¿Por qué los seres creemos en un suceso extraordinario sin apenas un esbozo de crítica o reserva, aunque sería fácil de comprobar si merece nuestra credibilidad o no? Cuando quedamos subyugados por la espectacularidad de los resultados, cuando nos enfrentamos a la escandalosa "evidencia" de unos datos que superan la imaginación más desbordada, cuando consideramos que los receptores y divulgadores de esa información extraordinaria están "tocados" por el dedo de alguna divinidad y han sido "elegidos" para llevar a cabo algún plan mesiánico, se apodera de nosotros una admiración reverencial y un temor a la controversia motivado por la sensación de lo sagrado.
La investigación parapsicológica instrumental
Las relaciones humanas se han fundamentado siempre en la confianza, pero no hay actividad social que esté exenta de engaño y fraude, máxime cuando esa actividad es ya de por sí polémica e incompleta en sus métodos de aplicación según los modelos del empirismo científico y racionalista, como es la parapsicología de investigación instrumental, que son aquellas prácticas no convencionales de experimentación que obtiene resultados susceptibles de ser registrados en un soporte físico, como cintas magnéticas de audio y video, fotografías, discos rígidos de computadora, etc.
¿Cuándo, los seres humanos, solemos creer en un suceso extraordinario sin apenas un esbozo de crítica o reserva, pero que por otra parte sería fácil de comprobar si merece nuestra credibilidad o no?... Cuando quedamos subyugados por la espectacularidad de los resultados; cuando nos enfrentamos a la escandalosa "evidencia" de unos datos pretendidamente ciertos que superan, incluso, la imaginación más desbordada; cuando consideramos, por en virtud de psicológico de conversión muy conocido, que los receptores y divulgadores de esa información extraordinaria y sobrenatural están "tocados" por el dedo de alguna divinidad, y han sido "elegidos" para llevar a cabo algún plan mesiánico, apoderándose entonces de nosotros una admiración reverencial y un temor a la controversia motivado por la sensación de lo sagrado.
La Teología nos enseña dos modos de entender las creencias por la fe: la "fides quae creditur" que es la fe en las VERDADES que se aceptan y se conocen como objetivas, y la "fides qua creditur" que es la fe mediante la cual se cree, la fe subjetiva, la que cada uno puede aplicar de manera personal sin cuestionar la posible causa objetiva, o no, que le provoca su creencia. Dicho de otro modo: una cosa es creer desde una posición individual en un hecho no comprobado, y otra cosa es creer en el CONTENIDO de su fe, que se convierte en objetiva por sí misma por la posibilidad de su veracidad comprobatoria puesto que puede ser sometida a examen. Esto viene a decirnos que el ejercicio de la razón, que tan útil servicio nos presta para tantos asuntos de lo cotidiano, ha de poner orden y claridad de conceptos en todo el material de conocimientos disponibles, sobre todo en aquellos asuntos que se derivan, en principio, de un simple acto de fe.
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Archivo Rama

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