.000 años. Su objetivo era registrar datos: la compra de grano, la venta de terrenos, los triunfos del rey, los estatutos de los sacerdotes, las posiciones de las estrellas, las plegarias a los dioses. Durante miles de años, la escritura se grabó con cincel sobre barro y piedra, se rascó sobre cera, corteza o cuero, se pintó sobre bambú o papiro o seda; pero siempre una copia a la vez y, a excepción de las inscripciones en monumentos, siempre para un público muy reducido. Luego, en China, entre los siglos segundo y sexto se inventó el papel, la tinta y la impresión con bloques tallados de madera, lo que permitía hacer muchas copias de una obra y distribuirla. Para que la idea arraigara en una Europa remota y atrasada se necesitaron mil años. Luego, de repente, se imprimieron libros por todo el mundo. Poco antes de la invención del tipo móvil, hacia 1450 no había más de unas cuantas docenas de miles de libros en toda Europa, todos escritos a mano; tantos como en China en el año 100 a. de C., y una décima parte de los existentes en la gran Biblioteca de Alejandría. Cincuenta años después, hacia 1500, había diez millones de libros impresos. La cultura se había hecho accesible a cualquier persona que pudiese leer. La magia estaba por todas partes.

Más recientemente los libros se han impreso en ediciones masivas y económicas, sobre todo los libros en rústica. Por el precio de una cena modesta uno puede meditar sobre la decadencia y la caída del Imperio romano, sobre el origen de las especies, la interpretación de los sueños, la naturaleza de las cosas. Los libros son como semillas. Pueden estar siglos aletargados y luego florecer en el suelo menos prometedor.

Las grandes bibliotecas del mundo contienen millones de volúmenes, el equivalente a unos 1014 bits de información en palabras, y quizás a 1015 en imágenes. Esto equivale a diez mil veces más información que la de nuestros genes, y unas diez veces más que la de nuestro cerebro. Si acabo un libro por semana sólo leeré unos pocos miles de libros en toda mi vida, una décima de un uno por ciento del contenido de las mayores bibliotecas de nuestra época. El truco consiste en saber qué libros hay que leer. La información en los libros no está preprogramada en el nacimiento, sino que cambia constantemente, está enmendada por los acontecimientos, adaptada al mundo. Han pasado ya veintitrés siglos desde la fundación de la Biblioteca alejandrina. Si no hubiese libros, ni documentos escritos, pensemos qué prodigioso intervalo de tiempo serían veintitrés siglos. Con cuatro generaciones por siglo, veintitrés siglos ocupan casi un centenar de generaciones de seres humanos. Si la información se pudiese transmitir únicamente de palabra, de boca en boca, qué poco sabríamos sobre nuestro pasado, qué lento sería nuestro progreso. Todo dependería de los descubrimientos antiguos que hubiesen llegado accidentalmente a nuestros oídos, y de lo exacto que fuese el relato. Podría reverenciarse la información del pasado, pero en sucesivas transmisiones se iría haciendo cada vez más confusa y al final se perdería. Los libros nos permiten viajar a través del tiempo, explotar la sabiduría de nuestros antepasados. La biblioteca nos conecta con las intuiciones y los conocimientos extraídos penosamente de la naturaleza, de las mayores mentes que hubo jamás, con los mejores maestros, escogidos por todo el planeta y por la totalidad de nuestra historia, a fin de que nos instruyan sin cansarse, y de que nos inspiren para que hagamos nuestra propia contribución al conocimiento colectivo de la especie humana. Las bibliotecas públicas dependen de las contribuciones voluntarias. Creo que la salud de nuestra civilización, nuestro reconocimiento real de la base que sostiene nuestra cultura y nuestra preocupación por el futuro, se pueden poner a prueba por el apoyo que prestemos a nuestras bibliotecas.

EL TERROR DEL CONTROL MENTAL



En un mundo en parente orden nadie sospecha que estamos siendo programados sutilmente para todo tipo de propósitos y experimentos mentales. Los proyectos de crear sociedades totalmente manipuladas para poderles sacar provecho como si fueran una cosecha ha sido siempre el sueño de muchos dictadores , demócratas disfrazados y grupos de poder.

Esta tecnología de la manipulación mental tuvo sus orígenes antes de la segunda guerra mundial y se intensificó luego en los campos de concentración donde siempre había un continuo aporte de niños y de adultos.

Gracias a los espeluznantes testimonios de estas personas podemos hoy conocer cómo se llevaron a cabo estos experimentos de control social masivo.Las tegnologías del control mental tuvieron dos etapas.

1.-En la primera fase se utilizaron programas para introducir traumas junto con órdenes de ejecución retardada.Para ello creaban una multitud de personalidades en la víctima desde la infancia para en un momento dado introducir órdenes y conductas controladas sin que el sujeto fuera conciente de ello.

2.-La segunda fase de control mental es la que está siendo practicada en la actualidad y fue introducida gracias a los experimentos que se llevaron a cabo en el proyecto MONTAUK en Nueva York.En un primer momento se programó a miles de chicos para producir conductas futuras controladas. Estos experimentos fueron abandonados por la segunda fase del control mental en la cual las víctimas eran expuestas a tegnología electronica para programar su conducta.Esta opción era todavía mucho más efectiva ya que se podía programar a alguien en tan sólo cuestión de días o de horas y no se necesitaba un condicionamiento de años de programación con traumas y creación de múltiples personalidades .

El doctor Mengele fue el principal promotor de las técnicas basadas en la introducción de traumas severos.Tanto en doctor Mengele como muchos otros nazis más fueron llevados a Norte América y a Sudamérica para seguir llevando a cabo sus experimentos de control mental de las masas que ya habían iniciado con tanto éxito en la Alemania nazi.Para poder realizar estos experimentos, estos torturadores fueron escondidos e introducidos en estas sociedades americanas donde se les proveía de un incalculable número de víctimas y de niños abandonados.Las prácticas que se realizaron con estos niños fueron semejantes a las practicadas en los campos de concentración nazi, asesinándolos incluso delante de los demás niños para poder introducirles severos traumas y programaciones.A estos niños se les conoce hoy como los niños del proyecto MONTAUK.

INDIVIDUOS PROGRAMADOS PARA ACTUAR

Gran parte de las personas que en la actualidad o en el pasado han estado involucrados en asesinatos, tiroteos, secuestros, y extraños comportamientos son indivíduos que fueron programados para realizar este tipo de acciones cuando eran niños. Muchos de los más famosos asesinos de la historia formaron parte del experimento de Montauk desde el año 1976. Al Bielek fue uno de esos niños que fueron sometidos a estas programaciones. Después de ir recuperando paulativamente sus memorias sobre aquellos hechos, Al Bilek afirma que más de 250.000 niños como él fueron programados e intevenidos para producir conductas controladas futuras. Estos niños se repartían en una estructura de sótanos con 25 niveles diferentes de programación de la conducta.Muchos de estos niños fueron convertidos en órdenes durmientes para ser ejecutadas en diferentes ambientes y círculos de poder de la vida americana .Entre ellos se incluyen poderosos magnatesde la comunicaión, periodistas, medios de comunicación,empresarios, profesionales médicos,jueces, fiscales, legisladores, políticos y por supuesto, los militares.

EL ACTUAL CONTROL MUNDIAL A TRAVÉS DE LAS TORRES DE TELEFONIA .

Cada día que pasa se acerca la posibilidad de que los gobiernos ultimen la implantación de tegnologías capaces de diriguir y programar a sus sociedades para poder ser controladas mejor.Cada día más y más torres de telefonia se levantan por todos lados incluso enn lugares donde no es necesario sin que nadie sepa a ciencia cierta el tipo de tegnologías y de emisiones que provocan estas torres.¿Crees de verdad que necesitamos una torre cada dos manzanas o cuadras para que funcionen nuestros teléfonos?.Estas tegnologías de control mental han estado en funcionamiento desde hace años. No es ninguna coincidencia que las frecuencias que se utilizan para poner en contacto nuestros teléfonos sea la misma que Wilheim Reich descubriera para trasmitir pensamientos y controlar el pensamiento de un sujeto sin que este se diera cuenta. Wilheim Reich , por supuesto, un aleman,trabajó en este proyecto durante 5 años para la CIA y la FDA.Cuando él se percató del uso que en realidad querían darle a sus descubrimientos que no era otro que el control masivo del pueblo americano, este se negó a seguir participando hasta que inevitablemente fuera acusado por el stablishment del momento y muriera asesinado en una cárcel americana.